Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Tenis | La Copa Telmex

Continuado: la hora de otra cita grande

Deportiva

Por una lesión, no jugaría Nalbandian, por lo que Coria será el máximo favorito; el deporte blanco seguirá latiendo en Buenos Aires

Habían transcurrido algunas horas desde el fin de la serie por la Copa Davis en el parque Roca. Y la voracidad del público argentino por el tenis del más alto nivel continuaba siendo insaciable. Del otro lado de la ciudad, en los bosques de Palermo, allí, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, la gente latía al compás de los raquetazos por ese fenómeno que encarna el deporte blanco por estos días.

No había partidos oficiales, sino una jornada destinada a los más chicos sumado a los últimos partidos de la rueda clasificatoria de la Copa Telmex, la escala oficial del circuito de la ATP en la Argentina que arrancará hoy en La Catedral y que por cuestiones de calendario quedó pegadita al match por el torneo de la Ensaladera de Plata, entregándole a Buenos Aires dos semanas a puro tenis. Como sucede en los torneos de Grand Slam...

Es que desde hoy será la hora de vivir otro capítulo de una cita que apenas tiene seis años de trayectoria pero que, sumado a la tradición deportiva de nuestro país, ya hizo todo para convertirse en un clásico.

Por todo lo que usted pretenda imaginar. Categoría de jugadores, presentación del predio, avidez de los espectadores, repercusión internacional y, si se quiere, hasta cierto indicio anecdótico: en las dos últimas temporadas, uno de los finalistas fue protagonista del encuentro decisivo de Roland Garros, tal como sucedió con Guillermo Coria, en 2004, y con Mariano Puerta, en 2005. Sin contar que en 2001, su primer campeón, Gustavo Kuerten, logró su última corona en el polvo de ladrillo del Bois de Boulogne...

Pero vayamos a lo que nos ofrecerá la Copa Telmex. En primer lugar, un cuadro de excelente jerarquía, con Guillermo Coria a la cabeza, debido a que David Nalbandian tiene una lesión en el abdomen y no jugaría. El vencedor del Masters sera revisado hoy por el médico del certamen y se estima que no estará en el Buenos Aires. Coria volverá después de 24 meses. Cabe señalar que el año último ambos jugadores optaron por disputar los certámenes bajo techo de Europa.

Entre la Legión, se sumarán José Acasuso, que vive un gran momento, reflejado en su reciente título en Viña del Mar y en su espectacular debut en el equipo argentino de la Copa Davis. Chucho jugó la primera final, en 2001, y fue semifinalista en las dos últimas temporadas.

A ellos, entre otros, se agregarán los otros coperos, Agustín Calleri y Juan Ignacio Chela, y Juan Martín del Potro, uno de los invitados especiales que vale la pena observar.

Junto con la probable ausencia de Nalbandian se suma la deserción del último campeón, Gastón Gaudio, lesionado en el hombro derecho, situación que también lo marginó del conjunto nacional que acaba de vencer a Suecia por la Davis.

El nombre de los tenistas extranjeros también potencia el valor de la cita porteña: nuevamente, habrá tres ex campeones de Roland Garros que también llegaron al número 1 en el ranking: ellos son Kuerten y los españoles Carlos Moya y Juan Carlos Ferrero, que estará por primera vez en la Argentina.

Pero hay otros indicios que elevan el nivel del torneo más allá de lo deportivo. Luego de tres temporadas y de superar el sacudón de la crisis económica, la escala de la ATP recuperó un sponsor principal, la companía telefónica Telmex, cuya inversión por período que comprende los próximos tres años permitió que creciera la cifra de los premios: serán 425.000 los dólares por repartir en comparación con los 380.000 del año último.

En cuanto a cambios, el Buenos Aires también mostrará una cara diferente. El sector de carpas preferenciales fue trasladado hacia el sector que ocupa la vieja cancha de fútbol, entregando así la posibilidad de un mayor espacio para el área de esparcimiento.

Otro indicio es la certeza, ya desde un día antes del comienzo, de que están agotadas las entradas para las dos jornadas finales. El significado es elocuente: no interesa la presencia de un argentino, sino el espectáculo en sí. Eso también destaca el valor de una escala que ganó su espacio y que no tiene nada que envidiarle a las pruebas más importantes del mundo.

Una semana que suele pasar a toda velocidad y que se convierte en el inicio de una autopista que, salvo un fugaz paso por el cemento norteamericano, termina en París, a principios de junio, con ese Roland Garros que desvela a todos. .

Por Alfredo Bernardi De la Redacción de LA NACION
TEMAS DE HOYAvance sobre la JusticiaEl caso CicconeMariano BeneditElecciones 2015La relación EE.UU. - Cuba