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Crisis en la Sinfónica Nacional

El organismo está paralizado y no se vislumbra una solución para el conflicto

Viernes 02 de junio de 2006

Por falta de soluciones para los reclamos de los músicos, no se inició todavía la tradicional temporada de conciertos en el Auditorio de Belgrano que cada noche convocaba a una enorme concurrencia de melómanos, algo no muy habitual en otros escenarios de Buenos Aires.

La Orquesta Sinfónica Nacional -que ayer volvió a realizar un concierto de protesta en el Obelisco- no comenzó la temporada musical, de tal modo que a esta altura ya es imposible, aun con una solución del conflicto, preparar un ciclo de mediana calidad. A lo sumo se podrían ofrecer conciertos aislados y poco relevantes, situación que, de prolongarse, conlleva a la decadencia de una orquesta de altísima calidad y rico historial. En realidad, es la única agrupación del Estado fundada con el objetivo de expandir por todo el territorio de la República las más altas expresiones de la música para contribuir -una de las tantas obligaciones del Estado- a la elevación cultural de la sociedad.

Precisamente, los miembros de la orquesta invitaron a la prensa con la finalidad de que tomara conocimiento de las raíces del conflicto, su historia, su evolución y su actual situación. En la reunión convocada y llevada a cabo en las paupérrimas instalaciones que ocupa el organismo en el piso 11 del Teatro Nacional Cervantes, causó pena observar la ausencia de conservación, la estrechez y la precariedad de las oficinas que ocupa el sector de archivo y administración. Ni hablar del estado de la sala de ensayos, que es absolutamente impresentable.

Los músicos de la Sinfónica, en el concierto de protesta de ayer
Los músicos de la Sinfónica, en el concierto de protesta de ayer. Foto: Miguel Acevedo Riú

Fue allí donde se conoció el tenor de varios escritos que, según los músicos, fueron elevados a lo largo de años a las autoridades de la Secretaría de Cultura de la Nación con los reclamos de la orquesta, pero que en los últimos meses no han encontrado respuesta. Los músicos acusan a las autoridades de no tener interés en el funcionamiento artístico del organismo. Según los que hablaron en nombre de todo el conjunto, "la protesta de la Sinfónica se apoya en dos consideraciones: que ningún gremio tolera degradaciones a categorías salariales más bajas que la anterior y que no se admite desde la conciencia ciudadana que se pase por encima de la ley".

En el escrito expresaron: "Con la homologación de un acta de acuerdo bilateral que lleva el explícito desacuerdo de una de las partes, han tenido las autoridades la soberbia de publicarlo tal cual en la primera plana del Boletín Oficial y se lleva así por delante media docena de leyes nacionales, incluida la Constitución Nacional. El acto refleja los nuevos aires de impunidad y una arrogancia del poder que preocupa más allá de los meros intereses gremiales".

Otras voces

Pero casi al mismo tiempo las autoridades salieron al cruce de la reunión convocada por la Sinfónica con una carta publicada en este diario en la edición de ayer, en la que el doctor César Calcagno, coordinador general legal y técnico de la Secretaría de Cultura de la Nación, afirma, entre varios considerandos: "Desde el comienzo de esta gestión, nos hemos empeñado en mejorar las condiciones de trabajo de los organismos estables, promoviendo la instauración del escalafón propio, que perdieron hace casi 15 años. Simultáneamente -agrega el funcionario-, hemos aumentado en forma notable las remuneraciones. Es así como, en un año y medio de gestión, la mejora salarial ascenderá a un 33 por ciento. Además, hemos establecido desde hace un año un plus mensual por mantenimiento de instrumentos. No obstante, los músicos de la Sinfónica no ensayan ni actúan desde hace cinco meses, pese a que cobran puntualmente sus haberes".

Pero más allá de los dichos de ambas partes, la realidad es que el conflicto se prolonga, las actividades artísticas de una de las mejores orquestas del país no han comenzado y se tomó conocimiento de que el sector público no parece contar para el área de Cultura. A la vista está que el presupuesto no alcanza para conservar sus edificios, planificar y llevar a cabo una temporada artística de calidad de la Sinfónica Nacional y hacerla viajera por la República, como pide el objetivo de su creación y la avidez de música de las provincias argentinas.

Juan Carlos Montero

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