Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Economía

 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Viernes 22 de julio de 2005 | Publicado en edición impresa

En el campo empresario

Una inflación de paradojas

Por Jorge Oviedo | LA NACION

 
 
 

La actual coyuntura económica ha operado un milagro: que coincidan las opiniones de Jorge Avila, Domingo Cavallo y Hugo Moyano acerca de que los salarios no son los responsables del aumento del costo de vida. Los dos economistas dicen que se trata de ajustes frente a la devaluación, ya que hasta ahora estaban reprimidos.

Por supuesto, hay quienes no opinan igual. Roberto Lavagna está entre los más moderados que piden prudencia en la negociación salarial. El problema para el ministro de Economía es que los sectores más favorecidos por el actual esquema pueden dar aumentos mayores, que luego son reclamados por otros que no tienen las mismas posibilidades. La polémica ya llegó a las áreas que son responsabilidad del ministro. Los profesionales del Instituto Malbrán y los trabajadores del hospital Garrahan se atrevieron a preguntar en público y en voz alta por qué ellos deben ganar menos que los empleados de las automotrices o los camioneros.

Lavagna quiere monitorear los incrementos y evitar que el peso se aprecie más de lo que el plan del Gobierno tenía previsto. Parte de esa apreciación "excesiva" para los planes oficiales ya ocurrió. Y hay sectores que se aterran. En público defiende sus ideas Eduardo Curia, que sin tapujos dice que luego de las elecciones habría que elevar el dólar a $ 3,50, sin que se genere inflación. Quiere mejorar la rentabilidad de sectores industriales exportadores y sustituidores de importaciones. El argumento es que así esas empresas acumularán riqueza, ya que sólo distribuirán por salarios si crece la productividad por otra vía que no sea la devaluatoria. Con esas acumulaciones, se harían las inversiones. Los que se oponen a ese esquema dicen que no ven cómo empresas que no estén sometidas a la competencia estarán deseosas de invertir en aumentar la producción. Ese incremento de la oferta podría hacer bajar los precios de lo que producen.

La proximidad de las elecciones pone a prueba, además, la sustentabilidad política de la idea oficial de mantener congelados los salarios de los empleados públicos y las jubilaciones superiores a la mínima. Para seguir mencionando similitudes paradójicas, como Menem en 1995, Kirchner enfrenta la campaña diciendo que sería irresponsable prometer un incremento a los jubilados que ganan más de $ 1000. Sólo que Menem lo hacía en medio de la recesión. Como Cavallo en los primeros años de convertibilidad, Lavagna y Curia defienden los incrementos salariales sólo por productividad. Y como los dos economistas anteriores en los 90, Cavallo dice ahora que el actual modelo genera pobreza y que no es sostenible. En tanto, en el Gobierno creen que así como la suba del rubro turismo empeorará el registro de inflación este mes, su baja, el próximo, ayudará a crear la percepción de que el problema fue controlado. .

TEMAS DE HOYLa muerte de SpinettaMalvinasMoyano vs. GobiernoInseguridadQuita de subsidios