El conflicto gremial del hospital Garrahan recrudeció hoy, en la segunda y última jornada de paro, por las acusaciones lanzadas desde el gobierno nacional sobre un supuesto "terrorismo sanitario".
Los trabajadores no médicos salieron al cruce de las acusaciones del ministro de Salud, Ginés González García, al señalar que "no somos Al Qaeda, no somos terroristas", en el marco de la huelga que concluye mañana a las 7, en reclamo de aumentos salariales.
González García sostuvo que con el paro están "atentando contra el espíritu y la salud de los argentinos" y consideró que "hay muchas formas de delincuencia, pero esta es una de las peores".
El paro forma parte del plan de lucha que los empleados no médicos del hospital llevan adelante desde hace cinco semanas en reclamo de un sueldo mínimo de 1800 pesos, un adelanto de 600 a cuenta de ese incremento, el pago del dos por ciento por año de antigüedad y la profesionalización del sector enfermería.
El reclamo de los trabajadores
Lerer afirmó que "la discusión aquí es que no se invierte en salud", mientras un grupo de afiliados de ATE manifestaba en el hall central del hospital donde instalaron un gran cartel con la leyenda: "Ginés, lástima que no estés en el fondo del mar. Los terroristas".
La frase alude a una expresión que tuvo el removido obispo castrense monseñor Antonio Baseotto, cuando dijo que el ministro de Salud, por defender el programa de salud reproductiva, debería ser arrojado "al fondo del mar".