Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Con la casa a cuestas: rodantistas en el camino

Turismo

Los aficionados a los viajes en motorhomes y vehículos de arrastre eligen otra manera de encarar la ruta y de integrarse al paisaje

Desde Minas Gerais hasta el Parque Nacional Tierra del Fuego, no le quedó nada por conocer. Se tratara de años de vacas gordas o de vacas flacas, decidió que jamás dejaría de tomarse vacaciones y, así, acumuló 700.000 kilómetros en su casa rodante. Se llama Roberto Genoud, es traumatólogo de profesión y rodantista por vocación. Lleva 22 años por las rutas argentinas y otros caminos de países limítrofes, con su hotel de cuatro ruedas a cuestas.

En muchos otros casos, más o menos parecidos, el fin de la convertibilidad funcionó como un disparador que, al dejar en suspenso los viajes al exterior, reavivó el interés por esta suerte de turismo cuentapropista que consiste en pasear sin agente de viajes y con transporte y hospedaje propios.

Los vehículos pueden ser casas rodantes de arrastre (también conocidas como trailers, remolques o caravanas) o casas rodantes (motorhomes o autoportantes).

Claudio Masi, titular de la empresa Royal Home, los fabrica desde 1978 y conoce muy bien el mercado. "Aunque los vehículos se montan con piezas importadas, el nuevo valor cambiario no disminuyó la demanda, sino que la hizo crecer, mientras los precios bajaban. Antes, una casa con tres camas dobles, la más pedida por los viajeros, costaba 19.000 dólares más IVA -explica-. Hoy, 15.000." Claro que en el costo hay que sumar, además, la camioneta, la materia prima que los mecánicos transforman en un hogar con baño, cocina y dormitorio.

Claudio Masi cuenta también que la mayoría de sus clientes son grupos familiares con chicos, matrimonios de gente mayor que se dedican a viajar después de haberse jubilado y extranjeros. Y no le faltan anécdotas. Recuerda, por ejemplo, el caso reciente de un cincuentón que vino desde la Guayana Francesa, le encargó una casa rodante y está descubriendo el país desde hace seis meses, para elegir el lugar en el que pasará el resto de sus días junto a su mujer y su hijo, de 8 años.

A diferencia de otros países, en la Argentina no existen concesionarios de casas rodantes con salón de exposición y venta de los últimos modelos. El rodantista que busca una generalmente tiene que comprar una pickup con el motor apropiado y encargar la cabina a medida. Para tal fin, los modelos que más se comercializan en el país son Sprinter, de Mercedes Benz; Fiat Ducato; Ford Transit, y Trafic, que cuestan un promedio de 22 mil dólares. Si convertir una de estas camionetas en una casa con techo y paredes de fibra de vidrio cuesta 15 mil dólares, una casa rodante de arrastre sale mucho menos. Se pueden encontrar por 20 mil pesos. Y las hay más baratas, hasta por 12 mil, aunque probablemente sean algo endebles y menos resistentes para los tramos más agrestes de las rutas argentinas.

Un motorhome estándar puede tener de todo: heladera, anafe, horno microondas, termotanque, bomba de agua automática, calefactor de tiro balanceado, extractor de aire en la cocina, tanques de agua potable, baño químico o baño náutico con cámara séptica, bauleras, placards, pisos alfombrados e incluso soga para tender la ropa mojada. Y los fabricantes suelen ofrecer también una lista de accesorios adicionales a gusto del consumidor: televisión, videocasetera, aire acondicionado, grupo electrógeno, toldo desplegable, alero exterior, cargador de baterías y mucho más.

Una unidad equipada con lo indispensable, pero vacía, pesa unos 700 kilos. Por experiencia, Roberto Genoud aconseja: "Lo mejor es atenerse a lo imprescindible, porque todo lo que se cargue pesa y hace que la casa rodante consuma más combustible y sea más difícil de maniobrar".

La carga de elegir bien

¿Motorhome o casa de arrastre? ¿Qué conviene más? "Sin experiencia previa, lo mejor es empezar con un vehículo de arrastre, porque es más barato, no tiene un motor que requiera mantenimiento y basta conservarlo sobre tacos para que no se aplasten las ruedas. Ante todo, sirve para saber si a uno le gusta ese estilo de vida -define el rodantista Genoud-. Para algunos, la casa rodante es una carpa rodante. Se instalan en un camping que les provee baños, comedor, electricidad, lavandería. Hay muchos otros que hacen base en un lugar, dejan el vehículo de arrastre y se van con el auto a recorrer. Es una cuestión psicológica: necesitan instalarse, tener un domicilio fijo para sentirse seguros. A mí, en cambio, me gusta improvisar. Nunca salí a las cinco de la mañana para ganar tiempo, porque eso ya es estresante y va en contra del reloj biológico. Cuando salgo, salgo y jamás sé dónde pasaré la noche."

A pesar de ser apta para grupos familiares, salidas de amigos, escapadas de hombres solos y tours deportivos para practicar rafting, esquí o ciclismo, el turista que mayor provecho sacará de una casa rodante será el que tenga espíritu de hormiguita viajera: un aventurero capaz de adaptarse a situaciones inesperadas, un curioso con sed de libertad y pocos remilgos.

Alquiler y segunda mano

María Rodríguez, docente y casada con un rodantista, explica por qué hay mujeres que terminan cansándose de los viajes rodantes y consiguen que sus maridos vendan el vehículo o lo reserven para ir a pescar con los amigos un fin de semana largo: "No sé qué es armar valijas para irse de vacaciones o planchar mientras estoy fuera de casa. Una casa rodante es muy cómoda, pero no deja de ser un espacio reducido. ¡Ni quiero pensar lo que sería picar la cebolla! Sin embargo, hay hombres que en vacaciones necesitan seguir oliendo el humo de las cacerolas..."

En el mercado local también hay empresas que alquilan casas rodantes. Los modelos para seis personas oscilan en los 115 dólares diarios, más otros 14 dólares por día de seguro mecánico. Hay tanta demanda, sobre todo de extranjeros, que es necesario realizar una reserva con dos meses de anticipación.

La empresa Motor Home Time Club es una especie de tiempo compartido de casas rodantes. Su presidente, Oscar Mirón, comenta que lo que surgió hace 17 años como un berretín entre amigos hoy es una compañía con una flota de 38 vehículos, que nunca se detiene (el 65% de los inquilinos son extranjeros).

Funciona como un club de socios en el que una cuota mensual de 39 pesos acredita varios días de vacaciones todos los años, con opción a leasing, si se desea destinar el 50% del importe de alquiler como fondo de capitalización para comprar una unidad. También ofrece varias promociones tentadoras (bautismo en ruta con 2 días y 1 noche gratis; obsequio de 1 día de alquiler por el pago puntual de la cuota; 7 días sin cargo por la presentación de un socio nuevo... Los alquileres para socios son los más bajos del mercado: 11,5 dólares por una casa rodante para dos personas y 29,5 para seis.

Existe también un considerable mercado de segunda mano, con remolques a partir de 3000 pesos y casas rodantes desde los 15 mil. El viejo colectivo que se metamorfoseaba en casa móvil, tal como ilustra la reciente película Familia rodante, es antieconómico y sólo apto para fierreros nostálgicos: el clásico Mercedes Benz 1114 consume 95 litros de combustible cada 100 kilómetros.

Cómo, dónde, cuánto

Habilitación: para conducir una casa rodante se requiere un registro de categoría autoportante o casa rodante con motor. Un trailer no paga impuesto automotor en Rentas y una casa rodante paga aproximadamente el 3% más que la pickup.

Velocidad: en la Argentina, la máxima es de 90 km/h.

Combustible: los modelos modernos consumen 12 litros de gasoil cada 100 km.

Características: hay modelos para dos, cuatro y seis personas. Para aprovechar el espacio, una cama se convierte en mesa durante el día. Debe tener el tamaño justo. Si es excesivamente grande o tiene ruedas dobles, el vehículo no puede estacionarse en cualquier lado y, aparte, paga más peaje.

Alquiler: en una agencia, normalmente un vehículo para seis pasajeros se alquila por US$ 115 diarios más un seguro de viaje de US$ 14. Motor Home Time Club: 4257 7709; www.motorhometime.com.ar .

Compra: en la fábrica Royal Home otorgan cuatro años de garantía. 4454 0304. www.royalhome.com.ar .

Algunas claves para debutantes

Baño. En el mercado hay dos opciones: el baño químico de valija, que dura dos noches y libera cloro y agua; y el baño náutico fijo, con triturador y cámara aséptica, que trabaja con sustancias químicas biodegradables y no contaminantes. Antes de partir, hay que controlar que la cámara aséptica sea la adecuada para la cantidad de pasajeros que viajarán.

Heladera. Algunas funcionan tanto con garrafa de 10 kilos como con electricidad de 220 voltios. Pero si el vehículo no se encuentra estacionado en un terreno bien nivelado, en el pasaje de un sistema al otro se descongelan un poco. Los campings suelen tender un cable de luz a los usuarios.

Termotanque. Algunos tienen capacidad para 30 litros de agua, pero puede llevarse también una reserva.

Materiales. Actualmente son comunes las casas rodantes de fibra de vidrio, con aislamiento térmico de poliuretano ecológico. Permite construir rodados de 750 kilogramos sobre el chasis de la pickup base.

Hágalo usted mismo. Algunas recomendaciones son imprescindibles para enfrentar imprevistos: conocer la mecánica básica del automotor, saber solucionar emergencias (corte de luz, calefacción que larga humo, el funcionamiento de un inodoro mecánico), tener aparatos simples y cuanto menos automatizados, mejor (bombas de pedal, termotanques sencillos, con repuestos que se consigan en cualquier parte y que pueda cambiar uno mismo).

Otro tipo de vehículo, otra responsabilidad

Conducir un trailer o una motorhome no es lo mismo que sentarse al volante de un coche convencional. El Automóvil Club Argentino da una serie de consejos al respecto:

  • Para que un remolque pueda engancharse al auto debe pesar por lo menos la mitad que el vehículo tractor.
  • Si el baúl del auto está cargado con equipaje, tenerlo presente al calcular el peso que puede remolcarse
  • Verificar la presión de los neumáticos del vehículo según las indicaciones del fabricante. Una motorhome puede requerir entre 30 y 70 libras aproximadamente.
  • Conducir alejado del vehículo que marcha adelante, porque con el peso que se transporta, si es necesario frenar se requiere mayor distancia para detenerse. En promedio, una casa rodante puede pesar unos 2300 kilos, a lo que hay que sumar también el peso de los ocupantes y el equipaje.
  • Cuando un camión quiere adelantarse a una casa rodante provoca una turbulencia de aire que desvía el remolque a la derecha. Esto se corrige automáticamente cuando el vehículo ya pasó.
  • Al adelantarse a otro vehículo, recordar que se lleva peso extra: el auto es más largo, la marcha es más lenta, y se requiere mayor espacio para maniobrar y posicionarse nuevamente.
  • Conducir siempre bien sobre el lado derecho.
  • En un trailer, las ruedas del remolque no necesariamente siguen la trayectoria del auto conductor. Por eso debe aumentarse el radio de giro para que los neumáticos del remolque no toquen el cordón o la banquina de la ruta.
  • Evitar la marcha atrás, porque hay que ser un conductor muy experimentado para que la maniobra no sea peligrosa. Si es inevitable, recordar que cuando se gira el volante hacia la derecha, el remolque se desplazará hacia la izquierda, y viceversa.
  • Una pendiente se sube lentamente y sin realizar cambios de marcha. En un descenso, con marcha baja, porque frena el motor en forma natural. Jamás descender en punto muerto.

Para obtener más información, ingresar en el sitio de Internet www.aca.org.ar/servicios/transito/eduvial/manual/casa rodante.html.

Mónica Martin
TEMAS DE HOYEl caso CicconeMundial de ClubesElecciones 2015San Lorenzo de AlmagroReal Madrid