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Bajó el telón de la gran fiesta del rock

Con encuentros musicales y homenajes, concluyó ayer en el club Obras el Pepsi Music

Martes 18 de octubre de 2005

Anoche, en el club Obras Sanitarias, terminó una nueva edición del gran festival de rock de la ciudad de Buenos Aires, que en esta ocasión se llamó Pepsi Music.

Extraño día un lunes para el cierre de este maratónico encuentro que había comenzado el viernes 7 y que llenó de música el barrio de Núñez durante varios días consecutivos. Que iban a ser diez, hasta que el partido entre Boca y River en las cercanías obligó a postergar para ayer la última jornada y tomarse un merecido respiro. De ahí el lunes, entonces.

De todas maneras, fueron cerca de 15.000 las personas que se acercaron al barrio de Núñez ayer para un día que prometía ser distinto. Distinto porque parte de la recaudación de esa fecha va a ser destinada a la fundación Todo x los Chicos; distinto porque se prometían varias sorpresas y porque resultó finalmente un día de encuentros musicales y de emotivos homenajes.

Pappo

Al cierre de esta edición se esperaba que muchos de los músicos que pasaron por el escenario en esta intensa semana se encontraran allí para realizar un homenaje a Pappo, el gran guitarrista argentino que murió el 24 de febrero último y al que ya varios dedicaron temas y recuerdos en las distintas jornadas del Pepsi Music.

Pero antes, casi con el comienzo de la seguidilla musical, también hubo una suerte de sincero homenaje a quienes podría señalarse como los verdaderos padres de todo: The Beatles. Fue el grupo Los Durabeat, que acaba de editar un álbum homenaje a la banda de Liverpool, el que ofició de convocante para que Charly García, Gustavo Cerati, Fernando Ruiz Díaz (de Catupecu Machu) y el ex Kuryaki Emmanuel Horvilleur se sumaran a ellos en el escenario del estadio cerrado y a las irresistibles melodías beatle.

Luego, y tras la actuación a plena luz de día de La Portuaria, ya en el escenario principal, llegó el turno de Bahiano. El ex Pericos presentó canciones de su primer disco solista apoyado, en algunos tramos, por la sorpresiva percusión de un grupo de origen japonés. A él le siguió otro "nuevo" solista, Vicentico, con un show apropiado para un festival y con una propuesta más roquera que la que suele presentar en estos tiempos post-Cadillacs.

Poco después fue el turno de Memphis (que no había sido anunciado) y que tocó tres temas, entre ellos "La bifurcada", uno de sus mayores clásicos. Luego, tuvo lugar uno de los encuentros de la jornada: el de los integrantes de Turf con los músicos de Los Auténticos Decadentes, que ya cerca de las 21 tocaron temas de unos y otros en una suerte de gran intercambio de los 18 músicos que poblaban el escenario.

Muchos, pero no todos

Parecían muchos, pero todavía faltaba más por verse. Porque unos minutos más tarde apareció la banda Intoxicados, que, tras tocar algunos temas, dio paso a otra de las sorpresas de la noche cuando Pity, cantante del grupo, invitó al escenario a 300 niños del coro Kennedy, que sumaron su voz para la bella canción "Duérmete niño", del último disco de la banda.

Faltaban todavía, al cierre de esta edición, las actuaciones de Luis Alberto Spinetta y de Los Ratones Paranoicos para que se bajara finalmente el telón del Pepsi Music. Ya habían pasado en estos días grupos locales como Los Piojos (que abrieron el encuentro el viernes 7), Bersuit, Divididos, Los Cafres y Catupecu Machu, entre muchos otros, además de los invitados internacionales Die Toten Hosen, The Wailers, Ska-p y Megadeth.

Todos habrán agradecido que el buen tiempo haya acompañado al festival. No llovió en ninguna de las fechas, no hizo demasiado frío y anoche, para el cierre, una inmensa luna llena brillaba en el cielo.

Agredieron a un periodista

Fue a realizar una cobertura periodística en el Festival Pepsi Music Rock, pero terminó siendo la noticia.

A Juan Ortelli, periodista de la revista Rolling Stone, lo agredieron custodios de seguridad privada el miércoles pasado, en el estadio Obras, en Núñez. El periodista había intercedido para defender a un joven, a quien miembros de seguridad golpeaban contra un árbol, pero uno de ellos lo atacó: lo arrastró varios metros y lo sacó del estadio.

"La banda Ska-P estaba cerrando su segunda presentación, cuando entre cinco y diez punks lograron romper una barrera de contención de gente de seguridad y se «colaron» en el estadio -narró el periodista a LA NACION-. Los de seguridad comenzaron a sacarlos, pero uno de los tipos que estaba llevando a un pibe se detuvo y comenzó a golpearle la cabeza contra un árbol."

En ese momento, Ortelli se acercó para frenar la agresión, pero lo atacaron. "Son gente contratada por la productora Pop-Art, que es la organizadora del evento", dijo Ortelli, que se lamentó de que ningún representante de esa firma le hubiera dado una disculpa. Consultada anoche una vocera de Pop Art dijo que hubo una invitación para reconocer al agresor, pero que no se concretó.

Más que los brazos -donde recibió la mayor parte de los golpes- Ortelli dijo que le duele la impunidad con que actúan algunos custodios. Fuera del estadio se generó ese día una verdadera batalla campal entre los punks, los custodios y la policía montada, según contó el periodista, quien hasta ayer no había hecho la denuncia, pero anticipó que la revista Rolling Stone publicará una amplia nota para comentar lo sucedido en su próximo número.

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