La seducción kirchnerista abre grietas en la UCR y el socialismo
En la oposición discuten el planteo de concertación desplegado desde el Gobierno
Habrá mañana una reunión de gobernadores radicales para definir el grado de acercamiento entre ellos y el Gobierno, mientras el resto de la UCR aguarda la resolución con opciones de ruptura. También habrá, el viernes, un encuentro crucial entre los líderes del socialismo para aprobar o desalentar el ingreso de Héctor Polino en el Poder Ejecutivo. Así, casi inesperadamente, la seducción del poder apuró en la oposición un debate caliente, picante, que amenaza con divisiones y crisis partidarias.
Kirchner habló de concertación y propuso algunos acercamientos. De inmediato, el radicalismo y el Partido Socialista, básicamente, se vieron en la necesidad de resolver un debate que ya mantenían, pero que hasta entonces no les quemaba: ¿cuál es el grado de involucramiento que están dispuestos a permitir? ¿Se atreverán a arriesgar la historia partidaria a cambio de una mejor relación con el poder?
Los partidos más tradicionales de la política argentina, así, se sumieron en discusiones que deberán resolver en un plazo más corto que largo. A ellos, principalmente, apuntó la inclusión kirchnerista.
En orden cronológico, la primera aproximación a la concertación promovida por el Presidente se realizará mañana, en la Capital. Aquí, se reunirán los gobernadores radicales Julio Cobos (Mendoza), Arturo Colombi (Corrientes), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Roy Nikisch (Chaco), Miguel Saiz (Río Negro) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca).
La cercanía política que en los últimos tiempos mostró Cobos con la Casa Rosada, por ejemplo, desembocó en críticas de la secretaria general de la UCR, Margarita Stolbizer, que consideró posible una ruptura partidaria en el caso de que los gobernadores definieran ser parte de la "pluralidad" ofrecida por Kirchner.
"No creo que el radicalismo acepte una concertación con el peronismo. Históricamente los partidos que se sumaron al peronismo fueron fagocitados", opinó el chaqueño Angel Rozas, en alusión a la Ucedé y al PI.
En algunos sectores de la UCR admiten que probablemente algunos intendentes radicales acepten la convocatoria kirchnerista, e incluso varios nombran a Cobos como potencial "aliado" del Gobierno. "Pero sería el mal menor, porque Cobos no tiene reelección y el futuro en Mendoza está más ligado con Iglesias [Roberto; presidente del partido] que con algún armado que inventen Cobos o Kirchner", explicó otro dirigente radical.
Mientras tanto, los gobernadores de la UCR dicen que necesitan el apoyo económico del Gobierno. "No lo miren desde Buenos Aires. Nosotros tenemos que gobernar", se quejó hace unos meses Colombi en una charla con LA NACION. El reclamo mantiene actualidad.
El Presidente, de cualquier manera, no ofreció cargos precisos para los radicales que se sumen a su equipo, pero sí tentó al socialista Héctor Polino con la conducción del área de Medio Ambiente. Y esto generó un fuerte debate en el Partido Socialista.
El último martes, Polino llevó la oferta a una mesa de dirigentes partidarios, entre quienes se encontraban Norberto La Porta, Rubén Giustiniani, Ariel Basteiro, Oscar González y Jorge Rivas.
"El ofrecimiento fue personal, pero yo soy un hombre de partido, así que si el partido me dice que sí, no hay problema, pero si me dice que no, supongo que tendrá peso esa definición", admitió Polino a LA NACION.
Los demás dirigentes quedaron en elevar el pedido al partido, que resolvería el próximo viernes. Allí también opinará el diputado por Santa Fe Hermes Binner. Polino admitió que "hay matices" en el socialismo alrededor de la "pluralidad" ofrecida por Kirchner, aunque los demás, consultados por LA NACION, se mostraron más cerca de la negativa que del acompañamiento.
"Esto no se resuelve convocando a una persona. El país necesita un debate con todos los actores políticos, económicos y sociales. Esto es lo que debería hacer Kirchner", opinó Binner.
La Porta también resultó crítico: "En la Capital, el socialismo tiene un ministro, pero con [Jorge] Telerman se puede ser crítico y él lo acepta. Kirchner, en cambio, no admite el disenso interno. Y nosotros no podemos compartir su tendencia al hegemonismo".
La invitación del Gobierno fue exclusiva. A los beneficiarios de la pluralidad, sin embargo, les generó un debate interno que exige definiciones urgentes. .
Por José Ignacio LladósDe la Redacción de LA NACION
