La Iglesia insiste en que se debe defender la vida
Rechazo de católicos al proyecto de juristas
Lamentable, inconstitucional, discriminatoria e incoherente. Así consideraron la propuesta para despenalizar el aborto varios católicos expertos en bioética que representan la postura de la Iglesia Católica.
La doctrina de la Iglesia considera el aborto como un crimen y, "siempre, como un fracaso", dijo ayer a LA NACION el padre Rubén Revello, coordinador del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina (UCA).
"Es lamentable que el proyecto de reforma del Código Penal incluya la ampliación de la despenalización del aborto", afirmó, por su parte, el abogado especializado en bioética y profesor de la UCA Nicolás Laferrière, quien recordó que el Papa Juan Pablo II había ratificado la condena al aborto en la encíclica Evangelium Vitae, escrita en 1995, entre otros documentos pontificios. Postura que fue reiterada por el Episcopado argentino el año pasado en su declaración "Apostemos por la vida".
Según Laferrière, la inclusión de causales de no punibilidad supone una manifiesta inconstitucionalidad, incoherencia y discriminación de las personas por nacer, porque la Constitución y todo el orden jurídico, incluido el Código Civil, tutelan el derecho a la vida desde el momento de la concepción.
Revello consideró que "al abandonar la penalización de estas actitudes se busca, como consecuencia, adormecer la conciencia de la sociedad respecto de la gravedad de lo que significa que una madre mate a su hijo".
Con respecto al considerado aborto terapéutico (practicado cuando la vida de la madre corre peligro), el sacerdote dijo que "no existe" porque "nunca puede ser una medida terapéutica matar a alguien para que otro sobreviva".
La punición del aborto después de los tres meses de gestación, contemplada en el artículo 93 del proyecto, es, según Revello, contradictoria porque "¿cuáles podrían ser las excusas que hagan posible el aborto antes y no después de ese período de tiempo? Es un lenguaje intencionalmente ambiguo, para dejar abierto el camino a la imposición en la conciencia social de la disminución de la gravedad del hecho". .
