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Diego Gvirtz, el indomable

El productor se fue de América por la "censura" del domingo a "TVR"

Viernes 12 de agosto de 2005

Si algo puede decirse de Diego Gvirtz, el dueño de PPT y responsable de "TVR" e "Indomables", es que lo suyo no son los gestos tibios. Ayer, como muestra, decidió desvincularse de América por la "censura" que ejerció la emisora en la última emisión de "TVR", cuando levantó del aire las opiniones del ex secretario parlamentario, Mario Pontaquarto.

Con esta decisión, ni "TVR" ni "Indomables", dos marcas fuertes de América, formarán parte de la grilla del canal, lo que implica que las 130 personas que trabajan en la productora se quedan sin trabajo. Al menos por ahora. Se sabe que hay negociaciones con otros dos canales, pero aún no hay nada concreto.

Esta no es la primera vez que Gvirtz quema las naves. Cuando el rating se convirtió en un tema de debate televisivo, el productor publicó una enorme solicitada en los diarios, firmada por él solo, cuestionando la transparencia de las mediciones de rating que hace Ibope.

"Nos vemos obligados a rescindir los contratos", expresó Gvirtz
"Nos vemos obligados a rescindir los contratos", expresó Gvirtz. Foto: Julián Bongiovanni

América, mientras tanto, optó por el silencio. Después de varias horas de reunión, el directorio, que encabeza Juan Cruz Avila, sólo emitió ayer un comunicado: "América TV comunica a todos sus televidentes que en el día de la fecha ha recibido una notificación de PPT, productora por los programas "TVR", "TVR edición especial" e "Indomables", mediante la cual la mencionada productora comunicó su decisión de resolver los contratos que la unían a América TV. En virtud de ello América TV se ve impedida de poner al aire el programa "Indomables" (por ayer). Lamentamos mucho y pedimos disculpas a nuestros televidentes por esta decisión injustificada y abrupta de PPT, productora que ha iniciado sus actividades y ha crecido a través de la pantalla de América TV. Por el presente, América TV ratifica su absoluta vocación por la libertad de prensa enmarcada en un total respeto a las instituciones democráticas", dice el texto que se conoció pasadas las 18.30.

Exactamente, siete horas después de que Gvirtz comunicara su decisión. Es que la noticia del alejamiento de Gvirtz, que llegó después de tres noches de deliberaciones y negociaciones entre las partes, se conoció a las 11, a través de un escueto comunicado, firmado por Gvirtz: "Como consecuencia de los hechos que son de público conocimiento y que afectaron nuestra libertad de expresión, nos vemos obligados a rescindir los contratos que nos vinculan con el canal América TV. No obstante ello, agradecemos al canal la libertad con la que nos permitieron trabajar desde 1999 hasta la semana pasada", dice el texto.

Efectivamente, el domingo de la semana última, "TVR" salió al aire en otro día y con un cambio fundamental: del crítico invitado apenas se vio una nuca, pero no se escuchó ningún comentario. Por las promociones que aparecieron desde el jueves, se sabía que era Pontaquarto. Y a eso hay que sumarle que el propio supuesto arrepentido por el cobro de coimas en el senado elevó una queja ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), por discriminación y censura.

Según explicó Gvirtz en aquel momento a LA NACION, el invitado fue autorizado por el canal el miércoles previo. Pero el sábado, poco antes de que comenzara a grabarse, Gvirtz recibió llamadas del canal para pedirle que se suspendiera la grabación. “Grabamos igual y lo entregamos el domingo, a las 17. Pero al aire salió sin Mario Pontaquarto”, contó Gvirtz el lunes.

Según trascendió, Rolando Graña, responsable del área periodística, fue quien editó las partes en las que se veía a Pontaquarto.

En ese momento, el canal eligió el silencio. El único que salió a explicar lo sucedido fue el vocero, Gabriel Hochbaum, que aseguró: “No se trata de un acto de censura. Pontaquarto tiene lugar en los noticieros. Lo que hubo, en el caso de «TVR», fue una decisión artística porque nos pareció que era aburrido lo que él opinaba. Aquí no hay censuras”.

La decisión llega justamente una semana después de que los dos ciclos de PPT fueron cambiados de lugar en la grilla. Antes, “TVR”, que desde este año conducen Gabriel Schultz y José María Listorti, tenía dos emisiones, los lunes y los jueves, y se había mudado a los domingos, a las 21. Por su parte, “Indomables, el ciclo que conduce Roberto Pettinato, se veía todos los días a las 21.15, en lugar de las 20.15.

Ayer, en la productora hubo llamadas de solidaridad, entre otros, del jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Hasta ahora, el canal no sabe cómo reemplazará los dos ciclos que se fueron. Se supone que el domingo “La cornisa” durará más tiempo, y seguramente la semana próxima habrá más modificaciones en la grilla.

Un canal con antecedentes

Esta no es la primera vez que ocurre algo así en América: que los intereses políticos de los dueños de la emisora se cruzan con la programación. Aunque lo cierto es que ahora los dueños son otros.

La polémica por Pontaquarto ocurre poco después del ingreso de Francisco de Narváez a la sociedad accionaria de América, que marcó un retroceso de Carlos Avila (que ahora tiene entre el 25 y el 30 por ciento de las acciones, según se trate de América o del resto de los medios del holding), frente al avance de Narváez, Daniel Vila y José Luis Manzano. De hecho, Narváez tiene el 50 por ciento de AISA, la sociedad que controla América, La Red, A 24 y el canal de Junín, y el resto sigue en manos de Vila y Manzano.

Antes, en 1997, cuando el dueño era Eduardo Eurnekian, hubo dos hechos parecidos. Uno ocurrió cuando el ciclo “Sin límites”, que conducían Alfredo Leuco, Marcelo Longobardi. Luis Majul y Román Lejtman no llegó a su segunda emisión por las presiones del gobierno de Carlos Menem, a raíz de un informe sobre la pista de aterrizaje de Anillaco. Y en noviembre del mismo año, América le rescindió el contrato a Jorge Lanata, conductor de “Día D”. Según Lanata explicó en ese momento, la decisión se debió a una “muestra de buena voluntad ante el Gobierno por parte del grupo Eurnekian al presentarse a la licitación de los aeropuertos”.

Por Verónica Bonacchi De la Redacción de LA NACION

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