La inquietud castrense se traslada a la campaña
La presión electoral, creen, derivaría en más detenciones
Por Daniel Gallo | LA NACION
Apesadumbrados por la certeza de que ya no tendrán una salida legislativa, los militares se aferran hoy a la expectativa de que las causas judiciales que los involucran no se instalen como parte de la campaña política. El principal temor de los militares es verse en el medio de un cruce de candidatos que, en definitiva, termine con una aceleración de los pedidos de detención.
El ambiente militar se reacomoda después del impacto, sentido dentro de las estructuras castrenses, del fallo de la Corte Suprema.
En la última semana hubo numerosas reuniones, formales e informales, en las que los principales oficiales analizaron las posibles repercusiones tras la caída de las leyes de obediencia debida y de punto final. El propio ministro de Defensa, José Pampuro, que maneja con destreza las crisis en su área, se involucró durante tres horas en un encuentro con generales y coroneles.
Fuentes militares que conocen muy bien sobre lo charlado puertas adentro del Edificio Libertador confían en que bajará en breve la efervescencia pública y la acción de la Justicia continuará con la velocidad lenta con que se movieron hasta ahora los procesos. El ahora camarista federal Gabriel Cavallo fue el primero en reabrir una causa, en septiembre de 2001; casi cuatro años después poco fue el avance judicial más allá de los procesamientos con prisión preventiva. El panorama es similar en todas las causas.
El escenario que tienen los militares y la Casa Rosada indica que se tardará años en emitir alguna sentencia de primera instancia contra un militar acusado de crímenes en la dictadura. La incertidumbre podría dominar el panorama al menos hasta 2010.
La estimación del Ejército es que unos 20 generales y coroneles en actividad serán llamados a declarar en diferentes tribunales. En los despachos cercanos al teniente general Roberto Bendini esperan que sean graduales los llamados judiciales.
Otra inquietud militar tiene que ver con posibles actos de acción directa en contra de quienes están en prisión domiciliaria. Lo soportado por Ricardo López Murphy por la presión de un grupo de choque callejero puso el alerta; aquellos que saben de conversaciones con el poder político confían en que no se verán ese tipo de enjuiciamientos públicos contra militares.
Los oficiales procesados con prisión preventiva cumplirán, como hasta el momento, la detención en unidades castrenses y en Campo de Mayo, donde se terminará un presidio especial para estos casos.
El regreso de Baseotto
Sensibilizado en estos días, el ambiente militar tuvo dos manifestaciones públicas que mostraron parte de los sentimientos vividos en los cuarteles. El martes 14, a la misma hora en que la Corte Suprema hacía público el fallo menos secreto de la historia, en la iglesia Stella Maris oficiaba misa nuevamente el obispo castrense Antonio Baseotto.
Desde febrero último, el Gobierno mantuvo una fuerte disputa no sólo con Baseotto, sino directamente con el Vaticano, por dichos del obispo supuestamente dirigidos al ministro de Salud, Ginés González García. Pese a los cruces mediáticos, Baseotto nunca dejó de ejercer sus funciones como obispo castrense, sino que solamente adoptó un perfil bajo; se hizo invisible para el poder político.
"Es un fantasma que aparece en cualquier lado", fue una definición política sobre Baseotto escuchada luego de su primera misa en actos importantes. Los allegados al obispo confirman que celebra los oficios religiosos en forma cotidiana en la sede de su obispado y que nunca dejó de tener contacto con los capellanes que de él dependen.
En la tarde del viernes último Baseotto estuvo en otra ceremonia en el Círculo Militar, pero en esa oportunidad optó por ser parte de los 400 asistentes al homenaje al teniente coronel post mórtem Horacio Fernández Cutiello, muerto durante el ataque al regimiento de La Tablada en 1989.
Más allá de la presencia de Baseotto, ese acto tuvo una fuerte importancia dentro del Ejército. Fue organizado por la promoción 103 para llevar de ahora en más el nombre de Fernández Cutiello, segundo jefe del regimiento de La Tablada durante el copamiento a cargo del Movimiento Todos por la Patria, organizado por Enrique Gorriarán Merlo.
Varios generales y coroneles en actividad, más de una docena de ellos en uniforme, estuvieron en el acto, en el cual el teniente coronel (R) Enrique Treglia habló para homenajear a su compañero de promoción fallecido en el ataque guerrillero. Fue un mensaje medido, sin hacer referencia a la caída de las leyes.
La promoción 103 elevó una carta a Bendini a comienzos de este mes en la cual se reclamaba un cambio de estrategia oficial ante los juicios a militares, especialmente porque cinco de sus integrantes están detenidos en la causa por la denominada masacre de Margarita Belén.
Debate en Diputados
La polémica por la eventual anulación de los indultos se reavivará hoy en la Cámara de Diputados, en una sesión especial convocada por sectores de izquierda para tratar la derogación de esas medidas que beneficiaron a los responsables de la última dictadura.
La discusión se dará en el Congreso a una semana de declarada la inconstitucionalidad de las leyes de punto final y obediencia debida por la Corte Suprema de Justicia.
Los legisladores quieren debatir hoy, a las 14, en una sesión especial, la anulación de los decretos firmados en la década del 90 por el entonces presidente Carlos Menem.
En Diputados, la derogación de los indultos fue debatida ya sin éxito en tres sesiones especiales siempre realizadas en minoría: una de ellas fue el 23 de mayo de 2004, y las otra, el 22 de marzo y el 22 de mayo de 2005, todas pedidas por Patricia Walsh (Izquierda Unida).
Por ese motivo, si bien el debate volverá a plantearse hoy por la tarde en el recinto, lo cierto es que todo parece indicar que, una vez más, terminará siendo una sesión en minoría dado que el PJ ya adelantó que no dará quórum hasta mientras el Gobierno mantenga su postura en favor de la anulación de los indultos por la vía judicial. De todos modos, la bancada del PJ aún no dio un debate interno sobre el tema.
Por su parte, la UCR todavía no resolvió qué decisión adoptará hoy. .
