Rumbo a las elecciones: entre actos públicos y conversaciones privadas
La tensión en el PJ fue el tema dominante en la comitiva oficial
Desvelos por la conformación de listas
MUNICH (De un enviado especial).- Cambian las ciudades, pero en la comitiva presidencial el tema dominante, en las charlas confidenciales, es el mismo: la pulseada por el poder en el PJ bonaerense entre Néstor Kirchner y su antecesor Eduardo Duhalde. Algunos imaginan por aquí que la fórmula del consenso para un acuerdo entre ambos líderes residiría en que la dupla de candidatos a senador en el distrito sea: Cristina Kirchner y José María Díaz Bancalari.
El tema surgió en una charla entre varias personas, entre las que había diputados, gobernadores y allegados al Presidente que integran la comitiva. El jefe del bloque de diputados del PJ miró para otro lado y no dijo nada cuando le hablaron de acompañar a la primera dama como candidato. Es que su jefe es Duhalde, que tal como Kirchner le presentó la candidatura de su esposa, así, por la fuerza, no la acepta: sostiene entonces para el cargo a su propia esposa, Hilda Duhalde.
Dicen que Díaz Bancalari comentó en las confidencias de la comitiva que "la pelea no es lo nacional". O sea, no es entre Duhalde y Kirchner. "Es en lo provincial; allí es donde le queremos ganar a Felipe Solá, al que pusimos nosotros y ahora nos traiciona", completó el diputado bonaerense, que tradujo el desprecio del duhaldismo por el gobernador provincial.
Conversaba animadamente con otro diputado, pero kirchnerista, que comentó: "En realidad, Felipe nos sirve para limarlos a ellos, los del duhaldismo -no me refiero a Díaz Bancalari-, digo, a los ultras".
El sincero kirchnerista admitió que durante tres años la fracción bonaerense que encabeza Carlos Kunkel, no le había hecho mella al sector del PJ que lidera Duhalde, mentor de Kirchner. "Ahora, Felipe en pocos meses hizo más que el kirchnerismo para debilitar al duhaldismo, que está herido."
"Roma no paga traidores", replicó Díaz Bancalari, que recordó cuando Duhalde se puso detrás de Solá para gestionar fondos coparticipables ante la Casa Rosada, que no cedía.
"Esto se puede arreglar si el duhaldismo comprende que Cristina debe ser candidata y acuerda con Kirchner; Solá quedaría afuera", agregó otro legislador, cercano al Presidente.
"No se confundan: Felipe no armó el felipismo alentado por Kirchner; no hay compromiso con Felipe, sólo hubo un silencio cómplice, un dejar hacer", acotó otro kirchnerista.
Por eso, agregó: "Un arreglo posible sería una lista con Cristina y Díaz Bancalari, que responde a Duhalde y para Kirchner es un hombre leal". El hombre prosiguió: "Si Duhalde no arregla, Kirchner se lo lleva puesto".
Díaz Bancalari sostiene la tesis de que Solá debería llamar a elecciones provinciales antes que las nacionales. De ese modo, el ordenamiento legal favorecería a Duhalde que sólo se enfrentaría así a las listas del gobernador antes que los comicios en los que se elige senador nacional.
Dilema
Esa fórmula le permitiría a Duhalde tener un triunfo seguro ante Solá y negociar desde una posición de fuerza. "Pero Solá nunca va a llamar a elecciones, o llamaría erróneamente para que se las anule la Justicia. No se quiere enfrentar a Duhalde. Por eso dice que irá por afuera, colgado de la lista de Cristina", dicen que aseguró Díaz Bancalari en la conversación.
El dilema para el Gobierno pasa ahora por diseñar un acuerdo que le permita a Duhalde ceder en la candidatura de su esposa y aceptar la de la senadora Kirchner, sin aparecer como un político en franco retroceso.
"La cosa está difícil y podría haber enfrentamiento en octubre entre Cristina Kirchner, que iría por fuera del PJ, e Hilda Duhalde que se postularía por el justicialismo", dijo preocupado otro dirigente de mucho peso con llegada al Presidente. .
