Brisa, una beba de cuatro meses, sonríe sin darse cuenta de que es una de las perjudicadas por la huelga que, desde hace 48 horas, afecta la atención de pacientes pediátricos en el hospital Juan P. Garrahan. Ayer le suspendieron la cirugía cardiovascular porque el hospital no contaba con el personal necesario.
"Hace cuatro días que está internada y ahora nos tenemos que ir y volver el 15 de mayo", protestó indignada Patricia Micci, la mamá de Brisa. Al igual que casi el 60 por ciento de los pacientes del Garrahan, proviene de la provincia de Buenos Aires y cuenta con escasos recursos.
Es que, luego de dos días de paro, el conflicto gremial en el Garrahan se complica: en las últimas 48 horas se reprogramaron 27 intervenciones quirúrgicas y, según los directivos del establecimiento, no se cumple con las guardias mínimas. Si se concreta la huelga prevista para mañana, los profesionales creen que la situación podría ser catastrófica.
Mientras de fondo se escuchaba el barullo de la batucada de los trabajadores agolpados en el hall central del edificio, el director médico adjunto, Daniel Toer, dijo a LA NACION que la situación es más que preocupante. "A medida que pasan las horas, el cuadro se agrava porque el grupo de enfermeras y médicos que trabaja comenzó a fatigarse", relató.
Repercusiones políticas
Tanto el gobierno nacional como el porteño criticaron la protesta que realizan enfermeros y personal administrativo agrupados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en reclamo de un aumento salarial de 70 por ciento sobre el básico y del 2 por ciento en la antigüedad.
El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, dijo a Radio Mitre que los trabajadores del Garrahan "son los que tienen los sueldos más altos". El jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, sostuvo que se trata de un "paro político" y que "con la salud no se juega".
Alrededor del mediodía, unos inspectores del Ministerio de Trabajo intentaron ingresar en el hospital para verificar el cumplimiento de los servicios mínimos, pero no pudieron hacerlo porque fueron detenidos por los trabajadores en huelga.
Lograron entrar más tarde, una vez que se despejó el lugar, en el que también se habían concentrado para manifestar su apoyo otras organizaciones, como el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIDJ), que encabeza Nina Peloso, y Izquierda Unida, entre otros.
Según el delegado general de ATE, Gustavo Lerer, es mentira que el cuidado de los niños no esté garantizado. Y agrega que se trata de una campaña para poner a la opinión pública en su contra. "Vamos a seguir en esta lucha hasta que el ministerio nos haga una oferta", dijo e indicó que el sueldo básico de un operario, en la categoría más baja, es de 440 pesos y que el de una enfermera ronda los 780 pesos.
Sin embargo, esto fue refutado por un directivo. "Los salarios son mejores que los del resto de los hospitales. Eso no quiere decir que no tengan derecho a un aumento, pero no de esta manera, que es salvaje", dijo el presidente del Consejo Directivo, Alberto Goldberg. Y agregó: "El foco de la cuestión no es si se cumple o no con la guardia; se tiene que levantar porque es lo que indica la ley".
Aunque mañana las actividades se rán normales, al mediodía está prevista una reunión con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en la sede de la cartera laboral, sobre lo que se informa por separado.
Jesica Bossi
Reunión clave