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Para Menem y De la Rúa, la ciudad tiene amplias chances

Viernes 05 de septiembre de 1997

LAUSANA.- La Argentina "tiene un 95 por ciento de posibilidades" de obtener la sede de los Juegos Olímpicos del 2004, consideró anoche el presidente Carlos Menem.

"No tengo ninguna duda. Así lo hemos avizorado en nuestros contactos de los últimos dos días", dijo nuestro jefe de Estado en una conferencia de prensa que ofreció en el Beau Rivage Hotel.

Menem adjudicó un 5 por ciento a una posible derrota, aunque insistió en que "las posibilidades son muchas". Para el caso que se dé ese 5 por ciento, el Presidente confirmó que Buenos Aires "inmediatamente" presentará su candidatura para el 2008.

Cuando se le preguntó de quién sería el éxito si se cumple el 95 por ciento, señaló que el único triunfador sería "la Argentina", aunque recordó: "Yo fui quien hace muchos años, en el centésimo aniversario del Tiro Federal, hice la propuesta de que Buenos Aires fuese sede".

También dijo que Joao Havelange, el mexicano Mario Vázquez Raña y Juan Samaranch le habían aconsejado trasladarse a Suiza para la fecha de la elección.

En el aristocrático Lausanne Palace, Menem y Fernando de la Rúa, el jefe de gobierno porteño, compartieron casi tres horas en una recepción que tuvo como anfitrión al Comité Olímpico Internacional (COI).

Algo fue evidente: más allá de las diferencias ideológicas que los separan, ante el COI los dos aunaron esfuerzos para demostrar que en el exterior todos son argentinos.

Tanto el jefe del Estado como el dirigente radical mantuvieron durante la recepción contactos informales con delegados latinoamericanos y también "no latinoamericanos", describió un funcionario argentino que estuvo entre los invitados.

"Hubo muchos delegados que, hasta podría decirse, que armaron una fila para saludarlo al Presidente", contó Guido Di Tella. "Lo importante es que esa gente va a votar mañana (por hoy)", destacó el canciller.

Menem se reunió además en el hotel donde se hospeda con su par sudafricano, 1Nelson Mandela. El Presidente lo invitó a visitar la Argentina y Mandela aceptó gustoso.

"Dice que tuvo tres años agotadores y que acaba de empezar a salir", dijo Di Tella, quien calificó el encuentro como muy positivo.

Mandela y Menem coincidieron en que deben intensificarse las relaciones y hablaron de inversiones futuras del lado sudafricano.

Mano política para tratar que el sueño

LAUSANA, Suiza (De nuestros enviados especiales).- Organización, infraestructura, deporte, management, finanzas, marketing, negocios y política, sobre todo política. El cóctel de sustancias que se necesita para obtener la sede de los Juegos Olímpicos posee una alta dosis de política.

Y si así sucede y la política es el arte de lo posible -Aristóteles dixit-, entonces, con una buena telaraña de influencias, Buenos Aires puede conseguir el sueño de anillos entrelazados.

Quizá allí resida la clave de esta elección que mantiene en vilo al país. Contactos internos, manejo de las situaciones y reflejos necesitará la candidatura porteña dentro de la sala. Y suerte, claro está. Porque deben conjugarse unos cuántos hechos para que la favorecida sea la Argentina.

¿Qué es lo que conviene que ocurra? Descartando que nadie conseguirá la mayoría absoluta en la primera elección, lo mejor que podría sucederle a Buenos Aires es que Ciudad del Cabo quede eliminada de movida.

Conjeturas

Por ejemplo: si los sudafricanos quedan fuera de la lucha, Estocolmo, Roma y Atenas se repartirán las intenciones pro europeas. El voto que prefiere que los Juegos regresen al Viejo Continente se atomizará entre ellas, pero el que desea que eso no suceda desembocará en la Argentina.

Además, aparentemente el congoleño Ganga (el hombre más influyente de Africa) se comprometió a trabajar por Buenos Aires si Ciudad del Cabo (su preferida) queda afuera. Y el miembro sudafricano del COI, Sam Ramsamy, dejó entrever que él estaría de acuerdo con esa determinación.

Si Ciudad del Cabo no queda eliminada al principio, la otra candidata para irse rápido (siempre que no sea Buenos Aires) es Estocolmo. En ese caso, las posibilidades argentinas se verían comprometidas, porque no habría una atomización del voto pro Europa y, encima, los sufragios de los suecos irían casi en bloque hacia Sudáfrica. Y allí sería difícil pasar a la tercera vuelta electiva.

Obviamente, si los que quedan son Atenas, Roma y Ciudad del Cabo, la candidatura sudafricana debería partir y entonces la definición se produciría entre italianos y griegos.

Aprovechar el reparto europeo

Para el caso de que Buenos Aires pase a la tercera vuelta, siempre con Roma y Atenas como rivales, resultará fundamental trabajar sobre el universalismo, meter presión con el fair play y recordar elípticamente (nunca de forma directa, porque podría crear una mala recepción) el odio que existe entre romanos y atenienses. La idea es que se peleen entre ellos y que el rédito político lo consiga Buenos Aires.

Después, si se consigue ese objetivo, sería mejor definir la historia con Roma. La razón es sencilla: hay muchos que detestan a Nebiolo y, sobre todo, Italia no cuenta con el aditamento sentimental que vuelve a Atenas un rival complicadísimo.

Todo este análisis se sustenta en el poderío que parecen tener Roma y Atenas. Por eso no se las incluye entre las posibilidades de pronto éxodo, aunque es verdad que cualquier cosa puede suceder. Ellos pueden quedarse vacíos así como Buenos Aires, que no aparece entre las candidatas, debe aprovechar sus oportunidades para sorprender. Al cabo, aquí hay mucho de política y en este arte, como dijo Aristóteles, todo es posible.

Por Jorge Monti

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