Sorpresa en el Congreso ante la iniciativa
Los legisladores no estaban al tanto
Acostumbrados a disentir en la mayoría de los debates parlamentarios, oficialistas y opositores recibieron ayer con idéntica sorpresa en el Congreso el anteproyecto presentado por el Ministerio de Justicia, y que contiene polémicas iniciativas como la despenalización del aborto y la tenencia de drogas para uso personal.
Integrantes del kirchnerismo y miembros de bloques opositores confirmaron a LA NACION que se enteraron del paquete de iniciativas en las últimas horas. También aclararon que las reformas al Código Penal se centran en temáticas que han tenido escaso debate en las comisiones respectivas, con escasa factibilidad de consenso en el Congreso hasta dentro de los propios bloques.
Desde la oposición, en tanto, se sospecha que el Gobierno traslada al Congreso una polémica de difícil resolución, luego de impulsar durante dos años reformas al Código Penal que muchas veces fueron en sentido contrario a las que se proyectan en esta iniciativa, como en el caso de las propulsadas por Juan Carlos Blumberg.
"Creo que hay que tomar [la iniciativa] como un aporte de los juristas, y hay que discutirlo mucho todavía", afirmó la diputada kirchnerista Rosario Romero (FV-Entre Ríos). Para la legisladora, titular de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja, "las reformas que se hicieron a partir de 2004, desbalancearon el código. Es un paso para volver a balancear el equilibrio, aunque no es un proyecto definitivo."
Desde la oposición, el radical Pedro Azcoiti (UCR-Buenos Aires) coincidió en la necesidad de "volver a tener un Código Penal, con reformas que nos acerquen a un régimen penal liberal", pero criticó la desmentida del ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien negó que el Gobierno vaya a impulsar la despenalización del aborto. "Es una contradicción absoluta en el mismo Gobierno. Si hacen esto sólo para la foto, pero no lo piensan tratar estarían confirmando el desprecio que el Gobierno tiene por las instituciones", afirmó.
Proyectos varios
En la Cámara de Diputados están vigentes en las comisiones de Salud y Legislación Penal once proyectos, la mayoría de los cuales plantean modificar el artículo 86 del Código Penal, que establece casos específicos en los que el aborto estaría permitido. La excepción a esa regla es el proyecto del diputado Roberto Lix Klett (Fuerza Republicana-Tucumán), que propone extender las condenas a quienes faciliten, vendan o receten especialidades medicinales que puedan inducir a un aborto.
Por ahora, sin embargo, ninguno de ellos está en la agenda inmediata de esas comisiones. Lo mismo ocurre en el Senado, en el que duermen dos proyectos que también modifican el Art. 86 y amplían los casos en que el aborto no es punible, redactados por las senadoras Vilma Ibarra (FV-Capital) y Silvia Giusti (FV-Chubut).
La aparición del anteproyecto de reforma reavivó la polémica. "A partir de esta iniciativa se generará un debate que la sociedad se merece, más allá de que el Poder Ejecutivo haya dado el tema por terminado", afirmó la diputada kirchnerista Juliana Marino (FV-Capital), autora de uno de los proyectos de despenalización del aborto. La macrista Paula Bertol (Pro-Capital), en cambio, se manifestó en contra de la despenalización del aborto. "La vida hay que defenderla desde el momento de la concepción, y el feto y el embrión tienen los mismos derechos", afirmó. La diputada Fabiana Ríos (ARI-Tierra del Fuego) se mostró escéptica y consideró que el Gobierno usa el proyecto "en términos publicitarios". "Si no podemos debatir la educación sexual en las escuelas es porque estamos a una distancia sideral de un debate real sobre la despenalización del aborto", señaló. .
