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La relación con la Iglesia: a cuatro días del documento del Episcopado

Dura respuesta de Kirchner a los obispos

Política

Advirtió que las apreciaciones "se parecen más a las de un partido político que a la tarea que deberían llevar adelante"

El presidente Néstor Kirchner le dio ayer una durísima respuesta a la Iglesia por el documento que su conducción emitió el sábado último y, visiblemente irritado, en un acto en la Casa Rosada, aseguró que sus conceptos "se parecen más a los de un partido político, más a lo terrenal, que a la tarea que deberían llevar adelante".

"Los pastores están equivocados", sentenció al hablar en un acto en el Salón Sur, de Balcarce 50.

El documento de la Conferencia Episcopal Argentina había producido una profunda contrariedad en Kirchner. Pero el Presidente había guardado su enojo bajo el silencio hermético que dominó toda su estada en El Calafate, desde el jueves último hasta anteayer.

El documento del Episcopado, "Una luz para reconstruir la Nación", se había advertido sobre la creciente desigualdad social y sobre el posible estallido de violencia de sectores excluidos del trabajo.

Luego de anunciar la firma de un contrato para la Autovía Cañuelas-San Miguel del Monte, Kirchner dijo: "Ahora, voy a decir algunas cositas". La expresión de su rostro se endureció y comenzó su arremetida. "Leía con asombro algunas afirmaciones de la Iglesia argentina y se parecen más a las de un partido político", dijo.

En ese discurso, Kirchner hizo una sorpresiva y encendida defensa del diputado nacional electo Eduardo Lorenzo Borocotó, que por gestión del Presidente se pasó de las filas del macrismo a las del kirchnerismo, antes de asumir su banca (ver página 9).

Señaló el Presidente con evidente malestar que "los pastores están absolutamente equivocados en su diagnóstico sobre la situación del país" y acusó al documento del Episcopado de "no atenerse a la realidad". Así, enumeró que durante su gestión bajó la indigencia, la pobreza y el desempleo. "Casi 5 millones de personas consiguieron trabajo", señaló.

La embestida, seguramente, agravará la tensión entre Kirchner y la Iglesia argentina, una relación difícil, caracterizada por la falta de diálogo debido a la dureza del jefe del Estado.

"Después de la Argentina en llamas que me tocó asumir y las cosas que entre todos los argentinos hemos logrado, creo que decir que entre 2003 y 2005 ha crecido escandalosamente la exclusión social y la pobreza es no atenerse a la realidad", dijo Kirchner.

El documento del Espiscopado había consignado "el crecimiento escandaloso de la desigualdad en la distribución de los ingresos", y advertía sobre serios riesgos de "manifestaciones violentas por sectores excluidos del mundo del trabajo que podrían degenerar en peligrosos enfrentamientos sociales".

Kirchner recurrió a la ironía sobre el mensaje pastoral para asegurar que "la sociedad mucha bolilla no les dio".

Arremetió también sobre la crítica que el Episcopado había formulado respecto de su política de condena a las violaciones de los derechos humanos durante los años 70. Fue entonces cuando Kirchner dijo: "Lamento que nos hagan sufrir tanto".

Quizá fue entonces cuando el jefe del Estado exhibió más énfasis para responder. "Yo quisiera saber qué piensan esas abuelas" de Plaza de Mayo, dijo. "Deben sentir mucho dolor al igual que yo", agregó.

El documento episcopal había dicho que "se ofrece una visión sesgada" de la década del 70 que "podría fomentar nuevos enconos entre los argentinos". Si bien condenaba al terrorismo de Estado y a los crímenes de lesa humanidad, el Episcopado llamó a no callar los crímenes de la guerrilla.

Los obispos agregaron que "los jóvenes deben conocer también este capítulo de la verdad histórica".

Kirchner no pudo privarse de volver a embestir contra los "obispos que no estaban cuando desaparecían chicos" y "confesaban a torturadores".

"Queremos verdad y justicia, no queremos impunidad para ningún tema", dijo el Presidente.

Señaló que enarboló esa política de reabrir el enjuiciamiento a los jefes militares acusados por la represión "desde la sincera visión de la reconstrucción de la Argentina". Y aclaró que "eso no significa que avale cualquier acto de terrorismo de otro tipo, queremos justicia y terminar la impunidad". De allí que pidió "a los pastores que se miren para adentro, porque se han equivocado". Y les reclamó "contribuir a la paz y al amor y a la inclusión social".

En ese sentido, agregó: "Se los digo con todo respeto, pero me parece que no es así". E ironizó una vez más: "Calculo que no me van a excomulgar por eso, estoy diciendo lo que pienso".

Kirchner también aprovechó su discurso para criticar las especulaciones periodísticas sobre los nombres de su futuro gabinete a partir del 10 de diciembre. Reclamó también "responsabilidad a los creadores de opinión pública". Señaló: "Dijeron que fui a El Calafate para elegir el gabinete", y agregó que "ésas son cosas de los que tienen que escribir todos los días, y dicen cualquier cosa". Todas las fuentes oficiales dijeron en los últimos días que el Presidente fue a definir el futuro equipo de ministros.

Por último, Kirchner volvió a "agradecer al pueblo argentino" por el "aval" en las últimas elecciones legislativas y denunció que "están buscando de cualquier forma desvirtuar (el resultado favorable al Frente para la Victoria) ese 23 de octubre".

Venezuela

  • El Gobierno aún no confirmó oficialmente la visita que Néstor Kirchner tiene previsto hacer a Venezuela, pero altas fuentes de la Casa Rosada ratificaron ayer a LA NACION que ese viaje estaba confirmado en la agenda de trabajo oficial. Todo está dado para que el Presidente parta para Caracas el próximo domingo y desarrolle actividades entre el lunes y el martes. Su regreso sería el mismo martes.
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