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"Busco un jazz melódico"

El pianista radicado en Francia se presentará mañana

Domingo 03 de julio de 2005

El caldero de músicos de jazz que es hoy Buenos Aires tiene ciertas ramificaciones generacionales en el exterior como, por ejemplo, el pianista argentino, Sergio Gruz, radicado en París desde hace doce años.

Gruz, que se presentará, mañana, a las 21, en Notorious, Callao 966, con Alejandro Herrera en bajo eléctrico y Daniel Piazzolla en batería, tiene un camino transitado en Francia, del que sus tres discos dan cuenta.

Prolijo compositor, su estilo tiene fuertes raíces jazzísticas, básicamente por el lado de Keith Jarrett, en tanto que muestra una fuerte veta melódica.

Llegó a Francia en 1993 con el Sexteto Sur, que por aquellos tiempos acompañaba a la cantante Adriana Varela.

"Tocamos en el Festival de Nantes y a mí me contrataron para actuar en un club argentino en la zona de la Riviere du Boite. Concretamente, la Rue de Lombard, enfrente tenía clubes de jazz como el Sunset y después el muy conocido Sunside", explica el músico que estuvo a mediados del año último en Buenos Aires.

Contó que tras terminar de tocar en aquella tanguería corría a las jams de los lugares de jazz, donde conoció una buena cantidad de artistas parisinos del género.

"Encuentros que puedo definir como gratificantes, pues desde esas sesiones comencé a buscar mi música y la encontré en el jazz", afirmó Gruz, alumno de Edgardo Beilin, en Buenos Aires.

Participó de concursos que le dieron un sesgo orientado a la composición y que lo hizo "empezar a creer en lo que hacía", agregó.

Muchos festivales y un trabajo constante en París le permitieron adquirir solidez y el deseo de liderar su grupo. Con un primer disco en trío, su segundo trabajo fue en quinteto.

Gruz así se probó diferentes trajes como compositor y arreglador.

"Mi música refleja la búsqueda de uno mismo. Un lenguaje que me represente", dijo el músico.

Aunque con cautela, estimó que cree estar acercándose a ideal de propuesta. "A veces, en París, uno se siente ahogado de información. Es complicado. Muchísima música bien tocada, pero son pocas las propuestas que dicen algo", añadió.

Cuando debe definir qué busca con su música señaló participar del movimiento. "Ser un actor de este momento musical", dijo. El año último sacó su tercer disco, con material original que muestra un crecimiento muy marcado de la faz armónica; en muchos casos basados sobre la yuxtaposición sencillez-complejidad.

Francia es uno de los grandes consumidores de jazz en el mundo, el segundo, después de Japón. Para Gruz, este lugar en el ranking se observa más con las actuaciones en vivo que con la ventas de discos.

"Percibo que el mayor volumen del negocio está puesto en los shows, en la música en vivo. No falta trabajo en este aspecto", explicó el músico que sostuvo también que Francia tiene su estilo jazzístico, definido, especialmente, por su alta técnica.

Además, el jazz francés tiene la más fuerte tradición del bebop después de Nueva York , lo cual genera propuestas con mucha convicción. "En fin, es un jazz algo frío en la actualidad y es precisamente sobre ese punto en el que trabajo. Busco un jazz cálido y melódico", concluyó Gruz.

César Pradines

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