La Fraternidad suspendió el paro nacional ferroviario de 24 horas que debía iniciarse a medianoche después de que las autoridades del Servicio Ferroviario del Chaco (Sefecha) aceptaran anoche reincorporar a dos delegados cesanteados en la mañana de ayer y se comprometieran a discutir en el mediodía de hoy en el Ministerio de Trabajo la convocatoria a paritarias, que hasta ahora la empresa estatal chaqueña negaba.
Después de que el gremio de los maquinistas decidiera acatar la semana última la conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral y reanudar las negociaciones ayer, La Fraternidad ratificó el paro ayer, cuando observó que los representantes chaqueños no asistieron a la reunión convocada en Buenos Aires.
"Para colmo, hoy (por ayer) nos enteramos de que cesantearon a dos delegados, y no queda más que discutir que ir a la huelga", dijo a LA NACION el secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano.
Con la decisión adoptada, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, desbloqueó la situación al exigir la presencia de los integrantes de la empresa chaqueña. El funcionario llamó por teléfono a Maturano y concertó una reunión en la cual hubo un compromiso de volver atrás con los despidos y discutir paritarias.
El dirigente sindical de La Fraternidad explicó anoche que el propio gobernador chaqueño, el radical Roy Nikisch, se comprometió a resguardar a los trabajadores de cualquier posible represalia por parte de la empresa, además de ratificar que los directivos del Servicio Ferroviario del Chaco (empresa administrada por funcionarios provinciales) entablarán negociaciones paritarias con el gremio.
A último momento
Las gestiones de último momento del ministro Tomada tuvieron que ver con el impacto que hubiese tenido el paro ferroviario en esta ciudad.
Es que una medida de fuerza de ese tipo perjudicaría aproximadamente a 1.350.000 pasajeros que cada mañana ingresan en la ciudad de Buenos Aires en las siete líneas ferroviarias. El autotransporte, en tanto, lleva diariamente hacia la Capital a casi 1.460.000 pasajeros. Al cesar el servicio del ferrocarril, casi el 50 por ciento de las personas que viajan hacia Buenos Aires en el servicio público de pasajeros se verá afectada y, por consiguiente, se saturará el autotransporte automotor.
Antes de que el conflicto se solucionase por el momento, el secretario de Organización de La Fraternidad, Horacio Caminos, quiso atenuar las críticas que pudieron surgir por la amenaza de emplear las medidas de fuerza. "Por respeto a los usuarios -describió- no lo hicimos ayer mismo", dijo.
Las negociaciones entre los sindicalistas y la empresa ferroviaria se iniciarían en lunes próximo, por lo que hasta ese momento los trabajadores se comprometieron a no apelar a medidas de fuerza.