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Chiquititas: el regreso de un clásico

Espectáculos

Desde pasado mañana, por Telefé, y con Jorgelina Aruzzi a la cabeza, volverá el ciclo que se convirtió en fenómeno multimillonario

Por   | LA NACION

Muchos historiadores, especialmente anglosajones, gustan de practicar y analizar su objeto de estudio a partir de una pregunta: ¿qué hubiera sucedido si...? En castellano, para mencionar ese tipo de estudios, se habla de historia contrafáctica.

Aplicado al mundo de la televisión, su pasado y su presente, el estreno de "Chiquititas", pasado mañana, a las 17.30, por Telefé, amerita una revisión contrafáctica.

¿Qué hubiera pasado en el universo televisivo si en 1995 no se hubiese puesto en el aire la historia de una madre joven en busca de su hija perdida en una suerte de orfanato repleto de personajes dignos de "Oliver Twist"?

Más de diez años han pasado desde aquella temporada y seis desde que se vio el ciclo por última vez y no parece exagerado decir que si nunca hubiese llegado a verse una generación de chicos se habrían quedado sin su programa favorito.

"Es un clásico", resume Jorgelina Aruzzi, la nueva protagonista de la tira infantil, por la que ya pasaron Romina Yan, Gabriel Corrado, Facundo Arana, Darío Grandinetti, Grecia Colmenares y Romina Gaetani, entre muchos otros actores. Cada uno de ellos fue importante para el programa, pero todos pasaron y quién quedó fue "Chiquititas", evidentemente mucho más que la suma de sus partes.

Esta vez le tocó a Aruzzi, conocida por sus papeles en "La niñera" y "Amor mío" encabezar ese mundo de chicos abandonados, malos de caricatura y canciones que creó Cris Morena.

Antes de convertirse en Magalí Garcés, la mujer que en su adolescencia tuvo un bebe que en un principio cree muerto, la actriz no parecía la elección más obvia para el papel. Es que desde que comenzó a trabajar en televisión su estilo tuvo más que ver con el humor adulto que con los colores estridentes de "Chiquititas".

"En general, en la TV hacía lo que me pedían. Se trataba siempre de tener trabajos que me permitían bancar otras cosas. Hacía personajes y sketches. Empecé en «VideoMatch» haciendo cámaras ocultas. En aquella época armamos una obra con Eugenia Guerty ("Fuga a la medianoche") que se llamaba «Pasado carnal». Ahí nos vio Jorge Guinzburg que nos llamó para hacer «Chabonas» y después «Peor es nada». Al tiempo, participé de «El show de la tarde» y me enganché para un casting de «La niñera»", detalla Aruzzi.

A partir de ese momento comenzó para la actriz lo que se puede llamar el período "amiga de la protagonista". En la sitcom "La niñera" interpretó a Valeria, la amiga francamente tonta de Flor Finkel, el personaje de Florencia Peña, y en "Amor mío" repitió la función, esa vez como Vera, la compinche de Romina Yan.

"Ese personaje era tan fuerte, tan subrayado, que me resultó más fácil despegarme de él. Vera despertaba amores y odios, pero a mí me encantó jugar a esa histérica de diván", dice la actriz que pasado mañana estrenará protagónico en la pantalla chica.

Lejos de sentir el peso de las versiones anteriores que detuvieron su marcha cuando la productora de Morena se alejó de Telefé, dueño del título del ciclo, Aruzzi asegura que nunca vio "Chiquititas". Pero sabe que junto a la historia trágica que impulsa la acción, una madre adolescente que se entera de que su hijo no ha muerto sino que está internado en un orfanato, habrá un costado humorístico que tiene mucho que ver con ella.

"Hay dos «Chiquititas» esta temporada. Está la parte de la novela, muy dramática, que es la de Magalí, la mujer a la que separaron de su hijo, y está la parte de humor, que es la de Lilí, que tiene que ver con el orfanato donde todo tiene un tono de clown y mucha magia", explica Aruzzi.

Dos personajes, una actriz

Cuando le propusieron encabezar el elenco de "Chiquititas", la actriz dice que sintió algunas "turbulencias". Al hecho de trabajar diariamente con la energía de 14 chicos de entre 14 y 7 años se le sumó el hecho de que debía interpretar dos papeles.

Así, Aruzzi tuvo que dividir su tiempo entre Magalí y Lilí, dos papeles en los extremos del espectro actoral.

"Estoy disfrutando de las dos partes, de hacer la payasada y el drama, que me encanta. Me encanta la lágrima, me encanta llorar", dice con una sonrisa la actriz. Y lo cierto es que Magalí le dará bastantes oportunidades para hacerlo.

"Ella vivía en el sur con el padre, que tenía una empresa, y cuando era adolescente quedó embarazada. El papá regaló el bebe y le dijo que nació muerto, pero en realidad lo abandonó en el orfanato de Pierre y Julita Dumont (Alejo García Pintos y María Carámbula). En un momento, ella descubre la mentira y junto a su mejor amiga se propone encontrarlo. Sus investigaciones la llevan hasta el hogar donde empieza a trabajar como Lilí, una especie de payasa, madre y hada madrina de esos chicos", cuenta Aruzzi vestida con las llamativas ropas de su personaje más divertido. Ese que además de buscar a su hijo/a se enamorará del cocinero del hogar, Kili, interpretado por Gastón Ricaud.

En su encarnación como la seria empresaria Magalí Garcés también tendrá tiempo para el amor. Mientras dirige la sucursal porteña de su empresa conocerá a Mateo (Gonzalo Heredia), un banquero español que intentará distraerla de su objetivo: recuperar al bebe perdido ocho años antes.

Casi desde su inicio, el universo de "Chiquititas" implicó mucho más que un programa de televisión exitoso. El mundo que producen Cris Morena Group, RGB y Telefé tiene una vida más allá de la pantalla. Obras de teatro, películas, discos y mucho merchandising completan un cuadro en el que el ciclo se vuelve marca (ver aparte).

Para algunas de esas consecuencias, dice Aruzzi, está mejor preparada que para otras. "Para la TV y el teatro voy a cantar y bailar. La verdad es que todo esto me sorprendió porque grabar un disco... Yo siempre canté en la ducha. Igual tuvimos un entrenador de baile y canto. Está todo muy cuidado así que yo me relajo. Estoy con gente que sabe hacer las cosas bien y hace rato que las hacen. Por otro lado, la popularidad es lo que más miedo me da. Porque yo nunca desee ser muy famosa. No era mi objetivo en la vida. El otro día iba en el auto, vi los afiches del programa y tuve ganas de esconderme abajo de mi frazada. Ahora voy a empezar a salir a la calle con anteojos de sol grandes y la gorrita que usan todos los famosos", se ríe la actriz.

Polémicas grandecitas

Para muchos, "Chiquititas" es el programa infantil más querido, para otros es un ciclo que los niños no deberían ver. Es que la historia de unos sufridos huerfanitos, piensan algunos, debe ser apta sólo para los lectores de Charles Dickens o para los que tengan aún fresco el recuerdo de "Annie". Cada estreno de este ciclo renueva la polémica. Su protagonista, sin embargo, prefiere dejar atrás viejas discusiones y pensar hacia lo que vendrá: los chicos mirando el programa junto a sus padres.

"El tono de esta temporada hará que los padres se diviertan junto a sus hijos mirando el programa. Los chicos pueden dar su autorización a los papás para verlo y eso está bueno", se entusiasma Aruzzi. Y continúa: "Con todo lo que se ve en la TV por estos días el argumento de una novela se queda bastante corta".

Lo cierto es que más allá de la polémica, a más de diez años de su estreno, existe toda una generación de chicos que creció con "Chiquititas". Que sentirán al menos curiosidad por la versión que se estrenará pasado mañana, a las 17.30, por Telefé. Los mismos que ni siquiera pueden jugar con la posibilidad de pensar la historia contrafáctica. Esos que tienen al programa como una parte inseparable de su infancia, ese tiempo en el que la canción favorita comenzaba diciendo: "Tengo el corazón con agujeritos".

Un negocio redondo

  • 1995 se estrenó la primera temporada del programa.
  • 1992 fue el número de funciones de teatro que hicieron en las vacaciones de invierno de 1998.
  • 1 millón de discos vendidos desde que se estrenó el programa.
  • 1 millón y medio de espectadores vieron las obras de teatro.
  • 731.311 espectadores vieron el film "Chiquititas, rincón de luz", en 2001.
  • 25 países de todo el mundo compraron el programa.
  • 2 versiones propias fueron hechas para Brasil y México.
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