En Corrientes
Falleció porque no había un anestesista
Estaba embarazada; murió en el hospital
CORRIENTES.- El barrio Sur de la capital correntina amaneció consternado por la muerte de una joven de 23 años que, embarazada de cinco meses, concurrió al hospital Llano de esta capital con fuertes dolores en el vientre.
El jueves último, minutos antes de las 17, Verónica Encinas y su hijo por nacer murieron sin haber recibido asistencia médica apropiada, debido a la ausencia de un anestesista. El padre de Verónica se enteró de los detalles de la tragedia por intermedio de Javier, el novio de su hija y padre del bebe que venía en camino.
"Nos dejó muy mal la noticia porque mi hija estaba bien hasta el miércoles a la noche. Ella se fue a pasar el feriado con el novio y al otro día nos enteramos de que había sufrido una descompostura y que murió en el hospital", relató Antonio Encinas a LA NACION.
La joven necesitaba una cirugía que frenara un cuadro hemorrágico severo. Según explicó el ministro de Salud de la provincia, David Dos Santos, "la paciente murió como consecuencia de que alguien no cumplió con su deber; si bien se encontraba en un cuadro gravísimo, era nuestra obligación intentar salvarle la vida y lo cierto es que el anestesiólogo no estaba para la cirugía".
El ministro sostuvo que el especialista, que habría sido identificado como Hernán Pintos, debía estar de guardia activa durante el feriado del 25 de mayo, pero su versión no coincidió con las explicaciones aportadas por la Asociación de Anestesiólogos de Corrientes, cuyo presidente, Jorge Karatansópuloz, argumentó que en determinados momentos del día los profesionales del área realizan guardias pasivas y sólo se presentan en el hospital ante una urgencia.
Al principio se creyó que la ausencia de Pintos tenía relación con una huelga iniciada semanas atrás por los anestesiólogos, que mantienen un conflicto con el Ministerio de Salud por razones salariales y por el cupo de residentes en formación que las autoridades quieren elevar de cuatro a ocho, en un intento por resolver el problema de la sobrecarga laboral que aseguran que padece el gremio. Sin embargo, la medida de fuerza se había levantado 48 horas antes.
Mientras tanto, la familia de Verónica Encinas permanecía en una situación de total incertidumbre.
"No sabemos por qué murió", dijo su hermana mayor en la humilde vivienda de Iberá al 1300, donde la chica fallecida vivía junto a sus padres y sus ocho hermanos. Allí iban a ser velados sus restos. .
Por José Luis ZampaPara LA NACION
