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La guerra retórica de la independencia

Con la creación del periódico La estrella del sur,el invasor inglés buscó influir en la sociedad de la época contrala monarquía española. La imprenta como arma de guerra ganaría aún másprotagonismo en elcamino quellevó a la Revolución de Mayo

Domingo 11 de junio de 2006

En ninguna empresa militar el triunfo depende solamente de la artillería. Durante las Invasiones Inglesas, esa otra verdad de la guerra también se hizo presente y dio impulso a la revolución de la imprenta en el Río de la Plata.

Esta nueva forma de comunicación -lo impreso- se convirtió rápidamente en arma tanto para los habitantes del Plata como para los ingleses. La imprenta dio lugar a una toma de conciencia de unión y de espíritu colectivo, que resultó en nuevas expresiones impresas de "amor por la patria", de un sentimiento de "nosotros" -aun del "pueblo argentino"- contra el enemigo, y de reconocimiento de lo que una oda del período llama "los hijos de la Plata belicosos". Poco faltaba para que esta nueva identidad social que la imprenta ayudó a plasmar se manifestara en el grito de "americanos" contra un nuevo enemigo: los realistas españoles.

Pero los primeros que atacaron a la monarquía española en territorio americano fueron los propios invasores, y no sólo a través de la lucha armada. Cuando los ingleses ocuparon Buenos Aires, en 1806, curiosamente no hicieron uso de la imprenta que encontraron en la ciudad, error que no volverían a cometer al invadir Montevideo el año siguiente. Bajo la protección de las tropas británicas, se estableció la primera imprenta de la ciudad y se imprimió, de mayo a julio de 1807, el primer periódico montevideano: The Southern Star / La Estrella del Sur, a través del cual los invasores buscaban integrarse a la sociedad oriental.

A pesar de que era un periódico bilingüe, había diferencias notables entre las versiones en inglés y castellano, diferencias que tenían que ver con lo que seguramente era de interés para los distintos públicos y, más importante, con el deseo de no ofender a los lectores de castellano. De ahí que los avisos de remates de telas para decorar los uniformes de los soldados británicos no aparecieran traducidos. Había otras noticias específicas, como anuncios en una sola lengua para donaciones a las viudas de soldados ingleses o el nuevo impuesto sobre pulperías. Sin embargo, la mayoría de los avisos estaban en ambos idiomas, como el resto del contenido, especialmente cuando se trataba de denigrar al monarca español. Era justamente eso -los avisos comerciales, la propaganda antiespañola y el elogio del sistema político inglés- lo más peligroso y, a la vez, lo más exitoso del nuevo periódico.

Como otros periódicos que vendrían después durante la independencia, La Estrella del Sur sirvió como arma para apoyar una causa, en este caso la del liberalismo inglés en oposición al absolutismo español. Su aparición provocó una fuerte reacción por parte de los funcionarios españoles, también a través de medios impresos. A finales del siglo XVIII se había establecido en Buenos Aires la casa de los Niños Expósitos, imprenta que publicaba documentos oficiales, hojas sueltas y el primer periódico del Plata, el Telégrafo Mercantil. Cuando salió La Estrella del Sur, los miembros de la Real Audiencia no estaban nada contentos, y lo calificaron como la más perniciosa y seductora propaganda "para el logro de sus malvados designios."

En un bando impreso por la Real Imprenta de los Niños Expósitos en junio del 1807, y cantado por el pregonero en las calles, no sólo se prohibía la introducción del periódico en las provincias del virreinato y su lectura en voz alta, sino que se exigía que cualquiera que tuviera una copia se presentase a las autoridades apropiadas. El que no lo hiciese sería "tratado como traydor al Rey, y al estado, y se les impondrán las penas correspondientes a este atroz delito". La Audiencia pidió a Mariano Moreno que redactara artículos en contra de La Estrella del Sur. Moreno, que compartía las ideas promovidas en el periódico, recomendó silencio como la mejor forma de combatirlo. Cuando se fueron los ingleses, la imprenta de La Estrella del Sur fue desmontada y trasladada a Buenos Aires para integrar las máquinas de la Casa de los Niños Expósitos.

Entonces los funcionarios españoles habrán pensado que ya no podían difundir más material peligroso. Pero, en poco tiempo, las máquinas de La Estrella del Sur estarían imprimiendo medios revolucionarios -esta vez de "americanos" en Buenos Aires- que llegarían a cruzar el Río de la Plata, una vez más, para leerse entre Orientales. Para entonces la guerra retórica que acompañaba las batallas militares de la independencia estaría bien en marcha.

La Estrella del Sur tuvo un impacto enorme sobre el campo de la guerra retórica entre ingleses y habitantes de las provincias del Plata. Pero no fue el único medio. La reconquista de la ciudad de Buenos Aires en agosto de 1806 y los eventos en Buenos Aires y Montevideo de 1807 desencadenaron la publicación de cantidades de hojas sueltas y folletos con versos, sermones e historias elogiando el valor de los habitantes rioplatenses. Son textos parecidos a los que saldrían durante las guerras de independencia y que entraron en los tomos de poesía nacional después.

Para mediados de 1807, cuando apareció el último número de La Estrella del Sur y cuando los ingleses habían firmado el acuerdo para dejar el Plata, la revolución en las formas de comunicación estaba en marcha.

El autor es investigador de la University of North Carolina y Becario Fulbright en Argentina y Uruguay

Por William Acree

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