Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

El torneo Clausura

Piensa en otra cosa

Deportiva

Con muchos juveniles, River cayó por 2 a 1 con Gimnasia, que logró un éxito vital, con goles de San Esteban y Vargas; Almerares abrió la cuenta

Por   | LA NACION

Las imágenes son tan contrapuestas, que resulta imposible no describirlas. Gimnasia se desvive, ruega por aquello que River desecha, pese a que las matemáticas aún no le dan la espalda. Hasta suena paradójico... El renunciamiento que el conjunto de Núñez realizó en el Clausura le valió a su adversario, inmerso en la agobiante lucha por la permanencia, quizá la mayor satisfacción en el torneo.

La victoria por 2 a 1 en el Monumental significó tres puntos y mucho más para Gimnasia; fue un espaldarazo para el clásico ante Estudiantes, encumbrado en las cuestiones del título; resultó una bocanada de aire del más puro en los tramos finales de una competencia que lo mantuvo ahogado y en permanente vigilia. River, ya despreocupado, extravió tres puntos y poco más. Si al fin de cuentas la resignación lo había poseído en el torneo doméstico y ya sólo se había mentalizado en la Copa Libertadores.

Las intenciones de River quedaron al descubierto en los papeles, nomás. Una alineación alternativa, con Lux, Mareque y Ledesma como caras más experimentadas, afrontó el compromiso con toda la frescura que podía adivinarse entre tanta juventud.

Pese a los pronósticos, los jóvenes no sintieron el cambio y respetaron la escuela del toque corto y preciso. Así, con la pelota en su poder y con la guía de Gonzalo Higuain, le causaron varios inconvenientes a la última línea del equipo platense, que, salvo en la figura de San Esteban, titubeó en los cierres y mostró desinteligencias en la coordinación.

Dio la impresión de que el primer postulado de Gimnasia fue sumar aunque sea un punto. Porque los visitantes se afirmaron de mitad de campo hacia atrás y nunca corrieron riesgos innecesarios; esperaron los avances de River y contraatacaron con la velocidad del infatigable Enría y Valenti.

La apertura de los millonarios despabiló a Gimnasia. Higuain encontró a Almerares, que enganchó dos veces dentro del área y que sacó un zurdazo fortísimo, lejos del alcance de Bobadilla. Fue entonces cuando se vio la mejor cara de River, con criterio y manejo. El arquero paraguayo se lució y evitó otra caída tras un tiro libre de Gonzalo Higuain al ángulo. El desarrollo parecía controlado ante tal panorama.

No le cabía otra posibilidad: Gimnasia se vio con los bolsillos vacíos y abandonó su refugio. No tuvo demasiada imaginación porque Lobos quedó absorbido por el despliegue de Ledesma, al que se le escapó más de una pierna fuerte. Sí contó el fervor y la dinámica de Cabrera, por la derecha, y de Solana, por la izquierda, que con empeño llevaron al equipo adelante.

Gimnasia se encontró con la igualdad cuando naufragaba en intentos vanos, más por inercia que por propia convicción. Un violento tiro libre de San Esteban emparejó las cosas y debilitó el ánimo de River. Fue entonces cuando el oficio y la experiencia doblegaron al ímpetu y a la juventud.

El equipo dirigido por Leonardo Astrada se enredó en sus avances y confundió los caminos. Estuvo cerca del desnivel con un cabezazo de Falcao que rebotó en el travesaño, pero Gimnasia condujo el desarrollo hacia el campo que más le convino: la fricción, el juego entrecortado y las corridas de Enría. Hasta que se topó con el éxito cuando más a gusto se sentía con el empate. Después de un lateral de Pautasso, Enría habilitó a Vargas, que hacía 30 segundos que había reemplazado a Valenti; con un zurdazo desde lejos, el uruguayo le dio el triunfo a Gimnasia, que suspiró algo más aliviado.

River jamás reaccionó y se despidió de la puja en el Clausura. Gimnasia se defendió como si le fuese la vida en esos tres puntos, nada para algunos y una fortuna para otros.

Las caras nuevas de River

En la formación alternativa que dispuso Leonardo Astrada para enfrentar a Gimnasia se dio la particularidad de que por primera vez jugaron juntos los hermanos Gonzalo y Federico Higuain, hijos de Jorge Nicolás, el defensor central de River en los 90.

Gonzalo, de 17 años, debutó de entrada y es un volante que se destaca por su habilidad para jugar de enlace. Federico, de 20 y con tres partidos en primera, es delantero e ingresó en el segundo tiempo por el colombiano Radamel Falcao.

Nicolás Domingo, un volante batallador, y Facundo Martínez Montagnoli, un enganche clásico, fueron otros de los nombres que ayer debutaron en primera. Ambos tuvieron su oportunidad en la segunda etapa y cumplieron una tarea discreta.

EL DATO
Volvió al triunfo en Núñez

Gimnasia no ganaba en el Monumental desde el 5 de agosto de 1996, cuando venció por 2-1; acumulaba cinco derrotas y tres empates.

LA ESTADISTICA
La sequía de River

Hace cinco partidos que no gana: Lanús (1-1), San Lorenzo (1-3), Olimpo, Boca y Gimnasia (todos 1-2). El último triunfo fue con Almagro 4-1, el 24 de abril.

LO LLAMATIVO
En nombre del Mellizo

Los hinchas de Gimnasia no se olvidaron del traspié de River en el superclásico y corearon el nombre de Guillermo Barros Schelotto, ídolo del Lobo. .

TEMAS DE HOYLa pelea con los holdoutsConflicto en Medio OrienteAmado Boudou procesadoThomas Griesa