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Uribelarrea o el gran tributo a Macedonio

Cerca de Cañuelas, en la provincia de Buenos Aires, el sabor a pago chico se codea con la historia

Domingo 28 de agosto de 2005

URIBELARREA.- Chango y Roxana reciben con cordialidad al viajero que llegue a Macedonio, el restaurante con la carne más tierna de Uribelarrea, a pocos minutos de Cañuelas, provincia de Buenos Aires. Pero no contento con esto, José Luis Nacucchio, llamado Chango, porque ése es en realidad su nombre, abrirá el próximo fin de semana una segunda opción más económica, que linda con el sitio mencionado.

Con modalidad de tenedor libre, su nombre hará honor a otro escritor, en este caso uruguayo: Wimpi. Y siguen las buenas nuevas... Ahora también habrá donde dormir en Uribe, como lo llaman los parroquianos: la Posta contará con cuartos que miran al atardecer para descansar antes de volver a la ciudad.

La foto de 1931 del individual de papel sepia del restaurante Macedonio recuerda tiempos de gloria, cuando en ese lugar funcionaba un almacén de campo para un pueblo tambero y pujante. La panadería tenía y tiene un horno de 7 metros, para abastecer de pan a todo el mundo y más. Se pensaba en el progreso indefinido...

La estación de trenes de este pequeño pueblo, todo un símbolo en mejores tiempos y más prósperos
La estación de trenes de este pequeño pueblo, todo un símbolo en mejores tiempos y más prósperos.

Uribe es un pueblo cuyo horizonte muere en el campo. Perros que ladran a la luna, caballos, gallinas, arreo de ganado a lo lejos, la Escuela Agrotécnica Salesiana Don Bosco, la parroquia de Nuestra Señora de Luján: el microcosmos del pueblo tiene olor a pan y mate recién cebado.

Algunos vecinos conversan en la plaza octogonal o en alguna de las ocho calles convergentes o cuatro diagonales, resultantes del trazado diseñado por el ingeniero arquitecto Pedro Benoit -el mismo que dibujó la ciudad de La Plata-, contratado por el fundador del pueblo, Miguel Nemesio de Uribelarrea.

Dos años después de su fundación, en 1892, se inauguró el ferrocarril. En ese entonces, el primer jefe de estación construyó lo que hoy es Macedonio, almacén de ramos generales con despacho de bebidas.

Textos selectos

Chango llamó a su lugar Macedonio por Macedonio Fernández (1874-1952), uno de los escritores argentinos que más lo subyugó. Entre bombachas de gaucho y ponchos, están a la venta también los Textos selectos de este autor.

"Posee obras de humor que son de antología. Su vida llama a la curiosidad a cuenta de cierta bohemia que lo llevó a pasar de los bienes materiales y amar, en cambio, la vida intelectual", se apasionó Chango. Y sigue: "El restaurante Wimpi es un hijo del boliche Macedonio". De la vieja estructura de la casa se rescató parte de la carpintería y los tirantes del techo; el resultado es un gran salón, las arañas con caireles y dos chimeneas, más un quincho, donde se podrá comer carne hasta decir basta. Eso sí: hay que caminar hasta la parrilla para elegir el corte.

En Wimpi o Macedonio, el que más le guste al lector, aun aparecerán las petulancias de asador sobre cómo hacer la carne: carbón, aquí, es una mala palabra. Sólo se puede asar con acacio blanco y eucalipto, que le "da un gusto muy lindo".

El costillar se asa durante seis horas. Y después empiezan, dentro de cada capítulo, las distinciones: no es lo mismo la molleja de corazón que la de degolladura, los riñones de animal grande que de uno chico... Y así eternamente.

Frente a la Posta, una construcción en ruinas será prontamente restaurada por Chango: era la casa de Miguel Nemesio de Uribelarrea. El abogado adquirió también una casa frente a la plaza; era el Club Argentina, que convertirá en tienda de antigüedades.

Para paladear mirando el sinfín de la pampa

En Macedonio, el chef Juan Mariani, de 26 años, discípulo de Rodrigo Toso, recomienda el tapeo; consiste en aceitunas marinadas, lengua a la vinagreta, matambre, tortilla de papa, chorizo seco, quesos marinados, bruschetas de jamón crudo y alitas de pollo marinadas, para dos que coman bien, por $ 20.

Se sirven carnes al asador bien tiernas: pechito de cerdo, pollo de campo, entraña, bife de chorizo, asado. Pastas caseras como crêpes; ravioles de calabaza y mozzarella, berenjena y provolone, espinaca y ricota; fideos cuerda de guitarra saborizados con albahaca, o tagliatele de campo con huevo o espinaca. Postres caseros: arroz con leche, flan casero, semifreddo con frutos secos, o el Gotxua, postre vasco de vainillas y crema pastelera. Las porciones son para compartir. Cubierto, alrededor de 30 pesos, con vino.

Datos útiles

Cómo llegar

Tanto el restaurante Macedonio como Wimpi están frente a la estación de trenes de Uribelarrea.

Para llegar a este pueblo tomar la autopista Riccheri y después la autopista Ezeiza-Cañuelas. Una vez en ese punto, se sigue por la ruta 205 hasta el km 82,5, donde aparece el acceso al pueblo, a la izquierda.

Cuándo ir

Macedonio -en conmemoración al poeta Macedonio Fernández- abre los jueves, al mediodía; viernes y sábado, mediodía y noche, y domingos al mediodía.

El promedio del cubierto es de $ 30-40 por persona con vino incluido. En Wimpi, por $ 18 se incluirá el asado, sus guarniciones, postre y café.

Cuándo abre

Tanto la apertura de Wimpi como la de la Posta están previstas para el próximo fin de semana. Informes, 02226-493159.

Alojamiento

Posta de Uribe, 120 pesos por persona en base doble.

Silvina Beccar Varela

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