Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Presunto espionaje: drástica decisión hasta que se aclare el episodio de la base naval chubutense

Armada: cierran las oficinas de inteligencia

Política

Godoy clausuró las diez dependencias del área y pasó a otras funciones a su personal; la dotación de Trelew, en disponibilidad

Por   | LA NACION

La frase del almirante Jorge Godoy no requiere preámbulos por su contundencia: "Hoy, la inteligencia naval no está funcionando".

Y no es una simple figura para describir al seguimiento ilegal de información detectado en la base de Trelew. Se trata de una medida concreta que el jefe de la Armada anunció ayer a LA NACION en su despacho del Edificio Libertad. Ordenó la clausura de las diez dependencias que tiene el servicio de inteligencia naval y destinó a todo el personal de esas reparticiones a otras funciones hasta tanto se aclare la situación, en la que tanto la Armada como la Justicia investigan maniobras ilegales de obtención y almacenamiento de datos personales.

"Hemos clausurado todas las oficinas de inteligencia de la Armada; eso significa que tienen una faja en sus puertas y no hay acceso a ellas; también pusimos a disponibilidad al personal que trabajaba en la sección de inteligencia de Trelew y en el día de hoy [por ayer] han sido dados de pase todos los oficiales y suboficiales que tenían destino en las dependencias de inteligencia. Acordamos con la ministra de Defensa [Nilda Garré] que veedores del ministerio acompañen a una comisión de la Armada para investigar cada uno de esos diez lugares para determinar perfectamente cuál es la actividad que se hacía y qué documentación hay", explicó Godoy.

-¿Significa que no está en funciones la inteligencia naval?

-Hoy, la inteligencia naval no está funcionando. Hemos suspendido todas las actividades hasta que podamos determinar exactamente qué es lo que pasa en cada destino donde se recolecta información, que debe ser exclusivamente relacionada con las cuestiones operativas de la Armada. Esta es una medida de precaución, un bloqueo de la actividad para que con máxima celeridad se sepa qué ocurre en la inteligencia naval.

-¿Se trató de un trabajo inorgánico de esa sección de inteligencia en Trelew, o respondió a órdenes que se emitieron por una cadena de comando?

-Eso es lo que estamos tratando de determinar. He designado como director de inteligencia al vicealmirante Enrique Olmedo, que trabajará junto al subjefe, el vicealmirante Benito Rotolo para determinar el motivo por el cual hubo gente que se dedicó a buscar esta información; aparentemente, por lo que he visto, a esa sección se le ha solicitado algún tipo de información desde la central de inteligencia de Puerto Belgrano. Estoy preocupado porque evidentemente hay gente que no ha entendido el cambio. No hay nada que justifique lo que pasó. Hubo información sobre el anterior secretario de Asuntos Militares, Jaime Garreta, a quien aprecio y con quien me comuniqué telefónicamente para pedirle disculpas y decirle que la Armada, como institución, no lo está persiguiendo o investigando.

-¿Pierde fuerza el mensaje de autocrítica ante un suceso como el ocurrido en Trelew?

-Si uno no tiene coherencia entre lo que dice, lo que piensa y lo que hace, no es confiable, y yo quiero que la sociedad confíe en la Armada. Por eso, ante una situación de este calibre, lo menos que merece la sociedad es que la Armada se abra y diga qué es lo que está haciendo, con las luces y las sombras que puedan encontrarse en cada destino de inteligencia que se investigue. Es un esfuerzo muy grande el que hacemos, como corresponde con la gravedad de la situación.

-Les costó el puesto a dos hombre importantes en la estructura naval...

-El contraalmirante [Pablo, anterior jefe de inteligencia] Rossi me ha pedido el retiro en forma espontánea y veremos qué es lo que pasa con el vicealmirante [Eduardo] Avilés, ya que la investigación determinará si tiene alguna responsabilidad en este hecho; eso no está todavía lo suficientemente claro. Pero la medida que ha tomado la Armada, al desplazarlos, es de característica fuerte. Si no hay responsabilidad de parte del señor almirante Avilés, será justo que no recaigan sobre él cargos que no le corresponderían. Vamos a determinar bien las responsabilidades porque después del esfuerzo que hacemos para mostrarle a la sociedad a una institución confiable todo el trabajo se tiró por la borda cuando alguien se dedicó a ver qué hacía una persona en Trelew, si iba o no iba a una reunión... Toda una locura. Pero bueno, a alguien se le ocurrió ordenarlo...

-¿Y por qué se dio esa orden?

-Eso aún no lo sabemos, pero puedo asegurar que no hay ningún almirante que necesite de estas cosas para conducir a la Armada, no hay ninguno que las necesite para saber qué pasa en el mar, y en la inteligencia naval hay muy buenos equipos de trabajo que presentan información muy valiosa sobre las cuestiones que son de propia incumbencia de la Armada.

-Al igual que en los últimos días, tuvo ahora otra reunión con la ministra Garré. ¿Se siente ratificado en su cargo por las autoridades?

-Yo no podría hacer lo que estoy haciendo sin el apoyo de la ministra y, por supuesto, sin el apoyo del Presidente [Néstor Kirchner]. Ellos tienen que confiar en mí. Si no, esto no podría llevarlo adelante. Lo que hoy tiene que hacer el jefe de Estado Mayor de la Armada es poner sobre la mesa qué es lo que tiene la Armada en este sentido [el de la inteligencia] y eso es, justamente, lo que tratamos de hacer.

Garré prometió actuar con "toda severidad"

La ministra de Defensa, Nilda Garré, afirmó ayer que actuará con "toda severidad" ante el caso de espionaje ilegal detectado en una base naval de Trelew, en Chubut, y ordenó al jefe de la Armada, Jorge Godoy, que "profundice las investigaciones" y colabore con la causa judicial.

Garré le indicó además al almirante Godoy que instrumenten "las medidas necesarias para que estas prácticas prohibidas por la legislación vigente sean definitivamente superadas" en la Armada, informó un comunicado del Ministerio de Defensa. El caso de espionaje en la base Almirante Zar provocó el relevo de dos jefes navales y originó una causa a cargo del juez federal de Rawson, Jorge Pfleger, en la que el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, se presentó como querellante (de lo que se informa por separado).

Garré afirmó ayer por la mañana en declaraciones radiales que se actuará "con toda severidad" frente a lo que definió como "incumplimientos muy graves de la ley".

Además de la reunión de ayer al mediodía con Godoy en su despacho del edificio Libertador, Garré mantuvo también un encuentro con el jefe del estado mayor de la Fuerza Aérea, brigadier general Eduardo Schiaffino, y el subjefe, brigadier mayor Eduardo Bianco. La ministra les transmitió las demandas de los familiares del teniente primero, Matías Simonetti, fallecido en el accidente de un avión en la ciudad de La Paz, a quienes había recibido en su despacho horas antes.

La ministra indicó al jefe de la Fuerza Aérea la necesidad de "revisar adecuadamente" el funcionamiento del servicio de inteligencia del arma, con el fin de "comprobar el puntual respeto a las normas vigentes en relación con las actividades de inteligencia que deben realizar las fuerzas armadas". .

TEMAS DE HOYConsejo de la MagistraturaLa relación EE.UU. - CubaEl caso Mariano BeneditElecciones 2015