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Informe de la AGN: una paradoja preocupante

Contaminan el río las plantas que potabilizan agua

Información general

La paradoja, al menos, resulta preocupante: las plantas potabilizadoras de agua también contribuyen a la contaminación de los ríos que son su fuente de materia prima.

Según un informe presentado al gobierno nacional el mes último por la Auditoría General de la Nación (AGN), los componentes de los vertidos residuales que estas industrias desechan al río durante el proceso de potabilización están por encima de los valores permitidos por la normativa nacional y bonaerense.

Según el estudio realizado sobre el Ente Tripartito y Servicios Sanitarios (Etoss), las plantas General San Martín, situada en el barrio porteño de Palermo; de General Belgrano, en Bernal, y la Dique Luján, en la costa del dique de esa localidad, provocan contaminación en sus vertidos, lo que las obliga a intensificar el proceso de potabilización para purificar nuevamente el agua.

El problema que denuncia la Auditoría -el informe entregado el mes último se concluyó en octubre pasado- persiste aún hoy. Así lo reconoció la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), al frente de la concesión del servicio desde el 21 de marzo último -cuando el gobierno nacional dio de baja a la concesión de Aguas Argentinas (sobre lo que se informa por separado)- en la planta potabilizadora de Palermo, que distribuye agua potable a unos 6.000.000 de usuarios en la Capital. Pero esto no afecta, dicen, la calidad del agua que se consume.

Lo cierto es que en la purificación del agua potable que luego llega a las casas, los residuos líquidos de dicha planta son evacuados fuera de sus instalaciones, con destino a cursos de agua sin ningún tipo de tratamiento superando los valores permitidos.

Según advierte la AGN, el problema radica en que las plantas en cuestión toman el agua del mismo río cada vez más contaminado y, por lo tanto, mayor es el proceso de potabilización que requiere el agua para ser consumida.

Vale consignar que en dichos procesos se modifican químicamente el agua cruda que se extrae del río para separar los sólidos e impurezas y obtener así el agua potable. Si bien tales líquidos no sufrieron ningún tipo de transformación en su esencia, al ser desechados contienen, principalmente, una alta carga bacteriana de coliformes, que, junto con la orgánica supera los límites permitidos. Por ejemplo, el nivel de aluminio que se permite que haya en el agua cruda es de 100 microgramos por litro y el valor máximo hallado fue de 12.400 miligramos por litro.

"A las comprobaciones que ya tenía el gobierno respecto de la alta concentración de nitratos en el agua, y que la empresa Aguas Argentinas SA no había realizado las inversiones necesarias para la expansión de la infraestructura cloacal indispensable, previstas contractualmente, se suma ahora el hecho de que en los propios desechos del proceso de potabilización que realizaba Aguas Argentinas había valores contaminantes por encima de los límites permisibles.

"Por citar un ejemplo, en 2004, se registraron más de 71 millones de metros cúbicos de vertidos correspondientes a las tres plantas potabilizadoras sin ningún proceso para la remoción de dichos contaminantes", dijo a LA NACION el presidente de la AGN, Leandro Despou.

Además, en el informe se detalla: "...los vertidos residuales del proceso de potabilización constituyen el vertido más cercano a los puntos de toma de agua cruda de las mismas plantas potabilizadoras, por lo que el grado de contaminación que contienen puede influir en la calidad del agua cruda a potabilizar".

La planta de Palermo

La planta potabilizadora General San Martín, situada en la avenida Figueroa Alcorta y La Pampa, en el barrio porteño de Palermo, posee una superficie de 28,7 hectáreas e ingresan allí 1.003.262.000 m3 por año de agua cruda, mientras que se producen en ese lapso 953.100.000 m3 de agua potable. Desde allí se abastece a unos 6.000.000 de usuarios.

Aquí, según se especifica en la investigación, se observó que los parámetros de oxidabilidad y coliformes totales (bacterias que también se encuentran en los intestinos) superan los límites permisibles por la resolución 79.179/90. En tanto, la planta General Belgrano es la que vierte mayor carga bacteriana de coliformes totales, lo que representa, en valor de concentración, 1/3 del valor de la concentración más elevada de este parámetro en la descarga cloacal de Berazategui, entre 2004 y 2005.

"El grado de contaminación hídrica que existe dentro de todo el ámbito de la red concesionada es un tema central no sólo para la viabilidad del recurso a futuro, sino para la salud de la población, especialmente la que habita en la franja costera del Río de la Plata", destacan los investigadores.

La omisión de previsiones respecto de los vertidos de las plantas potabilizadoras denotan la falta de acción en la materia. "Es necesario que se instrumenten acciones para lograr un reencuadramiento de las plantas potabilizadoras como establecimientos especiales, porque hoy por hoy, los vertidos de las plantas no están controlados", sostuvo Despou. .

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