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Buenos Aires, la capital de la psicoterapia

Asisten psicólogos de todo el mundo

Sábado 27 de agosto de 2005

Desde hoy y hasta el martes, Buenos Aires hará honor a su bien ganada fama de ser la ciudad con mayor proporción de psicólogos (hay casi 36.000) de todo el planeta: es sede del IV Congreso Mundial de Psicoterapia, una reunión que por primera vez se realiza fuera de Europa y que convoca a cerca de 5000 psicoterapeutas de todos los continentes.

Organizado por el Consejo Mundial de Psicoterapia (WCP, por sus siglas en inglés), la Federación Latinoamericana de Psicoterapia y la Asociación de Psicoterapia de la República Argentina, “este congreso tiene el sello de la integración e intercambio entre los distintos enfoques psicoterapéuticos”, explica el presidente del evento, licenciado Eduardo Nicenboim.

Con el lema “Psicoterapias: un puente entre culturas”, se abordarán a lo largo de cuatro días temáticas como el impacto psicológico de las catástrofes, la negociación en secuestros, violencia, trastornos alimentarios, problemáticas adolescentes, traumas, discriminación, adicciones, comunidades étnicas, religión y psicoterapia, familia, sexualidad, adopción, depresión y ansiedad.

El congreso cuenta con el auspicio de más de cincuenta instituciones públicas y privadas, desde la presidencia de la Nación, ministerios y secretarías, hasta universidades y asociaciones vinculadas con la práctica psicológica, que, en otras épocas, no hubiera sido tan sencillo de reunir. “El Congreso refleja una tendencia que viene creciendo en todo el mundo -agregó Nicenboim-, y que es el diálogo entre distintos modelos terapéuticos y enfoques (psicoanalítico, lacaniano, sistémico, cognitivo, gestáltico, integrativo, etc.). Hasta hace algunos años, cada una trataba de erigirse como la «mejor» o «única» terapia válida para aliviar el sufrimiento humano. Cuando distintos estudios mostraron que no se podía establecer un predominio de unas escuelas sobre otras en función de los resultados obtenidos, comenzó una tendencia hacia el intercambio y la integración."

Durante la reunión habrá 141 conferencias, 140 simposios, 261 mesas redondas, 460 presentaciones libres y 117 pósters referidos a diferentes temáticas, además de una nutrida agenda de más de 1300 trabajos científicos presentados por especialistas de 53 países, entre éstos Japón, Nueva Zelanda, Israel, India y China, que también integran el Consejo Mundial de Psicoterapia.

Además, el próximo martes, día de cierre del evento, el WCP y el gobierno de la ciudad de Viena (Austria), donde se realizaron las tres primeras ediciones de este congreso, distinguirá a un psicoterapeuta de América latina con el premio Sigmund Freud, que en 2002 fue recibido por el terapeuta argentino Héctor Fernández Alvarez, presidente del Comité Científico de la reunión.

Según los organizadores, los tratamientos actuales tienden a ser más breves y focalizados sobre hechos particulares y demandan una participación más activa del terapeuta en el proceso.

Además de que la tarea no se basa únicamente en el análisis del discurso, sino también en dramatizaciones, trabajos con la imaginación, visualizaciones, además de la tarea que se realiza durante la sesión de psicoterapia, "el paciente tiene trabajo para realizar entre sesión y sesión, como por ejemplo hablar con su pareja de determinados temas, aprender a relajarse o tomar nota de ciertos hechos cotidianos."

En el nombre del padre

Entre los invitados hay nombres de enorme prestigio: Claudio Eizirik, de Brasil, que preside la Asociación Internacional de Psicoanálisis; Michael Lambert, de los EE.UU., reconocido investigador en psicoterapia y personalidad; Carlos Sluzki, argentino residente en California, uno de los padres fundadores de la terapia sistémica en el mundo, o Braulio Montalvo, nacido en Puerto Rico y residente en los Estados Unidos, quien también, y de la mano de otro argentino ya retirado -el renombrado Salvador Minuchin, residente en Boston-, contribuyó a sentar las bases de los abordajes sistémicos.

En diálogo con LA NACION, Montalvo recordó que hacia los inicios de la década de 1960 trabajaba en la reinserción de jóvenes adolescentes delincuentes de familias pobres de Nueva York, en la Wyltwick School Boys, "donde pasábamos horas y horas haciendo trabajo simbólico profundo con estos chicos -dice-, buscando comprender las razones de su conducta. Pero a la hora de los resultados, eran muy pobres".

Poco tiempo después, y junto a Salvador Minuchin, se probó una modalidad diferente: el trabajo con la familia, "pero no la «familia nombrada» -aclara Montalvo-, sino la real, de carne y hueso. Y ahí entonces vimos que los chicos que se trataban en el contexto de familia estaban mejor, aunque los casos fueran muy severos. En Palo Alto, California, había gente trabajando desde ese enfoque en familias, especialmente en esquizofrenia. Y en Nueva York bregábamos por mejorar violencia y delincuencia, y nos encontramos enseguida manejando categorías comunes."

En la actualidad, Braulio Montalvo trabaja en la Universidad de Nuevo México; "concretamente soy consultor de un grupo que se llama «Cuidados del desarrollo», que trabaja en los hospitales de esta región, una región de frontera donde hay muchas familias pobres y jóvenes, muchas adicciones y mucha violencia", relata.

Según Montalvo, las investigaciones constataron que la ausencia de la figura del padre aumenta notablemente estas problemáticas en el seno de esas familias, "y por eso el sistema de salud hace todo lo posible por retener a los padres dentro del sistema familiar. Se descubrió que una manera sencilla de lograrlo, y en muy poco tiempo, es haciendo participar al padre en el parto, pero no sólo mirando la situación, sino tocando y cargando a su bebe ni bien nace: está comprobado que eso disminuye de inmediato los niveles de testosterona, y esto se midió tanto en hombres ricos de Boston como en hombres pobres de Kenya, y en esa situación el varón queda «pegado» a su rol paternal, algo que redundará en su propio beneficio, el de sus hijos y de su compañera".

El psicoterapeuta agregó que esta "ausencia de padre" es algo así como endémica en la cultura actual, y que para el hombre es más sencillo huir del hogar porque "siempre vivió proyectado hacia afuera y tuvo como misión ser proveedor económico del hogar. Pero ahora, con el desempleo y la crisis económica, si el padre limita su rol al de ser quien trae el dinero y no está involucrado con la crianza, con la vida íntima del hijo y del hogar, entonces puede sentirse doblemente desprestigiado y desvalorizado: afuera y adentro de la casa, y ahí comienza a menudo el circuito de la violencia doméstica".

Por Gabriela Navarra De la Redacción de LA NACION

Un evento de alto nivel

Buenos Aires, la elegida

Es la primera vez que el Congreso Mundial de Psicoterapia se realiza fuera de Viena (Austria). Concurren 5000 profesionales locales y extranjeros. Habrá 141 conferencias, 140 simposios, 261 mesas redondas y más de 1300 trabajos científicos.

Premio Sigmund Freud

El lunes 29 un psicoterapeuta de América latina recibirá el Premio Sigmund Freud, otorgado por el Consejo Mundial de Psicoterapia. En 2002 fue distinguido el psicoterapeuta argentino Héctor Fernández Alvarez.

Las tendencias

Actualmente, las diferentes escuelas (psicoanálisis, cognitivismo, sistémica, gestáltica, conductismo, etc.) buscan intercambio e integración. Hay demanda de tratamientos breves y focalizados, y de más participación del psicoterapeuta. El paciente trabaja dentro y fuera del consultorio.

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