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Aún no habría riesgo inflacionario
Economistas creen que el aumento del dólar todavía no provoca más presión sobre los precios
Los economistas del sector privado afirman que si el dólar se mantuviera por encima de tres pesos podría generar un impacto adicional sobre la inflación en el futuro, pero creen que aún no hay motivos para preocuparse por esta cuestión.
Luego de otro día de nervios en el mercado financiero, LA NACION consultó anoche a Javier González Fraga, Daniel Artana, Leonardo Bleger, Carlos Melconian, Lisandro Barry y Vladimir Werning.
Desde diferentes perspectivas, los especialistas afirmaron que si bien hay que mirar con atención la evolución del tipo de cambio, las causas de la inflación en la Argentina corren por otros carriles. En todo caso, aclaran, si el peso siguiera en una tendencia ascendente podría encenderse una nueva luz amarilla. Pero ese escenario no aparece en el horizonte de corto plazo de ninguno de ellos.
"No es relevante que el dólar suba o baje uno o tres centavos respecto de la inflación, porque estos precios se fijaron sobre un valor superior a los $ 3. Del mismo modo, si vuelve a $ 2,90 nadie bajará los valores de los productos porque las fluctuaciones son mínimas", sentenció el ex presidente del Banco Central Javier González Fraga.
Por su parte, el consultor Carlos Melconian dijo que el movimiento del dólar "puede generar algún cosquilleo adicional, pero nada más". "Si se comienza a observar que este ascenso del dólar es permanente, entonces generará un saltito en la inflación, pero todavía el tipo de cambio debe pasar varios exámenes, ya que su baja se debe a movimientos internacionales más que a cuestiones internas." "La suba del dólar no genera inflación", sentenció. De todos modos, advirtió que el movimiento del dólar "llega en una coyuntura complicada, en la que se está debatiendo qué hacer con la inflación".
Al respecto, el analista del JP Morgan Vladimir Werning dijo desde Nueva York que "todas las monedas importantes de la región caen: desde el peso chileno, en un país que tiene fundamentos sólidos, hasta el real brasileño, que tiene un fuerte respaldo financiero, y el peso argentino, que está artificialmente alto". Esta tendencia se produce en un contexto de cambio de rumbo de los capitales, que, ante la suba de las tasas de interés en los Estados Unidos, comienzan a desarmar sus posiciones en el cono sur.
"Quizás en la Argentina el agravante sea que había mucha exposición en bonos en pesos que generó una toma de ganancias reflejada luego en el mercado cambiario", destacó Werning.
"Sin embargo -agregó-, si el dólar se mantiene por encima de 3 pesos es posible que las empresas lo vean como un valor más permanente y lo trasladen a precios." ¿Qué debería ocurrir para que la divisa se mantuviera por encima de este valor psicológicamente preocupante?: mantenerse la actual volatilidad financiera internacional por un buen tiempo más, "un factor difícil de prever".
En la misma sintonía, el ex secretario de Finanzas Lisandro Barry opinó que "si la suba persiste, algún traslado pequeño a los precios puede haber por el incremento del precio de los componentes importados y de los bienes de exportación, pero por ahora éste no parece ser el factor inflacionario determinante". Barry también admitió que es complicado saber el futuro valor de la divisa, porque "más que nunca está dependiendo de factores exógenos".
En tanto, Leonardo Bleger, del Banco Credicoop, sostuvo que "por ahora los movimientos del dólar no son importantes y cuesta creer que vaya a tener efecto sobre los precios; la idea del dólar a $ 3 ya está instalada en los precios y habría que esperar un incremento mayor en los valores de los servicios que en los bienes transables, que ya subieron".
En cambio, Miguel Bein dijo que "por cada 3 centavos que sube el dólar, un centavo se traslada a precios". .
Por Martín KanenguiserDe la Redacción de LA NACION
