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Cultura: las compañías forman en arte y literatura

Buscan que el personal tenga una buena formación general; hay propuestas que van desde cursos de apreciación del arte y talleres de escritura hasta salidas al teatro o a museos

Domingo 28 de agosto de 2005

A priori parece que nada tienen que ver. Arte y empresa pertenecen a dos dimensiones que no se cruzan, al menos habitualmente. Pero eso está cambiando, por suerte, desde que las compañías comenzaron a incorporar la cultura general como parte de su oferta de capacitación.

Mediante propuestas que van desde cursos de apreciación del arte y talleres de escritura hasta salidas al teatro o a museos, todo sirve para que gerentes y empleados se cultiven, más allá de lo que tiene que ver estrictamente con su trabajo. Y es que contar con alguien que pueda hablar de cine, pintura, música y literatura en salidas de negocios sin tartamudear o ponerse colorado es una ventaja competitiva.

"Lo más destacable es que con este tipo de cursos las compañías le están diciendo a su gente que la valoran como persona, no sólo como empleado", sostiene Pablo Gutiérrez Zaldívar, director general del Centro Cultural de la Universidad Católica Argentina (UCA), institución que tiene una variada agenda de cursos destinados a las organizaciones.

Las visitas a museos sirven para que los empleados mejoren su cultura general
Las visitas a museos sirven para que los empleados mejoren su cultura general.

Pensamiento creativo

Apreciación del arte, oratoria, fotografía, taller de redacción y turismo cultural son algunos de los títulos que piden las compañías para capacitar a su gente con el solo fin de formarla en cultura general.

"No se puede estar todo el tiempo machacando sobre lo mismo. Este tipo de cursos abre la mente, alimenta el espíritu -asegura Gutiérrez Zaldívar-. Un ingeniero no quiere que le hablen siempre de sistemas y poleas, sino de algo que lo ayude a pensar creativamente, que lo motive."

Escapadas a museos por la tarde (dentro y fuera del horario de trabajo) para aplicar lo que se estuvo viendo en la clase teórica, salidas nocturnas al Teatro Colón para apreciar algún concierto, o un tour por algún circuito poco conocido de Buenos Aires, son ejemplos de lo motivante y enriquecedora que puede resultar una capacitación en cultura general.

Eso mismo pensó Celia Grinberg cuando fundó, hace un año y medio, un emprendimiento que intentaba llevar la cultura al interior de las empresas. ArtEmpresa nació como una organización especializada en el planeamiento, diseño, la coordinación e implementación de acciones de marketing cultural.

"Provengo del mundo de la cultura, sobre todo de la literatura. Después de haber transitado muchos años por este ámbito sentí la necesidad de explorar otros espacios adonde llevar la cultura. Y llegué a las empresas. Aportar actividades de índole cultural a los recursos humanos es apostar al desarrollo de la compañía. Es contar con gente más informada y creativa", define Grinberg.

Bibliotecas y charlas

Dentro de las acciones que lleva adelante ArtEmpresa se destacan el armado de bibliotecas en la compañía, convenios para ofrecer descuentos en libros a los empleados, asesoramiento y reseña permanente de los títulos que van surgiendo en el mercado y charlas con referentes del ámbito de la cultura, como filósofos, historiadores, escritores y periodistas.

"Estas personas aportan una perspectiva completamente distinta. Si bien hablan de temas de empresa, como liderazgo o negociación, lo hacen desde otro lugar. Y en cuanto a los libros, queremos recuperar el viejo oficio de librero asesorando, guiando y haciendo que se entusiasmen con la lectura", comenta Grinberg.

Objetivos cumplidos

Ampliar horizontes, formar de manera integral, ser mejor empleado y persona. Metas que tanto Gutiérrez Zaldívar como la fundadora de ArtEmpresa quieren alcanzar. "Cuando estuve viviendo en Alemania veía a ejecutivos con un vida interior muy rica, que se iban a tocar el violín o a pintar después del trabajo, y pensé que quería lograr eso en la Argentina", confiesa él.

Y ella agrega: "Estoy sorprendida y feliz con la respuesta de las empresas. En algunos casos logramos tener el 70% de los libros de la biblioteca en circulación, que es un porcentaje altísimo. Creo que por fin las organizaciones entendieron que la cultura es una práctica que agrega mucho valor, y a un costo bajísimo".

Actividades para distintos intereses

Dentro de las empresas hay diversos intereses en cuanto a la cultura.

Hay quienes prefieren ser facilitadores y tienen un servicio de descuento en libros para los empleados, y las que organizan charlas y otras actividades relacionadas con la cultura.

En el Banco Itaú, por ejemplo, todos los meses publican en la intranet las novedades que Grinberg manda.

"Las personas acceden al libro con un descuento del 15% y, además, se lo entregamos en su escritorio. Este tipo de políticas forman parte de nuestra misión de otorgar diversos beneficios. Por suerte, la iniciativa de los libros tuvo mucha aceptación acá", cuanta Carolina Rival, analista de compensaciones y beneficios de Itaú.

En la Mutual José Hernández del personal de Siemens y empresas vinculadas (entre ellas, el laboratorio Beringher, Osram y Cimet), se trabaja con la firme idea de implementar una movida cultural.

"Siempre tuvimos un centro que daba clases de taller literario, música? Y creemos que un buen complemento son las charlas con personajes de la cultura", explica María Eugenia Rouss, responsable de comunicación de la mutual.

Laura Reina

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