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El saber ocupa lugar

Cada vez son más los jóvenes de otros países que eligen la Argentina para estudiar. Esta industria sin chimeneas es parte de un negocio millonario en vías de desarrollo

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LA NACION
Martes 14 de febrero de 2006

Llegan al país atraídos por el turismo, la carne, el tango y... el estudio. Cada vez más, la Argentina se posiciona dentro de América latina como un polo de transmisión de conocimiento y, así, exporta el saber a través de sus carreras de grado y posgrado en universidades nacionales y privadas. La oferta se extiende a semestres, materias y también a la enseñanza del idioma español.

Tal como advirtió tiempo atrás a este suplemento el cónsul argentino en Shanghai, Miguel Velloso, Australia recibe a más de 250.000 estudiantes asiáticos de inglés, lo que le genera ingresos mensuales por US$ 300 millones. Es decir, las posibilidades del mercado cultural son más que interesantes.

En la Argentina no hay cifras oficiales con respecto a la cantidad total de extranjeros que vienen a cursar sus estudios, pero diversos establecimientos consultados coinciden en que la tendencia va en ascenso y no sólo por un tipo de cambio favorable. A la hora de elegir dónde estudiar, en la balanza también pesa la excelencia académica, el crecimiento regional, el clima soleado y la hospitalidad.

Sala de lectura de la Biblioteca Nacional
Sala de lectura de la Biblioteca Nacional. Foto: Archivo

Universidades nacionales y privadas, además de diversos institutos de enseñanza, reciben a cada vez más estudiantes extranjeros deseosos de cursar materias, carreras completas, posgrados o cursos varios. El viento sopla a favor en este sentido y trae divisas a través de una forma de comercio muy desarrollada en algunos países del exterior y que en la Argentina está comenzando a despertar. Cada entidad tiene su propio registro y, según las consultadas por LA NACION, la cantidad de estudiantes extranjeros, año tras año, va in crescendo.

Según Ignacio Rebaudi, de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería, en las universidades nacionales, por ejemplo, para el año académico 2006 fueron otorgadas un 32,73% más de vacantes que el año último, manteniendo la tendencia alcista manifestada en 2005, que ya había tenido un incremento respecto de 2004 del 33,5 por ciento. En 2004 -indican en Cancillería-, se recibieron 100 notas de pedidos de visa para estudiantes extranjeros a través de los consulados argentinos en el exterior. Cada nota hace referencia a varios pedidos de visa; en 2005 fueron 400 y sólo en enero de 2006 ya llegaron 300, por lo que calculan que la cifra alcanzará este año, por lo menos, a 600.

Tentar a los estudiantes extranjeros es la meta de los institutos de enseñanza, que ofrecen en su mayoría amplia información bilingüe en sus páginas web y que tienen presencia en las ferias internacionales relacionadas con educación. Así, llegan de países del Mercosur, pero también de la Unión Europea, los Estados Unidos y países lejanos como China, Corea del Sur y Japón.

Sobre la base de esta tendencia, el ministro de Educación, Daniel Filmus, tiene en carpeta el lanzamiento de una Agencia de Promoción de la Universidad Argentina, para incluir la oferta de servicios educativos de nuestro país dentro de la oferta de servicios en el exterior.

Oscar Reali, director nacional de Gestión Universitaria de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, afirma que "todos los indicadores dan como resultado que el crecimiento de alumnos extranjeros en carreras de grado es muy alto. Además, hay una saturación de posgrados en universidades públicas y privadas. Esto reivindica una vez más que, pese a todo, se mantiene un grado de excelencia en la educación argentina".

Las carreras de grado que más atraen a los extranjeros son medicina, ingeniería y administración de negocios. Para ellos, también es gratuito cursarlas en la universidad pública, gracias a la resolución 1523/90 del Ministerio de Educación, que tiene el fin de estimular la cooperación educativa internacional. Pero estos estudiantes sí contribuyen a traer divisas a la hora de realizar sus gastos cotidianos.

Los posgrados en las universidades nacionales, una opción también muy codiciada por los extranjeros, sí son arancelados.

En ascenso

En cuanto a las entidades privadas, hay muchas reconocidas internacionalmente. Por ejemplo, por sexto año consecutivo, el IAE, la Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral, se ubicó entre las 30 primeras escuelas de negocios del mundo, específicamente en el lugar número 19, según el ranking 2005 de educación ejecutiva que cada año elabora el Financial Times. De 2001 a 2006, el crecimiento de la inscripción de extranjeros aumentó un 140% para el programa MBA y un 233% para el programa EMBA.

Daphnee McGrath, directora ejecutiva del MBA full time afirma que hay una tendencia manifiesta en los jóvenes profesionales de todo el mundo. "Ellos deciden cursar su maestría en el lugar donde ven un mercado potencial. De allí se puede extraer como conclusión que se vislumbra la Argentina como un mercado interesante para el futuro laboral", aclaró.

Desde la Universidad de San Andrés cada año se realizan viajes a diferentes países, donde se explica en los colegios cuáles son las actividades de la universidad en la Argentina, los costos, etcétera. Carina Starkl, de la oficina Foreign Studies de esa universidad, advierte que los alumnos extranjeros trabajan muy duro: "No por ser de otros países se les disminuye la exigencia académica, aunque hay un seguimiento intensivo del estudiante".

La Universidad del Salvador (USAL), por su parte, tuvo en 2005 unos 300 alumnos regulares de carreras de grado y posgrado, y una cifra igual de alumnos que vinieron por intercambio. Para este primer semestre de 2006 ya hay 190 estudiantes extranjeros más que en el mismo período de 2005. María Soloeta, coordinadora de la Dirección de Cooperación e Intercambio Internacional de la USAL, dice que, entre ellos, reciben a varios estudiantes provenientes de China porque "el español en China está creciendo mucho y se está abriendo un mercado muy interesante entre ese país y Latinoamérica".

Hay otras opciones como las carreras de hotelería y gastronomía, que parecen ser las estrellas del momento. Según un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano (Cedem), la cantidad de extranjeros que viene al país a formarse en estos rubros creció más de 6 veces en el último año, representando el 24% de los nuevos estudiantes.

Aprender español

Para estimular la llegada de los extranjeros, desde lo público se creó el denominado "Certificado de Español: Lengua y Uso (CELU)", una iniciativa de las universidades con aval del Ministerio de Educación. Además, la Secretaría de Turismo de la Nación, así como la Subsecretaría de Turismo del gobierno de la ciudad, van a las ferias internacionales con guías de las escuelas que enseñan español.

La Argentina ofrece una gran ventaja competitiva en sus cursos de idioma para extranjeros: se pagan en pesos y no en dólares ni en euros. En el Laboratorio de Idiomas, el único centro de idiomas oficial de la UBA, hay cursos de español para extranjeros. Quince horas semanales, durante un mes, cuestan $ 700, mientras que, por ejemplo, 20 clases por semana durante el mismo tiempo en el Colegio Unamuno, en Salamanca, España, sale 416 euros (más de 1500 pesos).

El laboratorio de la UBA, en 2003, tenía 90 inscriptos; en 2004, 204; en 2005, 284 y en lo que va de 2006, 350, y todavía no cerró la inscripción.

Según Gabriela Rusell, directora de la Asociación Argentina de Docentes de Español (AADE), vienen muchos alumnos de los Estados Unidos, de Europa y de Brasil a aprender español, por lo que el número de interesados en capacitación va en aumento. Según los datos preliminares de la asociación con respecto a 2005 hay más alumnos que los 10.400 que vinieron a estudiar en 2004.

"Lo que falta, en el nivel gubernamental, es pensar en esto como una industria cultural. Veo que hasta ahora se maneja más en términos académicos y no económicos, pero sería muy bueno que se pensara también como una actividad que deja mucho dinero en el país", señaló Rusell.

Gao Susu (24) viene de Pekín y su novio, Jia Jun (26), de Shanghai. Ambos están estudiando español en la Universidad del Salvador y quieren aplicarlo cuando vuelvan a China: ella, como guía turística para hispanohablantes, y él, haciendo una página web que una a ambos países. Solmundur Björnsson llegó de Islandia para hacer un MBA en el IAE.

Consideraciones: trámites y visa, infaltables

El costo de la radicación temporaria en la Argentina es de US$ 300, entre el visado consular (US$ 50), la confección de cartera migratoria (US$ 50) y la tasa retributiva de servicios de la Dirección Nacional de Migraciones (US$ 200). Los estudiantes estadounidenses no pagan los dos primeros ítem. Los graduados extranjeros no residentes en el país no están habilitados para ejercer la profesión en la Argentina, salvo expresa autorización del Ministerio de Cultura y Educación de nuestro país.

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