Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Cedodal, diez años dedicados a investigar

Miércoles 01 de marzo de 2006

Desde su creación, en 1995, el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (Cedodal) publicó más de 40 libros; realizó una veintena de exposiciones y armó una biblioteca (20.000 volúmenes) y hemeroteca (15.000 revistas) de arquitectura, urbanismo, historia y arte con centro en América latina. "Pero su origen se debió a la necesidad de tener un centro de investigación y rescate de fondos documentales que se estaban perdiendo; así fue posible preservar documentación de arquitectos como Martín Noel, Sánchez, Lagos y de la Torre, Luis Morea, Andrés Kalnay y Ernesto Vautier, entre otros", explica su director, arquitecto Ramón Gutiérrez, académico de número de la Academia Nacional de Bellas Artes, profesor en universidades en América y España, y distinguido con el premio a la trayectoria del Fondo Nacional de las Artes en 2003 (por primera vez otorgado a un investigador en arquitectura).

-¿Cuál es la actividad del Centro hoy?

-Están consolidándose la búsqueda de fondos documentales y la organización de exposiciones sobre esa base. Hoy estamos con muestras centradas en algún aspecto: la primera en este sentido fue la de Ernesto Vautier (2005). Elegimos el perfil del compromiso social; otra línea es la fotografía de arquitectura. Tenemos acciones en colaboración con otras instituciones, como el reconocimiento a arquitectos extranjeros que trabajaron en el país (muestra y libro), con la Sociedad Central de Arquitectos, y el libro sobre la obra de Eduardo Sacriste con el Colegio de Arquitectos de Tucumán. Estas formas de cooperación son importantes para asegurar la multiplicación de la información que se brinda.

-¿Hay filiales del Cedodal?

-Desde 2003 funciona una en Rosario. Ahora Perú nos ofrece hacer exposiciones de arquitectura latinoamericana y peruana; y la Universidad Nacional de Colombia, crear un Cedodal especializado en vivienda de interés social. La idea es darles perfiles diferenciales que permitan armar una red para investigar.

-¿Y qué esperan para los próximos diez años?

-Nuestro esfuerzo apunta a informatizar la documentación, de la cual se hace un inventario y se devuelve acondicionada para permitir la conservación. Lo importante es que se fomentó la organización de otros grupos similares. Estas acciones son de largo aliento, con una vitalidad que va a continuar más allá de nosotros.

Te puede interesar