Por los actos vandálicos de anteayer
Haedo: un detenido es de Quebracho
Contrariamente a lo anunciado, el Gobierno presentó denuncias en general, sin imputaciones particulares
De las 113 personas detenidas anteayer a raíz de los incendios y saqueos en la estación de Haedo, 87 permanecían anoche detenidas. Hoy comenzarán a ser indagadas por la justicia federal.
Se comprobó que uno de esos detenidos, de 17 años, es un militante de Quebracho que fue arrestado con una bomba molotov en la estación de Moreno, cuando aún no se habían producido los incidentes más graves en Haedo.
Si bien anteayer, tras evaluar la furia desatada en esa estación de trenes, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, había acusado como instigadores de la revuelta a dos sindicalistas -Edgardo Reinoso y Armando Vivas, ambos miembros de la seccional Oeste de La Fraternidad- y a integrantes de Quebracho, ayer sólo denunció ante la Justicia "los hechos" en general, sin imputárselos a ninguna persona ni agrupación en particular. Así lo informaron a LA NACION altas fuentes de la cartera política.
"Hemos detectado miembros de la seccional del sindicato, puntualmente dos dirigentes: Reinoso y Vivas, que van a ser denunciados por el Estado por un delito federal", había acusado el ministro anteayer.
Cerca de Fernández explicaron que presentó en carácter de querellante una denuncia ante el fuero federal por los incidentes y otra en el bonaerense por los hechos ocurridos fuera de la estación.
El juez federal de Morón Germán Castelli ya había actuado de oficio y le había reclamado a Fernández que entregara la documentación que tenía en su poder. En rigor, tal como lo prueba lo hecho por Castelli, por tratarse de un delito de acción pública, la presentación judicial del Gobierno no era imprescindible para impulsar la investigación.
Delito de acción pública
Según informaron colaboradores de Fernández, presentó ante el juez un detalle de lo que ocurrió en el interior de la estación de trenes, que podría configurar un delito de acción pública según el artículo 285 del Código Penal.
En su escrito, Fernández aportó información de lo ocurrido en el interior de la estación.
Además, sumó pruebas fílmicas y documentales. A partir de ello es que el juez comenzaría con las citaciones.
Paralelamente a esto, Fernández hizo otra presentación ante la Unidad Funcional de Investigaciones (UFI) N° 8 por los incidentes ocurridos fuera del perímetro de la estación Haedo. Interpretó que aquellos hechos corresponde que los investigue la justicia bonaerense.
En tanto, en Morón, el juez Castelli indagó ayer al joven de 17 años, cuya identidad se reserva LA NACION por razones legales. En un primer momento, cuando fue detenido por la policía en la comisaría 1a. de Moreno, el muchacho había declarado que un señor mayor y canoso le había pagado 20 pesos para que iniciara un incendio.
En diálogo con LA NACION, Gustavo Fresquet, referente de Quebracho, reconoció que el muchacho apresado en la estación de Moreno es un militante de su agrupación. De hecho, está siendo defendido por una abogada particular que suele representar a los integrantes de Quebracho que afrontan problemas legales.
En cambio, los otros 86 presos serán representados por la Defensoría Oficial. Por ello, la defensora general Stella Maris Martínez formó un equipo integrado por la defensora oficial de Morón Olga García y otros dos funcionarios, a los que se sumarán los de la otra defensoría de Morón.
El juez Castelli ya dispuso las primeras medias de prueba, entre ellas la realización de un peritaje para determinar cómo se inició el fuego en los trenes, pues algunos testigos relataron que la formación llegó a la estación con un principio de incendio y otros dijeron que fue incendiada después, cuando estaba detenida. .
Por Hernán Cappiello y Lucas ColonnaDe la Redacción de LA NACION
