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Mueren seis personas en un incendio

Cuatro de las víctimas son chicos de entre dos y 15 años; el techo se derrumbó y quedaron atrapados en medio del fuego

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LA NACION
Viernes 31 de marzo de 2006

El techo se les cayó encima y quedaron atrapados en medio del fuego. Sus cuerpos carbonizados, irreconocibles. Se trata de cuatro chicos, de entre dos y 15 años, y una pareja de 45 años que murieron a raíz del incendio ocurrido en un taller textil que funcionaba en Caballito.

Según informaron a LA NACION fuentes de la Policía Federal y del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el trágico episodio ocurrió minutos después de las 17.30 en la fábrica situada en Luis Viale 1269.

Si bien fuentes del gobierno porteño informaron que el local había sido habilitado en 2001 como "taller de corte de género, bordado y confección de ropa para hombres, mujeres y niños", allí trabajaban y vivían hacinadas entre 50 y 60 personas de nacionalidad boliviana en condiciones similares a la esclavitud. A raíz de las graves irregularidades descubiertas después de la tragedia, fuentes cercanas al jefe de gobierno, Jorge Telerman, admitieron que hubo fallas en los controles. Dichas irregularidades fueron adjudicadas por los funcionarios consultados a la "Dirección de Policía del Trabajo".

Un policía y personal de emergencias del Grupo de Factores Humanos asisten a un familiar de las víctimas
Un policía y personal de emergencias del Grupo de Factores Humanos asisten a un familiar de las víctimas. Foto: Hernán Zenteno

Esos voceros dijeron que el taller estaba habilitado a nombre de dos empresarios cuyos apellidos serían Geiler y Fischberg y que el flamante ministro de Producción porteño, Enrique Rodríguez, pidió la renuncia de Florencio Varela, el funcionario responsable de la mencionada dependencia.

"El lugar estaba debidamente habilitado. Lo que falló fue el control de la actividad que allí se desarrollaba, totalmente clandestina, con gente a la que se explotaba laboralmente", explicaron los colaboradores del jefe de gobierno.

Al cierre de esta edición algunas versiones indicaron que el fuego habría comenzado cuando un televisor se desprendió del soporte que lo fijaba a una pared y, enchufado, se cayó encima de unos rollos de tela que estaban apilados en la planta alta del inmueble.

Algunos de los sobrevivientes relataron a los bomberos y a los médicos que los asistieron que el televisor se habría caído mientras los pequeños jugaban. La rápida propagación de las llamas favorecida por la alta combustibilidad de los materiales almacenados en la planta alta, que funcionaba como depósito y vivienda, habría provocado el derrumbe del techo de la fábrica que aplastó a los cuatro chicos y a los dos adultos. Mientras que otras versiones indicaban que el incendio comenzó a raíz de un escape de gas de una garrafa.

Desaparecidos

Anoche, fuentes de la Dirección de Defensa Civil de la ciudad de Buenos Aires indicaron que familiares de la gente que vivía y trabajaba en el taller incendiado denunciaron que habría cinco personas desaparecidas.

Fuentes policiales consultadas por LA NACION, al cierre de esta edición, indicaron que estaban tratando de localizar a otras personas que vivían en la planta alta del taller y que fueron denunciados como desaparecidos. Además, los bomberos seguían revisando los escombros en busca de más cuerpos.

"Los chicos y los dos adultos que murieron no tuvieron posibilidades de escapar. El techo se les vino encima. Además, habían quedado atrapados entre el fuego y la puerta, en la planta alta", relató una fuente policial.

Debido a que los cuerpos habían quedado completamente irreconocibles, hasta anoche los investigadores judiciales y de la Policía Federal no habían logrado establecer las identidades de los seis muertos. Tampoco pudieron determinar si tenían los documentos en regla. Mientras los bomberos revisaban el taller incendiado y la planta baja donde estaban las máquinas y apuntalaban las paredes para evitar más derrumbes, afuera, el jefe de gobierno, Jorge Telerman, analizaba las causas de la tragedia con sus colaboradores. La zona había sido vallada y se evacuaron algunas viviendas vecinas. En la esquina del taller incendiado, el Grupo de Factores Humanos del Ministerio de Salud porteño había montado una carpa donde asistía a los familiares de las víctimas.

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