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Cada vez más personas se declaran religiosas

Así lo revela un sondeo entre 50.000 consultados en 70 países

Domingo 20 de noviembre de 2005

La gente que se declara religiosa es cada vez más. El dato, advertido en los últimos años por el crecimiento de ofertas en el mercado de propuestas espirituales y por el número de sus adherentes, fue constatado ahora por una investigación sociológica realizada en 70 países.

La consulta, realizada entre más de 50.000 personas, reveló que el 66% dijo ser religiosa, mientras que el 25% se definió como “persona no religiosa” y el 6% se proclamó “ateo convencido”.

Gallup Internacional realizó la encuesta entre mayo y julio de 2005. A la pregunta “independientemente del hecho de que vaya a la Iglesia o no, ¿diría usted que es una persona religiosa, no religiosa o un ateo convencido?”, respondieron más de 50.000 personas que, en términos estadísticos, representan la opinión de 1300 millones de individuos en todo el mundo.

Aunque el estudio no discrimina acerca de cómo se reparte la adhesión de la gente entre las distintas creencias religiosas, los resultados se conocen en momentos en que el gobierno argentino cuestiona la percepción de la Iglesia Católica sobre la realidad social y la situación del país.

En la Argentina, donde la encuesta fue realizada porTNS-Gallup, los ciudadanos que se definen como religiosos son ocho de cada diez, dos más que hace veinte años. Según otras mediciones de la religiosidad de Gallup, de cada diez argentinos se consideraban religiosos seis, en 1984, y siete, en 1991.

Pero este resurgimiento no sería una buena noticia para las grandes religiones monoteístas.

"Habría que preguntarse de qué índole es esta religiosidad porque a veces se concibe a la religión como una fuente de amparo, refugio y compensación", dijo a LA NACION el filósofo y ensayista Santiago Kovadloff.

Para el intelectual, una verdadera religiosidad no ampara, sino que compromete "y llena al hombre de alegría por la riqueza de los problemas que ayuda a discernir, más que por las seguridades que brinda".

Africa, a la cabeza

De las siete regiones del mundo consideradas para el estudio, Africa lleva la delantera en cuanto a personas identificadas con la religión: nueve de cada diez africanos se declaran religiosos (91%).

Le sigue América latina, con el 82% de su población; Medio Oriente (79%); Norteamérica (71%); Europa del Este y centro (65%); Europa occidental (60%) y, por último pero aun con la mitad de sus habitantes, la región asiática del Pacífico.

Los "ateos convencidos" son minoría en la encuesta, con un bajo nivel de adhesión, que va del 1 al 12 por ciento. La lista de las regiones con mayor número de ateos es inversa a la anterior. La encabeza la región Asia-Pacífico, con el 12% de ateos. Sólo cambia la región que ocupa el cuarto puesto: América latina, con un 3%, supera a los países norteamericanos, que tienen un 1% de ateos.

La religiosidad encuentra su máxima fuerza en los países africanos de Nigeria y Ghana (94% y 96, respectivamente) y el país donde más se niega cualquier profesión de fe es Hong Kong (54%).

En Asia, la región con menos personas que se declaran religiosas y un continente marcado por la diversidad, se observan, sin embargo, países con fuertes creencias. En Filipinas, por ejemplo, el 90% se proclamó creyente.

Picos y curiosidades

Entre los países europeos occidentales, el que más gente religiosa reúne es Grecia (86%). En el otro extremo, con menos fieles, asoma Noruega (36%). También Holanda y el Reino Unido presentan opiniones muy divididas entre quienes se consideran religiosos y los que no. En Europa del Este, el 51% de la población de la República Checa se declara no religiosa y el 20% se proclamó atea convencida.

En la mayoría de los países latinoamericanos, aproximadamente ocho de cada diez ciudadanos son religiosos. Las excepciones son Guatemala (64%) y Uruguay (54%).

En tanto, siete de cada diez norteamericanos se consideran religiosos (73%) contra un cuarto de no religiosos (25%) y sólo 1% de ateos. En Canadá, la religiosidad disminuye comparativamente a 58% que son religiosos, comparado con 33% de no religiosos y 6% de ateos convencidos.

El estudio de Gallup registró, además, que se detectan personas más religiosas entre las mujeres; a medida que aumenta la edad, y en los niveles socioeconómicos menos educados y más pobres.

Las mujeres (71%) son comparativamente más religiosas que los hombres (61%) y hay más varones no religiosos (28%) y ateos convencidos (7%). Se constató, además, que, con la edad aumenta la religiosidad. El 70% de los mayores de 50 años se consideran religiosos, número que baja siete puntos entre los menores de 30 años (63%).

La educación y el ingreso son factores que también parecen influir.

Las personas sin educación o con sólo una educación básica (76%) son más religiosas que las personas con educación secundaria (62%) o con educación superior (64%). La religiosidad es más fuerte en hogares de bajos ingresos (70%), cuando se los compara con respondentes de ingreso medio o alto (63% y 62%, respectivamente).

Según la percepción de Kovadloff las grandes religiones monoteístas están en crisis porque "son sumamente exigentes en cuanto a su contenido doctrinario y al contenido de la fe y encuentran al hombre de hoy profundamente enajenado en la idolatría de los objetos, el consumismo, o la brutal marginación de lo que se puede llamar una vida políticamente madura".

Kovadloff define la religiosidad como una participación emocional e intelectual en el enigma del origen de la vida consciente, es decir, en el hombre, "el lugar del universo donde ese universo vive la perplejidad de su existencia".

Para el filósofo, el crecimiento de esta experiencia de vinculación con el enigma, en especial en la Argentina, puede estar relacionado con "la inconsistencia de valores sociales y políticos, que impulsa la búsqueda de seguridad y de fe en un ámbito trascendente".

La actual oferta de credos religiosos acentúa, según Kovadloff, el consuelo y la identidad grupal ganada a expensas de la identidad personal.

Estas expresiones religiosas, dijo, "alientan la disolución en lo masivo de la responsabilidad subjetiva e individual y, en este sentido, operan con una fuerza compensatoria equivalente a la de las doctrinas totalitarias".

En la Argentina, el 80 %

En sintonía con los resultados que muestra la encuesta en los países de América latina, el 80% de los argentinos se define como religioso y sólo un 2% señala que es ateo convencido.

En nuestro país se advierte, además, una tendencia creciente de la religiosidad, al comparar los resultados con otros sondeos realizados en los últimos 20 años. En 1984, el 62% se proclamaba religioso, proporción que ahora creció al 80%. En ese período, los "ateos convencidos" bajaron del 5% al 2%.

En la Argentina se advierten hoy más personas religiosas entre las mujeres (84%) que entre los hombres (75 %) y entre los adultos mayores (90%) que en los jóvenes (67%).

Se declara religioso, además, el 84% de los de clase baja y media baja, frente al 62% de los de las clases alta y medio alta.

Por Silvina Premat De la Redacción de LA NACION

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