RAWSON.- La negativa de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras a mejorar una oferta salarial que no satisface al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación mantiene paralizadas las plantas pesqueras más importantes del sur argentino ubicadas en Puerto Madryn.
El conflicto comenzó con una huelga ininterrumpida que se mantiene desde el 13 de abril, en medio de un clima de creciente tensión que abarca desde piquetes en las rutas de acceso a las fábricas hasta movilizaciones callejeras que concluyeron con incidentes y pintadas frente a la redacción del Diario de Madryn, cuyo principal accionista es el empresario español Mario Ordiales, de la pesquera Harengus y presidente de la cámara de empresas pesqueras Capip.
El sector empresarial había calificado de "desmesurados" los reclamos superpuestos de los representantes de los marineros, capitanes y fileteros, y expresó su preocupación ante la incertidumbre que generaba en una actividad con tiempos acotados de operaciones.
Unos 5000 trabajadores se ven afectados por el conflicto. La patronal ofreció pagar seis pesos la hora a la categoría 1, pero el gremio de la Alimentación pretende siete pesos. También hubo una oferta de 900 pesos de salario como garantía cuando falta materia prima en las plantas. Sin embargo,el STIA pidió 1014 pesos. Tampoco hay acuerdo sobre el sueldo básico conformado y el precio a pagar por kilo de filet procesado.
En el muelle Almirante Storni, de Puerto Madryn, las actividades de embarque de aluminio y pórfido se desarrollan con normalidad, luego de que el gobierno de Chubut entregó un subsidio de 500 pesos a unos 350 estibadores del SUPA que habían iniciado un paro a raíz de la caída de sus ingresos por el conflicto pesquero.
Fuentes empresariales aseguraron que, debido a la medida de fuerza, el muelle de Puerto Madryn ha perdido unas 14.000 toneladas de carga. Hoy, en Buenos Aires, volverán a negociar la Federación de Trabajadores de la Alimentación y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras.
Paralelamente al conflicto, el gobierno de Chubut resolvió no prorrogar el vencimiento de los permisos de pesca provinciales a los buques congeladores tangoneros, y sólo concedió unos días de prórroga a la flota fresquera y a la llamada flota amarilla.
Osvaldo Castro Ruiz