Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Política

 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Miércoles 30 de noviembre de 2005 | Publicado en edición impresa

La nueva etapa: repercusiones en el mundo

Pesimismo en Washington por los cambios

Por Hugo Alconada Mon | LA NACION

Twitter: @halconada    |   
 
 
 

WASHINGTON.- El despido del ministro Roberto Lavagna y el ascenso de Felisa Miceli, Nilda Garré y Jorge Taiana indican que el presidente Néstor Kirchner fortalecerá sus vínculos con su par venezolano, Hugo Chávez, y podría poner en riesgo sus relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el crecimiento de la economía, afirman analistas y funcionarios consultados en esta capital y en Wall Street.

El gobierno de Estados Unidos aplica por ahora, sin embargo, la política de "esperar y ver" qué ocurre en el país en las próximas semanas, ya que se celebrarán las elecciones presidenciales en Bolivia el 18 del mes próximo y la administración republicana cuenta con las gestiones de la Casa Rosada ante Evo Morales. La Casa Blanca busca, sin embargo, información más precisa.

Ayer, funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) se reunieron con el embajador José Octavio Bordón en un encuentro concertado con antelación. "Fue una reunión de cortesía como primer encuentro con el embajador desde que Fisk [Dan] asumió como director senior para América latina en el Consejo", dijeron fuentes del NSC a LA NACION, sin detallar qué "asuntos" de la agenda bilateral se abordaron.

Fuera de la administración, los analistas expresaron abiertamente su pesimismo por los cambios ministeriales y la senda que siguió el Gobierno desde las elecciones, tanto en la Cumbre de las Américas como en la visita a Chávez o en el recambio ministerial.

"Kirchner está haciendo un giro político con el cual implícitamente se declara dentro de los lineamientos que está tratando de empujar Chávez", dijo la analista económica internacional de la conservadora Heritage Foundation, Ana Eiras. "Eso será un gran impedimento en las charlas con el Fondo", anticipó.

Tanto el FMI como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mantuvieron un cauto silencio oficial en las últimas 48 horas, pero varios funcionarios argentinos que trabajan en esos organismos fueron consultados sobre los cambios, según pudo reconstruir LA NACION.

Las preguntas también fluyen sobre otra duda: ¿seguirán en sus cargos los representantes argentinos: Héctor Torres, en el directorio del FMI; Alieto Guadagni, en el del Banco Mundial, y Eugenio Díaz Bonilla, en el BID, así como el propio Bordón, al frente de la embajada, cuyo principal sostén en la gestión kirchnerista era Lavagna?

"Quieren saber qué pasará, si el Gobierno abrirá negociaciones con el FMI o si promoverá el rompimiento, quiénes integrarán el equipo económico y cuál será la injerencia real de Kirchner en las decisiones económicas cotidianas, ahora que Lavagna ya no estará allí", detalló a LA NACION un funcionario argentino consultado.

"Voz pragmática"

Lavagna, destacó ayer el influyente centro Interamerican Dialogue en su newsletter, era considerado "una voz pragmática e independiente en el gobierno de Kirchner", quien ahora "parece que tendrá una voz más fuerte en asuntos fiscales y monetarios".

En esa línea, destacó el vicepresidente del JP Morgan, Vladimir Werning, en un informe distribuido ayer entre los clientes del banco: "Miceli es un reemplazo decepcionante en el sentido de que parece que ejercitará un rol pasivo como ministra de Economía".

El director de estudios para América latina del UBS, Michael Gavin, también mostró cierto pesimismo, ya que teme que Miceli mantendrá la política "expansionista" que Lavagna buscaba reducir, y "continuará enfocada en maximizar el crecimiento de corto plazo, a pesar de los costos que involucrará, especialmente la inflación".

La "remodelación ministerial", agregó Gavin, parece indicar que "quizá se postergue el acuerdo con el FMI", que se viva un "contratiempo" en las negociaciones con las empresas de servicios públicos por las tarifas, mientras que se "suavizarán" los límites para aumentar los salarios y "se deteriorará el clima de inversión".

La analista de Credit Suisse First Boston, Carola Sandy, recordó además que en abril último Miceli se había definido a sí misma como "un soldado en la cruzada de Kirchner". "Su visión de la política económica está cerca de lo que cree Kirchner: apoya la idea presidencial de un peso débil y de controles del capital", concluyó Sandy, en contraste con Lavagna, considerado "un economista pragmático con suficiente experiencia política como para defender sus propios ideales".

Así, mientras el riesgo país de la Argentina que mide el JP Morgan subió 10 puntos, a 364 puntos, los analistas del banco Bear Stearns revalidaron su sugerencia de reducir la exposición de sus inversores en acciones y título argentinos por debajo de la media.

"La partida de Lavagna no es una gran sorpresa, meramente confirma nuestra visión de que el actual ambiente político adverso para una agenda de reformas económicas pro mercado no cambiará, y de que la ruptura con el FMI parece improbable de ser reparada pronto", explicaron sus analistas Thierry Wizman, Alex Kazan y Carmen Bedoya.

Pero Eiras avizora algo más profundo en los cambios de gabinete después de la Cumbre de Mar del Plata, donde Chávez y Kirchner fueron los presidentes que rechazaron más duramente la promoción del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y se enfrentaron con el gobierno de Estados Unidos. "Este cambio en el gabinete de Kirchner -afirmó Eiras- es coherente con ese movimiento."

El BM pedirá audiencia

El Banco Mundial (BM) desea construir una relación "estrecha" con el nuevo equipo económico que asumirá mañana, al mando de la ex presidenta del Banco Nación Felisa Miceli.

El representante para el Cono Sur del organismo multilateral de crédito, Axel van Trotsenburg, afirmó ayer estar "sumamente interesado" en tener una relación "estrecha" con el Ministerio de Economía, por lo que anunció que solicitará una reunión con Felisa Miceli, tras la asunción de la flamante ministra de Economía, prevista para mañana.

Van Trotsenburg, que reside en Buenos Aires, dijo que no había tenido contactos aún con la futura titular de la cartera de Hacienda. "En el contexto y en relación con Economía, voy a pedir una reunión muy pronto, después de la asunción de Miceli como ministra", destacó.

El director del organismo realizó estas declaraciones luego de presentar el estudio "Argentina, a la búsqueda de un crecimiento sostenido con equidad social", que el organismo difundió ayer en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

"Estamos interesados en una colaboración más efectiva para que el organismo pueda dar el apoyo que necesita el país", expresó Van Trotsenburg. "El continuo diálogo es beneficioso para el Banco Mundial, que puede establecer un intercambio de ideas con el Gobierno", agregó. .

TEMAS DE HOYLa muerte de SpinettaMalvinasMoyano vs. GobiernoInseguridadQuita de subsidios