Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

A las patadas

Un trastorno nocturno que afecta a entre el 5 y el 10% de los argentinos

Suplemento Salud

El llamado síndrome de las piernas inquietas impide conciliar el sueño a los cónyuges de quienes lo padecen. Muchos eligen dormir solos para evitarlo

La escena es conocida. Justo cuando estamos por quedarnos dormidos, una necesidad imperiosa de mover las piernas nos pone otra vez en alerta. Puede ser un simple cosquilleo, ardor, o la sensación de que un ejército de termitas nos están picando los pies. La molestia sólo se calma sacudiendo las piernas o caminando un poco.

Esta condición, descripta muy acertadamente como "síndrome de las piernas inquietas" afecta entre el 5 y el 10% de las personas en algún momento de su vida. En general, este trastorno se asocia con los llamados movimientos periódicos de las piernas (MPP), que se producen durante el sueño.

En el primer caso, "los síntomas aparecen o empeoran cuando la persona está en reposo o adormecida, y se agravan al atardecer y a la noche", destaca la doctora Margarita Blanco, jefa de Medicina del Sueño del Hospital Francés y directora médica del Club del Sueño. En cambio, los movimientos periódicos de las piernas se producen cuando la persona está dormida y provocan microdespertares que impiden llegar a un sueño profundo", aporta la neuróloga Mirta Averbuch, directora del Laboratorio del Sueño del Centro Tomografía Computada de Buenos Aires (TCBA).

A veces, estos trastornos están asociados con las apneas, interrupción de la respiración durante el sueño. Por eso es importante diagnosticarlos y tratarlos a tiempo. Hay que descartar primero otras posibles afecciones: diabetes, mal de Parkinson, insuficiencia renal, problemas neurológicos o alteraciones en la columna vertebral.

Algunos estudios vinculan estos síndromes con deficiencias de vitamina B12 y ácido fólico. Y una reciente investigación de la Clínica Mayo en Rochester, Estados Unidos, sugiere que en los niños el síndrome de piernas inquietas está asociado con la falta de hierro y los antecedentes familiares de la enfermedad. "Hay un fuerte componente genético en este síndrome", sostienen los doctores Suresh Kotagal y Michael Silber, del departamento de Neurología Pediátrica y Medicina del Sueño de esa clínica.

Los investigadores también encontraron una correlación entre este disturbio y el déficit de atención con hiperactividad (ADHD): la imposibilidad de descansar bien vuelve a los niños más irritables y dificulta su capacidad de concentración. Ambos trastornos tienen en común un desbalance químico de la dopamina, sustancia neurotransmisora que regula los movimientos involuntarios.

Por eso los medicamentos que elevan los niveles de este neurotransmisor en el sistema nervioso central sirven para tratar tanto el síndrome de las piernas inquietas como el déficit atencional. Y hoy se están investigando otros tratamientos basados en suplementación con hierro.

En las embarazadas, que suelen padecer este trastorno durante el tercer trimestre, también se recomienda tomar hierro y ácido fólico.

Males de alcoba

Según una encuesta de la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos, el 23% de los adultos en pareja suele dormir solo para evitar los ronquidos o las patadas del cónyuge. Los roncadores y pateadores les arrebatan hasta 49 minutos de sueño por noche a sus convivientes, lo que a la larga afecta el desempeño sexual, laboral, académico, y la propia convivencia.

Dormir separados parece una medida acertada en aras del romanticismo y la sobrevivencia de las parejas modernas. Pero para quienes consideran extrema esta solución, existen tratamientos y medidas prácticas que alivian la inquietud de las piernas. "La ansiedad y las preocupaciones agravan las molestias, por lo cual todo lo que se haga en pos de reducir el estrés ayudará a aplacar el síndrome", dice Margarita Blanco.

Cuando hay antecedentes de anemia, afecciones renales o de los nervios periféricos, el tratamiento se dirige a estos trastornos. Y en los casos en que el origen es desconocido, los médicos optan por las drogas depresoras del sistema nervioso central. Lo importante es que el mal de las piernas movedizas tiene solución.

Piernas más tranquilas

  • Estirar las piernas al levantarse y al ir a dormir.
  • Tomar un baño de agua tibia antes de acostarse y masajear las piernas suavemente.
  • Dormir en cama tipo king size o con colchones separados, para no despertar al cónyuge con los movimientos.
  • Evitar la cafeína, el alcohol y el tabaco, que pueden desencadenar o agravar las molestias.
  • Los medicamentos para prevenir las náuseas, las convulsiones, algunas drogas antipsicóticas, o contra el catarro o las alergias pueden agravar el síndrome de las piernas inquietas. Hay que consultar con el médico la posibilidad de cambiar la medicación.

Dónde consultar

En Internet: www.dormirmejor.com.ar o www.rems.com.ar . .

Por María Naranjo Para LA NACION
TEMAS DE HOYAmado Boudou procesadoLa reforma del Código CivilArgentina en desacatoCrisis en Venezuela