Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Madeleine Albright: una secretaria con poder

Lunes 20 de febrero de 2006

1997

Pasó a la historia como la primera mujer en convertirse en secretaria de Estado norteamericana, y, hasta ese momento, la mujer de cargo más alto en el gobierno de Estados Unidos desde sus comienzos.

Así, ingresó en el selecto club de las mujeres más poderosas del siglo XX.

Pocos hubieran imaginado, en su Checoslovaquia natal, que llegaría tan lejos. Madeleine Albright nació en Praga en mayo de 1937 como Marie Jana Korbelova, en el seno de una familia de diplomáticos.

Sólo vivió dos años en su tierra natal, ya que en 1939 su familia huyó a Gran Bretaña para escapar del avance nazi.

A pesar de que eran judíos, los padres de Albright la criaron como católica, y ella recién descubrió su verdadero origen de adulta. Tras la guerra, la familia se mudó a Belgrado y, en 1948, ante el ascenso del comunismo, emigraron a Estados Unidos.

Albright asistió a una escuela de internado en Suiza, donde adoptó el nombre Madeleine, y luego continuó su educación universitaria en Estados Unidos, donde se graduó en Ciencia Política en el Wesley College.

Se convirtió en ciudadana norteamericana en 1957, y en 1959 se casó con el empresario periodístico Joseph Medill Patterson Albright, con quien tuvo tres hijas y de quien se divorció en 1982.

Tras obtener su doctorado en ley pública y gobierno en la Universidad de Columbia, Albright trabajó como funcionaria de la Casa Blanca y del Consejo Nacional de Seguridad, bajo la presidencia de Jimmy Carter.

Luego se dedicó a la investigación académica y al análisis político en prestigiosas instituciones y centros, como por ejemplo el Instituto Smithsonian.

En 1982 comenzó a dar clases en la Escuela de Diplomacia de la Universidad de Georgetown.

En 1993 fue nombrada embajadora ante las Naciones Unidas (ONU), su primer puesto diplomático, poco después de la asunción de Bill Clinton.

En 1997, llegó su hora estelar: asumió como secretaria de Estado, designada por Clinton, cargo que ocupó hasta 2001.

Como la mujer fuerte de la diplomacia norteamericana, Albright tuvo un papel destacado por su rol en el trazado de la política norteamericana durante la guerra de Kosovo.

También tuvo un rol importante en la OTAN y se convirtió en uno de los pocos líderes occidentales en reunirse con Kim Jong-il, el líder norcoreano.

2006

Lejos de relajarse tras su retiro del gobierno, Albright se mantiene activa y llena de proyectos.

Gran parte de su tiempo lo dedica a su propia firma de consultoría, el Grupo Albright, del que es una de las directoras.

El grupo está integrado por negociadores internacionales y experimentados diplomáticos, que asesoran a empresas y a organizaciones de todo el mundo.

Tras su absorbente paso por el Departamento de Estado, volvió a las aulas universitarias para ejercer una vieja pasión: la docencia.

Regresó a su puesto de profesora en la Escuela de Diplomacia de Georgetown, y también se desempeña como profesora distinguida en la Universidad de Michigan.

Entre 2003 y 2005 fue miembro del directorio de la Bolsa de Nueva York.

Incansable, es uno de los dos titulares de la Alta Comisión de las Naciones Unidas para el Fortalecimiento Legal de los Pobres, que investiga cómo las naciones pueden reducir la pobreza a través de reformas que expandan el acceso a la protección legal y a oportunidades igualitarias.

Albright también encontró tiempo para escribir sus memorias, que fueron publicadas en 2003.

En "Madam Secretary", la ex funcionaria detalló los entretelones de la diplomacia previa a la guerra de Kosovo, en 1999, entre otros.

Ahora, a los 68 años, Albright ajusta los últimos detalles de su nuevo libro, que tratará sobre religión y política internacional, y cuya publicación se espera para la primavera boreal.

Y aunque su currículum la muestra como una supermujer que dedica cada minuto de su vida a los temas más urgentes del mundo, ella también deja ver su costado humano.

"Me encanta lo que hago y obtengo energía de hacer muchas cosas. Pero cuando tengo tiempo libre, lo paso con mis nietos y tengo una granja. Me gusta ocuparme con pequeñas cosas; tejo y voy de compras", confesó Albright a la CNN en agosto pasado.

Pilar Conci

Te puede interesar