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Esther Vilar: después de "El varón domado"

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LA NACION
Lunes 19 de diciembre de 2005

1971

Jamás imaginó que su primer libro provocaría semejante conmoción mundial. Pero eso fue lo que generó "El varón domado": un escándalo, además de un fenómeno de ventas. La más sorprendida fue la misma autora, Esther Vilar, ciudadana alemana nacida en la Argentina que, tras recibirse de médica, viajó a Alemania. Comenzó a trabajar en un hospital de provincia, lo que le dejaba mucho tiempo libre para leer. Surgió así una vocación por la escritura que no tardaría en desplazar a su primera profesión. A los 35 años, Vilar se tomó entonces un año libre para escribir. El resultado fue el libro de la polémica.

"Estaba harta de esa lucha de las feministas contra los hombres", dijo Vilar. "Alguien tenía que levantar la voz por ellos", añadió, perpleja por lo que consideraba un cuadro "poco realista" del tema, por la visión "totalitaria y fundamentalista" que exhibía el feminismo. La idea central de su libro es que, contrariamente a lo que la mayoría cree, las mujeres no son sojuzgadas por los hombres, sino que son ellas las que controlan a los hombres, para sacar ventaja de ellos sin que se den cuenta.

"La mujer es una empedernida explotadora que obtiene su bien capital de su mera anatomía", dice en el libro. "Los hombres han sido acostumbrados y condicionados por las mujeres, en forma no muy diferente a lo que hacía Pavlov con su perro, para convertirse en sus esclavos. En compensación por su trabajo las mujeres les dan a los hombres un uso periódico de sus vaginas", apunta Vilar en un párrafo crudamente gráfico. En otros pasajes, señala que las mujeres administran los elogios hacia el hombre como otra forma de asegurarse su control.

Por supuesto, todo el mundo se lanzó a comentar el libro. Bandos a favor y en contra se trenzaron en discusiones interminables. Vilar incluso recibió amenazas. "A pesar de lo que escribí, nunca imaginé el poder al que me iba a enfrentar. Parecía que sólo se podía criticar a las mujeres en voz baja", dijo recientemente.

2005

Si bien el nombre de Vilar quedó en la Argentina asociado a su primer libro, continuó escribiendo y sus obras siguieron dando lugar a la polémica. En "La matemática de Nina Gluckstein", retrata a una mujer cuya historia demuestra que se puede vivir eternamente enamorado de la misma persona. "Speer" es una obra de ficción basada en la vida del arquitecto de Adolf Hitler. "El matrimonio es inmoral" plantea la cuestión del amor frente a la ley, al señalar que el casamiento "es un contrato, y sin ese papel las cosas funcionarían mejor". Para Vilar, firmar un documento escrito "con alguien que dice que confía en tí más que nadie en el mundo es de por sí inmoral". Algunos otros títulos publicados son "El varón polígamo" y "Por favor, Mozart no!"

Al cumplirse más de 25 años del lanzamiento de su primera obra, Vilar hizo una versión revisada, oportunidad en la que le preguntaron si aún existe "el varón domado". "Existe, pero un poco diferente", dijo. "Ahora hay más mujeres que trabajan. Somos más independientes; hemos cambiado un poquito pero no hasta el extremo de no compadecernos a nosotros mismas", añadió.

En el prólogo de la nueva edición, Vilar sostiene que, por absurdo que parezca, los hombres necesitan el feminismo más que sus propias esposas. "Las feministas son las únicas que aún describen a los hombres como a éstos les gusta verse a sí mismos: egocéntricos, obsesionados por el poder, despiadados y sin inhibiciones en lo que se refiere a la satisfacción de sus instintos", explica.

Vilar, siempre mordaz, no duda en afirmar que hombres y mujeres "de ninguna manera pueden ser amigos, a menos que sean homosexuales". Otro tema, seguramente, para discutir en torno a una mesa de café.

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