Iniciativa del Fondo de las Artes
Preocupan a entidades culturales los contenidos radiales y televisivos
Llaman a revertir la degradación y la obscenidad
Su profunda preocupación por el progresivo deterioro de la cultura, a partir de las palabras obscenas y groseras que se oyen a cualquier hora por la radio y la televisión expresaron más de quince instituciones culturales.
La inquietud, transmitida en la declaración bautizada “Compromiso ante la ciudadanía”, surgió del Fondo Nacional de las Artes y adhirieron a ella la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores), la Academia Argentina de Letras, las academias nacionales de Educación y de Periodismo, y la Sociedad Argentina de Escritores, entre otras.
Según pudo saber LA NACION, en una declaración que se dará a conocer en breve las entidades culturales invitarán a la sociedad a iniciar un movimiento para detener “el progresivo deterioro” de los programas de los medios audiovisuales.
La preocupación de las instituciones fue confirmada por el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer). En un comunicado difundido ayer el organismo admite que en los últimos tiempos “ha notado un incremento notorio y excesivo de programas que exponen una alta carga de sexualidad en sus contenidos, especialmente durante el horario de protección al menor” y que “está actuando con la mayor firmeza posible para revertir dicha tendencia”.
Carlos Gorostiza, miembro del directorio del Fondo Nacional de las Artes e impulsor del “Compromiso ante la ciudadanía”, dijo a LA NACION que el propósito de la iniciativa es movilizar al mundo cultural argentino para que desde los empresarios y los medios de comunicación se consiga frenar el deterioro de la cultura nacional. “De ninguna manera queremos limitar la libertad de expresión”, dijo Gorostiza, quien está dedicado por tiempo completo a llevar adelante esta iniciativa, que incluirá la realización de mesas redondas, con la participación de "periodistas sanos", como Nelson Castro, Magdalena Ruiz Guiñazú y Santo Biasatti, al citar algunos nombres.
Según informó el dramaturgo y ex secretario de Cultura, hasta el momento adhirieron a la propuesta, además de las instituciones mencionadas, el Colegio Nacional de Buenos Aires, el Movimiento de Apoyo al Teatro, la Universidad del Cine, las asociaciones Psicoanalítica Argentina y Psicoanalítica de Buenos Aires, la Escuela de Orientación Lacaniana, la Sociedad de Pediatría y la Sociedad Argentina de Psicoanálisis.
Las entidades expresarán su "honda preocupación por el oprobioso lenguaje dominante en no pocos programas y realizaciones de medios audiovisuales y, haciéndose cargo de idéntica inquietud existente en numerosos ámbitos de la ciudadanía, se comprometen a iniciar un movimiento tendiente a contener el progresivo deterioro de la cultura nacional".
"Hemos encontrado una recepción extraordinaria y un entusiasmo asombroso", dijo Gorostiza, para quien el comunicado del Comfer es una buena noticia en un contexto "de deformación total".
El dramaturgo comentó que está en conversaciones con universidades y otras asociaciones profesionales que se sumarían a la carta de compromiso.
Hace dos años, en octubre de 2003, las academias nacionales de Educación y de Letras pidieron al Comfer la aplicación de sanciones estrictas para desterrar el mal uso del lenguaje. La situación no cambió.
Hoy, en las oficinas del Comfer, se reciben a diario 20 llamadas de protestas sobre los contenidos de alto voltaje erótico en el horario de protección al menor, de 8 a 22.
"De las 2200 llamadas recibidas desde enero último, el 90% son quejas por escenas sexuales durante la protección al menor", dijo a LA NACION Claudio de Cousandier, director de Fiscalizaciones y Evaluación del Comfer. Explicó que se trata de avances de los programas que se emiten en el horario permitido.
Cousandier adelantó que desde 2002, cuando comenzó a regir el actual sistema de sanciones, el organismo detectó unas 2000 infracciones por las que las empresas de radiodifusión adeudan cerca de tres millones de pesos.
"Si bien se dice que no hacemos nada, sí hacemos", dijo Cousandier y admitió que "el sistema de multas no alcanza porque no se refleja en la pantalla una corrección de lo señalado por la infracción".
Anticipándose a las críticas, el funcionario afirmó que se ampliará el plan de fiscalizaciones y se "ajustarán los criterios por los que se considera abusiva o no una escena con contenido sexual o violento".
Si bien el Comfer promete también digitalizar las grabaciones y sancionar a los canales abiertos o de cable que, en el interior, repiten los programas producidos en Buenos Aires, sus controles no parecen ser muy eficaces: según Cousandier, el 99% de las notificaciones de las infracciones es rechazado por las empresas con recursos administrativos que les permiten diluir en el tiempo el pago de la multa y la corrección de la falta. .
Por Silvina PrematDe la Redacción de LA NACION
