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Cancha embarrada

Hasta ahora, el enorme dispositivo desplegado por los canales para el Mundial se destacó por la falta de ideas y de rating; a partir de hoy, con la pelota en movimiento, se intentará revertir la situación

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LA NACION
Viernes 09 de junio de 2006

Canal 13 se presenta como "el canal del Mundial". América es en estos días "el canal de la hinchada". El 9 apuesta por "el canal de Argentina". Telefé mezcla el sentimiento con su lema habitual y propone "vivir juntos" los partidos de nuestro seleccionado. Canal 7 buscará su propio lugar y lo mismo hacen desde hace varios días las hoy recargadas señales deportivas de la TV paga.

A partir de hoy, cuando salga a la cancha en las doce ciudades alemanas en las que se jugarán los partidos del Mundial 2006, la pantalla chica local recurrirá al fútbol para abrir, al menos hasta principios de julio, otro frente en la porfiada carrera por el rating, que, por estos días, desquicia como nunca las previsiones horarias y exaspera, también como nunca, la paciencia de los televidentes.

Todo indica que hoy, con la fiesta inaugural y el primer encuentro y, sobre todo mañana, merced a la presentación de la Argentina, en Hamburgo, frente a Costa de Marfil, el copioso dispositivo técnico y humano desplegado por los distintos canales en la geografía alemana tendrá su correspondencia en las mediciones de audiencia. Al menos así lo esperan con ansiedad los responsables del dispositivo –digno, por cierto, de una TV más opulenta que la nuestra– que ofrece hoy casi a toda hora nuestra pantalla con el fin compensar tamaña inversión. Porque, hasta ahora, los ciclos presentados como una suerte de precalentamiento de la competencia principal no parecen despertar demasiado interés, a juzgar por las cifras de rating (ver cifras).

Foto: AP

Hasta ayer, al menos, la batalla por la audiencia seguida minuto tras minuto tuvo a los protagonistas acostumbrados, de “Montecristo” a “Sos mi vida” y de “Casados con hijos” a “ShowMatch”, pero en las promociones institucionales de los canales, en las profusas tandas publicitarias y en el propio seno de la programación todo mira hacia Alemania y el pulso televisivo se mueve cada vez más al compás de la pelota.

Sin embargo, como ocurrió hace ocho años en Francia, la TV local todavía no parece haber aprendido la lección de lo que significa encarar un Mundial que se disputa en Europa, con todo lo que significan –a favor y en contra de las emisiones– las cinco horas de diferencia horaria entre Alemania y la Argentina.

Es cierto que hasta ahora no se prevé un despropósito similar al de Francia 98, cuando a favor de la ventaja cambiaria se llegaron a emitir noticieros vespertinos cuyos conductores presentaban las noticias desde París, en la oscuridad de la medianoche francesa. Pero a esta altura ya no hay duda de que la cobertura televisiva de Alemania 2006 superará a todo lo conocido en materia de demostraciones payasescas, expresiones fuera de lugar y coberturas irrelevantes y sin sentido desde el lugar de los hechos.

En vez de aprovechar las jornadas previas al comienzo del Mundial para matizar la información deportiva con notas de color y la pintura de cómo espera Alemania el acontecimiento, una buena proporción de los casi 200 enviados televisivos parece más dispuesto a aprovechar la ocasión como si fuesen adolescentes tardíos que disfrutan de un viaje de egresados con cámara propia.

A la cabeza, lejos, están Germán Paoloski y Fernando Carlos, conductores del “Diario del Mundial” (Telefé, de lunes a viernes, a las 11), convencidos de que el mejor modo de pasarlo bien y hacer un programa distendido es hacerse los graciosos entre ellos, mostrar cómo ahorran viáticos haciéndose invitar a comer gratis y hacer comentarios de muy dudoso gusto, como el de presentar a la atractiva cronista mexicana Inés Sainz como “Inés, la que viene una vez por mes” sin que se le aclarara a ella lo que significaba esa expresión.

Junto a Carlos y Paoloski, Diego Korol dejó en claro varias veces en ese espacio que los nutridos equipos de producción destinados en Alemania no parecen tener otra idea que enviarlos a la más cercana fiesta de la cerveza o a averiguar cuánto cuesta en euros un kilo de manzanas o algún corte de carne vacuna.

Pese a que desde el propio equipo técnico del programa alguien invocó ayer el agradecimiento a una profesora de alemán que, al parecer, impartió clases de dos horas diarias durante un par de meses a los futuros enviados, los cronistas deportivos o chistosos parecen haberse escapado de ese curso, porque sólo se limitan a chapurrear algunas palabras en inglés y, de paso, aprovechan para mofarse de algunos alemanes ingenuos o empinados por el alcohol.

El único que parece haberse tomado en serio las clases de alemán fue Gonzalo Rodríguez (“Caiga quien caiga”, Canal 13, jueves a las 23) que anteanoche, en su primera salida desde tierras germanas, no hizo más que repetir la fórmula que Korol trajina desde que formaba parte de “VideoMatch” y que también practica el adelantado de la troupe de Marcelo Tinelli, el “Turco” Naim: bromas y guiños de complicidad con los jugadores, algún modesto altercado con los responsables de la seguridad y ese humor chirriante, tosco y ramplón que parece agradar en ciertos ambientes futbolísticos.

El colmo en este sentido fue “El show del Mundial” (Telefé, de lunes a viernes a la medianoche), en donde a los citados Paoloski y Korol se agregó Yayo Guridi, que se sumó a los enviados al Mundial con todos los gastos pagos para encarnar a un falso teutón que morcillea todo el tiempo, hace chistes que sólo festejan sus compañeros y arrastra a un terreno en el que no parece sentirse muy cómodo un periodista de larga trayectoria como Fernando Niembro.

El espíritu bufonesco se contagia también a “Telenueve mundial” (Canal 9, de lunes a viernes, a las 21.15) cada vez que Fierita –otro cronista mundano insólitamente enviado a Alemania– trata sin suerte de despertar simpatía con sus extravagantes informes, dado que en el programa campea el tono socarrón (en él tampoco se privaron de mostrar a la curvilínea Sainz), pero cuando Marcelo Araujo, Héctor Veira, José Luis Chilavert y el verborrágico Martín Liberman se ponen a hablar de fútbol, esta mezcla de noticiero y talk show se destaca sobre el resto precisamente porque se concentran a discutir sobre lo que es la materia prima del Mundial. De hecho, sólo allí se dedicó un momento, por ejemplo, a presentar a quien será el árbitro de la Argentina v. Costa de Marfil.

Por el lado de América, Alejandro Fantino no termina de definir la identidad de las intervenciones diarias que entrega desde Alemania para su ciclo “Fuga a la medianoche”. Por momentos parece dispuesto a apartarse del común denominador cuando sale, inquieto, a descubrir detalles de la cultura y la vida cotidiana en Alemania, aunque poco ayudado por un precario respaldo técnico. Pero, a la vez, termina rendido en más de una ocasión ante la pueril comicidad de Eber Ludueña, el personaje creado por Luis Rubio.

La semana que viene, con Jorge Guinzburg y el equipo completo de “ShowMatch” ya instalados en Alemania, habrá todavía más muestras de “humor mundial”. Por suerte para el televidente, también habrá llegado el fútbol.

4,7

“Telenueve mundial” anteayer quedó cuarto en su franja horaria, muy lejos de Telefé y Canal 13­

3,3

“El diario del Mundial” quedó anteayer en su franja tras “Mañanas informales” (13) y “De 9a12” (9)

8,8

“El show del Mundial” es el más visto en su tipo, pero perdió anteayer ante “Duro de matar” (13)­

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