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Viaje sonoro hacia los orígenes

Seis CD con expresiones de las culturas colla, aymara, toba, guaraní y mapuche

Sábado 24 de diciembre de 2005
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LA NACION

El sonido de las cañas suena como un llamado ancestral de la América india y originaria, y es la apertura de un viaje sonoro que lleva al escucha por diferentes regiones del país, encontrando los sonidos que atesoran los pueblos originarios. Con un concepto diferente de la grabación antropológica o científica, el proyecto "De lo profundo de la madre tierra" comandado por el músico de origen mapuche Juan Namuncurá nació con la idea de rescatar una audición vital, potente y actual sobre las expresiones de la cultura colla, aymara, toba, guaraní y mapuche.

El proyecto discográfico muestra un cuidado artístico y profesional que, además de desarrollar un selectivo trabajo de campo para grabar a los artistas en su lugar de origen, le suma un perfil educativo y apuesta por ampliar el formato documental con la inclusión de tracks interactivos con imágenes de los que participan en la producción de los seis discos.

Así se armó este viaje al interior musical de la madre tierra reunido en seis volúmenes, que se dividen en "Sonidos de la quebrada", "Ritmos de la selva", "Voces y kultrunes", "Cantos al Dios Sol", "Instrumentos musicales" e "Indígenas urbanos". Elaborado por el Instituto de Cultura Indígena que preside Namuncurá, tuvo el apoyo financiero del Ministerio de Desarrollo y Acción Social.

"De lo profundo de la madre tierra" es la banda de sonido de una travesía de varios meses con una computadora, un par de micrófonos, un camarógrafo e incluye grabaciones de nuevos artistas -como Alba Llaleq o las Voces Tobas-, referentes de sus comunidades, como María Ramos con la Cuadrilla del 1800 o la coplera Indalecia Alvarez Prado- y también el abordaje de artistas como los Tonolec, que cruzan la electrónica con temas populares.

Los discos que se pueden conseguir por separado o en una caja a la que se suma un libro bitácora de todo el proceso de producción, van hilvanando un recorrido sonoro por algunas regiones -no están todas- y que es el comienzo de un camino por seguir.

En el CD "Sonidos de la quebrada", uno de los registros más logrados, aparece la candidez de una artista irresistible como la cantora Sacha (tan conocida en su pago por sus bordados para Hijas de la Luna, como por su voz alegre en los encuentros de copleros) nacida en el Chaco salteño, pero afincada hace tiempo en Tilcara. También está el canto ancestral de la coplera Indalecia Alvarez Prado. En esta grabación la cantora aparece en su esplendor recobrando de un tirón piezas tilcareñas de su creación, acompañada por el sonido abismal de su caja.

En el volumen quebradeño no falta el sonido de los aerófonos del joven Grupo Chakra, la banda "Los Anateros de Uquía" y la performance de los copleros María Ramos y Karina Paniagua de la Cuadrilla del 1800, el cantor Bernabé Montellanos, nacido en San Isidro de Iruya, en la frontera de Salta con Jujuy, y Las Hermanas de la Copla, formada por la abuela, sus hijas y sus nietas.

El disco "Voces y kultrunes" ofrece el maravilloso rescate de la gran Aimé Painé, una voz notable de la cultura mapuche fallecida en 1987, que combina su fina expresión con la defensa de la tradición oral de su pueblo en tres piezas antológicas introducidas por sus relatos: "Canción del pato", "Canción del zorro" y "Canción del guanaco". Todavía viva y respetada en su comunidad, la Abuela Manuela Toma, de Rawson (Chubut), ofrece con la asistencia del kultrum (un instrumento sagrado y ritual) diferentes alegorías de situaciones de la vida mapuche como la "Canción del Trueno" o "Ñanco Taïel del Aguilucho". Las generaciones se entrelazan en el disco con el trabajo del Coro Ñanco, formado por niños mapuches de la escuela N° 38 de Chubut, dirigido por la maestra bilingüe Juana Alicia Catrifol.

En el CD "Ritmos de la selva" participan dos grupos fascinantes, de estilos distintos: Las Voces Tobas y Alba Llaleq. El primero, un trío integrado por René Maidana, Gustavo Maidana y Ariel Sánchez, crea un sonido depurado con el soporte de un logrado ensamble vocal con el que interpretan ritmos tradicionales de la zona guaranítica. Mientras que Alba Llaleq está compuesto por Marcelino, Mbarete y Nala González, padre e hijos, respectivamente, que interpretan instrumentos tradicionales como el n´bike (violín de una sola cuerda) y toman canciones ancestrales.

El CD "Cantos al Dios Sol" continúa la ruta guaranítica del anterior, pero centrado en el trabajo que realizan los niños de la comunidad Tamandúa de la provincia de Misiones, dirigidos por el Opygua Rosendo Moreira. Aquí se asiste a la interpretación de cantos, que forman parte de la mitología del lugar, y que han pasado de generación en generación.

En el álbum dedicado a los "Indígenas urbanos", Namuncurá no sólo participa como productor, sino como intérprete contemporáneo de la música mapuche. Y pone de manifiesto, algo que de tan natural parece obvio, pero que no siempre queda totalmente despejado: la existencia real, concreta y participativa en el mundo urbano de los aborígenes y sus descendientes. También fueron incluidos Tonolec -grupo que fusiona la tecnología con instrumentos tradicionales-, Sergio Marihuan, Nahuel Cayuqueo y Rubén Carrasco.

"Instrumentos musicales", es didáctico y apunta a ser distribuido en escuelas. Con fragmentos de diferentes sonidos ejecutados por instrumentos tradicionales utilizados por los diferentes pueblos originarios funciona como inapelable material de consulta.

El logro del proyecto "De lo profundo de la madre tierra" es poner al alcance de la mano las músicas y los relatos que suenan en la vida cotidiana y en las celebraciones rituales de los pueblos originarios, en el siglo XXI.

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