El 25 de Mayo: los actos oficiales en Santiago del Estero
Kirchner llamó a la unión nacional y admitió errores
Al hablar ante 30.000 personas tuvo un tono conciliador, al igual que el obispo Maccarone
Por Mariano Obarrio | LA NACION
SANTIAGO DEL ESTERO.– Un gobernador radical, pero aliado; una provincia movilizada y con esperanza en su nuevo gobierno; un régimen cuasi feudal recientemente depuesto, y un obispo amigo. Esas eran las condiciones ideales que buscó y encontró la administración de Néstor Kirchner para trasladar hasta aquí los festejos por el 195° aniversario de la Revolución de Mayo, con tedeum, fiesta popular y bien lejos de homilías críticas. Y en ese contexto el Presidente convocó a “la unidad de todos los sectores”.
Durante el oficio religioso, Kirchner recibió una cálida bienvenida del obispo de Santiago del Estero, Juan Carlos Maccarone, quien pronunció una homilía conciliadora y elogiosa.
“Nos digna esta presencia de la Nación en este día, en esta etapa de la historia de Santiago”, dijo el prelado en la catedral Nuestra Señora del Carmen. La Casa Rosada lo considera como uno de los obispos más afines.
Kirchner había resuelto no asistir al tradicional tedeum de la Catedral Metropolitana para evitar la homilía del arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, que suele ser crítico con el Gobierno y con toda la clase política.
Luego, ante unas 30.000 personas, hizo un llamado a la unidad nacional y señaló: “Puedo seguir mirando a los ojos a los argentinos porque con aciertos y errores estoy dejando todo por esta tierra”. Lo hizo sin tono proselitista, en apariencia. Pero anunció obras públicas para Santiago del Estero por 601 millones de pesos. De ese modo, consolidó con recursos económicos su alianza con el flamante gobernador provincial, Gerardo Zamora, radical de origen. Kirchner y Zamora negocian también la composición de las listas de candidatos a diputado tanto en el PJ como en el oficialista Frente Cívico.
Quedó así en evidencia el trasfondo electoral que tenía el multitudinario encuentro por el 25 de Mayo.
De excelente humor, el Presidente envió mensajes de acercamiento hacia dos frentes: suavizó las tensiones de estos últimos días con la Iglesia y con la Corte Suprema. "La Iglesia siempre es conciliadora", dijo, en un breve encuentro con la prensa. Sobre la Corte, afirmó: "Tuvimos diferencias en ciertos temas, pero ahora no hay mayorías automáticas".
Sobre un imponente escenario, de 50 metros de ancho, montado en el parque Francisco de Aguirre, actuaron hasta la noche más de veinte artistas y grupos musicales.
El Gobierno conocía de antemano el texto de la homilía de Maccarone: había mantenido contactos con el obispo y sabía que no sorprendería con párrafos irritativos.
La afinidad entre el obispo y el Gobierno no es nueva: el prelado combatió al régimen depuesto de Santiago, que controlaba el ex gobernador Carlos Juárez, y colaboró con la intervención federal de Pablo Lanusse. No solamente eso: es, además, un sostén fundamental del flamante gobernador radical Zamora, que asumió el 25 de marzo último.
Se explica entonces la elección oficial de esta provincia -era una apuesta segura- para celebrar el Día de la Patria, más allá de que los santiagueños estuvieron a la altura de las circunstancias: dieron a sus calles un colorido especial, montaron escenarios donde se bailaban zambas y chacareras al costado de las calles; lucían trajes típicos, y mucha tradición, todo lo cual configuró una fiesta memorable y plena de espíritu patriótico (sobre lo que se informa en la página 7).
Multitudes saludaron a Kirchner en su trayecto entre el aeropuerto Vicecomodoro Angel Aragonés, la catedral y el parque Francisco de Aguirre.
La amistad de Kirchner con Zamora se cristalizó cuando el Presidente dijo que iba "a luchar por la recuperación del norte de la patria", que había sufrido "el mayor daño", como "si la mano cariñosa del Estado nacional no existiera". Esta vez, la "mano cariñosa" llevó y entregó proyectos de vivienda, rutas y desarrollo urbano por millonarias sumas.
"Celebrar el Día de la Patria en el interior es bárbaro", dijo Kirchner, alegre, ante los periodistas. "Fue una homilía inteligente", elogió.
Es que Maccarone no escatimó en palabras que sonaron como música para los oídos del Presidente. "Hoy gozamos del funcionamiento de las instituciones democráticas elegidas por el pueblo soberano y juez", dijo el obispo de Santiago en referencia al gobierno de Zamora. Y atacó la larga hegemonía provincial de Carlos Juárez y Mercedes Aragonés, que terminó cuando Kirchner resolvió la intervención federal. "El mismo pueblo santiagueño se puso de pie para reclamar justicia, cansado de años de arbitrariedad", recordó Maccarone.
"En Santiago se levantaron las primeras voces en defensa de los derechos humanos, no siempre respetados en los pueblos originales", agregó. Destacó que "pastores y misioneros" predicaron "contra la prepotencia que denegaba igualdad, justicia y trato fraterno". Kirchner celebró la referencia a la defensa de los derechos humanos.
"Enseñanza"
Maccarone conectó la experiencia local con una perspectiva nacional. "Esa enseñanza debemos recoger a la hora de querer ser Nación", dijo. Y agregó: "Sólo con el respeto del derecho, expresado en leyes justas, puede construirse la convivencia social, que la defiendan de la arbitrariedad y del privilegio, con el olvido de los más pobres, débiles y sufrientes".
Kirchner hubiera escrito un discurso similar, según sus allegados.
"Santiago no necesita tutores ni tiene dueños", sostuvo el obispo de Santiago. Luego le agradeció al jefe del Estado su presencia: "Es digno de destacar que el Presidente eligiera el interior de la República para esta recordación llena de gratitud".
Precisamente, el motivo formal que había esgrimido la Casa Rosada para trasladar el tradicional tedeum en la Catedral Metropolitana -donde se realiza desde 1810- a esta provincia había sido "federalizar" el día patrio. Nadie pudo ocultar el verdadero motivo: las tensiones que causan en el oficialismo las homilías agudas de Bergoglio.
Kirchner llegó a esta capital a bordo del Tango 01 con la primera dama, Cristina Kirchner; su gabinete en pleno; el vicepresidente y titular del Senado, Daniel Scioli, y los presidentes de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, y de la Corte Suprema, Enrique Petracchi. Todos elogiaron la homilía de Maccarone.
A su turno, el Presidente dijo ante la muchedumbre que "luego de varios juicios impiadosos", este 25 de Mayo "debe servirnos a los argentinos para consolidar la unidad, pero no sólo a los dirigentes políticos, sino de todos los sectores". Tuvo el cuidado de no abrir, en el día patrio, más frentes de conflicto, ni apelar al voto en su favor con la idea del "plebiscito", tal como rebautizó las elecciones legislativas del 23 de octubre próximo.
Pero la campaña electoral se respiraba en el ambiente: "Con aciertos y errores estoy dejando todo por esta tierra". Y las homilías críticas del cardenal primado de la Argentina quedaron bien lejos.
Sin entrevista
Con motivo de cumplirse ayer los dos primeros años de su gestión, LA NACION solicitó una entrevista periodística al presidente Néstor Kirchner. La misma fue pedida al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, hace quince días. Pese a los insistentes llamados de LA NACION, la entrevista no fue concedida. .
