Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Fallo a favor del escritor Tomás Eloy Martínez

En una demanda del general Bussi

Martes 14 de marzo de 2006

La justicia civil rechazó una demanda por daños y perjuicios iniciada en mayo de 2004 por el general Antonio Domingo Bussi contra el periodista Tomás Eloy Martínez, a raíz de un artículo publicado en LA NACION, en el que el escritor narraba la expulsión de mendigos ordenada por Bussi en 1977, cuando gobernaba Tucumán, hacia el desierto de Catamarca. Bussi, que cumple prisión preventiva por violaciones de los derechos humanos en su desempeño en la gobernación de Tucumán durante la última dictadura militar, tendrá que cargar, por decisión judicial, con las costas del juicio.

El fallo del juez Daniel Alioto puso el acento en la defensa de la libertad de información y de expresión por sobre el derecho que preserva el honor de las personas que ejercen o han ejercido funciones públicas. Bussi se había considerado ofendido por expresiones contenidas en el artículo del escritor, titulado "La expulsión de los mendigos", publicado por LA NACION el 10 de enero de 2004, y reclamaba $ 100.000 de indemnización.

En dicho artículo, Martínez se refirió a Bussi como "tirano" y "feroz exterminador de disidentes", entre otras expresiones. Citando fuentes, Martínez responsabilizó a Bussi por la crueldad de haber dejado a los mendigos librados a su suerte. El caso, que tuvo gran repercusión en los medios, adquirió mayor relevancia por haber sido Bussi acusado de la comisión de delitos de lesa humanidad, lo que motivó que se lo cuestionara para asumir como diputado en 1999 (todo lo cual pone de relieve el fallo de Alioto), y por el reconocimiento internacional del que goza Martínez.

En una sentencia que, en diálogo con LA NACION el abogado del escritor, Ricardo Monner Sans, consideró "una pieza de orfebrería jurídica", Alioto desarticuló las alegaciones de Bussi, quien intentó descargar la responsabilidad del destierro de más de 20 desposeídos que vivían en las calles de Tucumán, en su jefe de policía, Mario Albino Zimmermann, a quien -según dijo en su demanda- había sumariado. En el juicio quedó demostrado que dicho policía había sido ascendido después de cumplir la orden de Bussi.

Alioto destacó en su sentencia: "Las expresiones [del artículo de LA NACION] fueron formuladas por un periodista participando de la discusión pública en cuestiones que interesan a la convivencia social, en punto a las cuales la Corte Suprema de Justicia, orientada al efectivo amparo de la libertad de información y de expresión, dijo que la protección del honor de las personas públicas debe ser atenuada cuando se discuten temas de interés público".

La sentencia enfatizó: "No toda expresión potencialmente lesiva, aun la que conlleva afirmaciones irritantes, ásperas, hostiles o cáusticas, se transforma objetivamente en una injuria susceptible de reparación si no se aprecia el propósito primario de lesionar el honor o causar daño". Alioto señaló, entre los fundamentos de su fallo, los antecedentes de Bussi como un tema no menor a la hora de administrar justicia. Dijo: "La locución «feroz exterminador de disidentes» implica el uso de un lenguaje polémico, propio de este tiempo y de sus contextos históricos, estocásticos y calamitosos". Y agregó que no se advierte que tal expresión "perjudique la reputación del actor a la luz de sus antecedentes y de los registros de algunas circunstancias de su actuación pública en la época que se verificó la exclusión de los mendigos".

Susana Reinoso

Te puede interesar