"Ese día estaba en mi oficina cuando escuchamos la explosión. Por radio empezamos a escuchar las noticias. Todos estábamos preocupados por si teníamos algún familiar por la zona. "Al rato sonó el teléfono y escuché la voz angustiada de mi hija, que en ese entonces tenía 17 años: «Mamá, Romina estaba por la zona porque se había ido a anotar en la facultad para dar una materia.» "Y así era. Romina tenía 17 años y todas las ilusiones de una chica de su edad. Romina no era judía y no estaba en la AMIA. Estaba a una cuadra de allí y resultó herida por un vidrio en la espalda. "Trasladada al Hospital de Clínicas, murió de un paro cardíaco en la operación. Yo nunca voy a olvidar que días antes había estado festejando el cumpleaños de mi hija Paula en casa. "Siempre la recordamos con mucho dolor, sobre todo cuando veo a sus compañeras del Colegio Nuestra Señora de la Misericordia que ya tienen sus vidas hechas, algunas con carreras, otras ya casadas con hijos y me da mucha bronca que todavía no se haya encontrado la mano asesina que truncó tantas vidas."
Angela Gracia
"Recuerdo ese día como si fuera ayer, recuerdo los días posteriores también. La desazón e incertidumbre que nos generó a todos los argentinos que de golpe vimos los ojos del mundo sobre nuestro país. "Como ciudadana, como amiga de ciudadanos judíos y como íntima amiga de la familia de Gabriel Buttini, un joven argentino que perdió la vida mientras trabajaba al igual que el resto de las víctimas injustas. Velamos a Gabriel durante una semana: hasta que encontraron su cuerpo entre los escombros. Su madre mantuvo la esperanza hasta último momento, sus hermanos y amigos sufríamos en silencio lo que ya se sabía era una muerte segura. "Recuerdo que vino a la Argentina un contingente de la Mossad con sus perros adiestrados, que además de las víctimas y sus familiares hubo muchos argentinos que se comprometieron personalmente en la ayuda a las víctimas. Me niego terminantemente a pensar que este sea un capítulo cerrado."Aguardo fervientemente que se investigue hasta las últimas consecuencias para llegar a la verdad y de una vez por todas, nuestra descreída sociedad encuentre que los culpables son castigados, cualquiera haya sido su grado de responsabilidad. "Pido a Dios que nos ayude a obtener justicia humana sobre este aberrante atentado, que como sea que fuera será juzgado por el Creador."
Dra. Myriam Yappert
"Eran las vacaciones de invierno, y como estaba en la escuela secundaria, todavía dormía a esa hora de la mañana. Recuerdo que mi mamá me llamó por teléfono y me despertó: «Pusieron una bomba en la AMIA», me dijo. A lo que entre sueños contesté: «¿Explotó?». No recuerdo la respuesta. "Sin embargo, no se borra de mi cabeza el hecho de haber prendido la TV en busca de un noticiero. Pensé en mi abuela que vivía a pocas cuadras, sobre la calle Uriburu. Al rato llamé a mis compañeras del colegio, varias ya se habían ido para la calle Pasteur. Entonces decidí ir con una amiga para allá, con un balde que me llevé de mi casa. "Recuerdo que pasamos por una farmacia para comprar sueros y los empleados nos los regalaron. Cuando viajábamos en subte para el centro, recuerdo que la gente estaba paranoica y asustada y que tuvimos que salir corriendo de la estación Pasteur porque alguien lanzó el rumor de una pérdida de gas en el subte. "Al llegar a una de las vallas que ya habían colocado en las inmediaciones del lugar, una persona recibió los sueros y nos dijo que mejor nos fuéramos. La zona estaba atestada de gente y en el ambiente podía sentirse aquel descontrol que signó los momentos posteriores al estallido. "Tenía 17 años. La vuelta al colegio, quedaba en Sarmiento y Pasteur, nunca fue tan triste."
Florencia Goldsman
"Durante varios años, mi señora y yo estuvimos tratando de tener hijos. Felizmente, teníamos prevista la fecha de parto para el 28 de agosto de 2001. Pero no fue así: el embarazo se precipitó y Horacio nació de siete meses y medio el 18 de julio de 2001. "Es decir, que cada día que se conmemora el atentado, nosotros celebramos un año más de nuestro querido hijo. Esto para mí no es casualidad, sino causalidad: "Dios quiso dar una nueva vida para decirnos que debemos seguir en la lucha por la vida y en contra de la muerte. Nuestro enorme respeto a los familiares y amigos de las víctimas y el total repudio a la injusticia de nuestro país."
Mario Safier
"Todavía suenan las lágrimas en las veredas, como largas sirenas ululando por Once.
"Todavía sangra la duda y hiede el dolor, por aquellas 85 inocentes vidas.
"Todavía la impotencia cala los husos del tiempo y la memoria no cesa de recordar.
"Duele, sí duele el saber que no se sabe nada o no se quiere saber.
"Pesa, sí pesa la conciencia de la inconsciencia de no querer develar.
"Como pesadas cadenas, la injusticia aún arrastra el lastre del encubrimiento y la falacia, y me paraliza la vergüenza de saberme habitante de un país que oculta nombres entre las sombras como si con eso construyera un país mejor...
"Agazapada entre los escombros de un 18 de julio, mi voz se suma a la de muchos argentinos que –por tantas «AMIA»– claman equidad por un futuro digno, de frente alta y verdades sin banderas políticas por el bien de un pueblo, sin más resultado que la verdad.
"Porque, mientras la Justicia descansa y la maldad sigue su curso, las almas de aquellos que hoy no están, no reposan en paz."
Daniel R. Egea
"La misma pena que se siente ante la muerte de un ser querido, más el dolor de la indiferencia y el encubrimiento del delito por parte de un gobierno que se supone fue electo democráticamente... A la distancia vaya mi apoyo a familiares y amigos de las víctimas del atentado a la AMIA." (una argentina en el extranjero)
Cecilia Fitzpatrick
"11 años de mentira, 11 años de engaño, 11 años de palabras, 11 años de corrupción, 11 años de maltrato, 11 años de burlas, 11 años de impunidad, 11 años de encubrimiento, 11 años de silencio, 11 años de amargura, 11 años de tantas cosas que solo se encierran en la palabra injusticia. "Ya pasaron 11 años desde que una mañana 85 personas dejaron este mundo a manos de la corrupción de nuestros dirigentes, junto a ellos todos sus familiares dejaron parte del mundo. "Es impensable algo como lo que nos sucedió, pero argentinos nos pasó... Más allá de religiones, razas y edades, todos sufrimos una violación a nuestro derecho primo: el derecho a la vida. Se metieron con lo más sagrado de las personas, con el amor más profundo de 85 familias, de cientos de amigos, de miles de allegados, pero lo que es peor, se metieron con la vida, seguridad, confianza y tranquilidad de mas de 35 millones de argentinos.
"Pasaron gobiernos, dirigentes comunitarios, jueces, diputados, senadores, todos pasaron, pero el dolor queda, 11 años después, sí, 11 años después, seguimos pidiendo justicia."
David Dercye
"No es mi crónica sino mi bronca, frente a tanta impunidad y desorganización. Miremos las imágenes de tres atentados en Londres, a los 10 días saben quiénes fueron y cómo lo hicieron. El sistema de seguridad y de reacción y la desorganización que nosotros vivimos.
"¿Es nuestra policía y nuestro sistema de emergencias tan incapaz? ¿Hay una decisión política de impunidad? Hay tantos dramas sin resolver que creo que son la gran causa de que estemos como estamos, ya que el mensaje es: todo es lo mismo, el que fuga capitales y el que le acorralan sus ahorros. Paz a todos los muertos y coraje a todos los familiares."
Ramiro de la Serna
"Quise enviar mi recuerdo de aquel espantoso día, aunque solo tengo muy poco de memoria sobre aquel atentado, al tener yo unos 7 años. Sólo recuerdo bajar la escalera y ver en el televisor la explosión del edificio... "Recuerdo haberme sorprendido mucho, y también quedaron grabadas en mí las escenas de los distintos presidentes, prometiendo esclarecer el caso. De los involucrados, me quedó en la memoria una imagen de un árbol genealógico de posibles implicados que vi una vez en un noticiero. "De ahí también se me vienen a la memoria imágenes del vehículo que se estacionó y detonó enfrente de la AMIA. Aunque mi comentario sea conciso y casi irrelevante, considero que hace falta el aporte de todos, para mantener viva la memoria de los argentinos, para que no nos pase de nuevo y aprender del error, para que sepamos reclamar por justicia, y para que nunca nos cansemos de reclamar ante la barbarie de hechos semejantes. "Muy poco recuerdo de ese día, recuerdo mucho más, en cambio, las manifestaciones de los familiares, los sospechosos liberados, las falsas promesas de los políticos, y la irresponsabilidad de los jueces de turno."Ya con 18 años me siento cansado de tanta injusticia, irresponsabilidad y deshumanización; pero de lo que si estoy y estaré siempre seguro es de que mi memoria se mantiene intacta y procuraré mantenerla, ya que soy consciente de que nosotros somos el futuro de esta Argentina, y la Argentina del futuro va a necesitar de la memoria y de nuestra voluntad para construir justicia. "Muchas gracias por la oportunidad que me dan de expresarme, y espero que nos sirva para tomar conciencia. Sinceramente."
Esteban Sargiotto