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Pyongyang advirtió a Washington sobre un posible "choque militar"

Volvió a rechazar los vuelos de reconocimiento estadounidenses en su territorio

Viernes 23 de junio de 2006

SEUL.- Corea del Norte dijo ayer que las posibilidades de "choques militares" con Estados Unidos se incrementaron como consecuencia de los vuelos espía estadounidenses sobre ese país, mientras crece la tensión mundial por la supuesta intención de Pyongyang de probar un misil de largo alcance que podría llegar a territorio estadounidense.

"Debido a la intrusión ilegal de los vuelos de reconocimiento de Estados Unidos y a las actividades de espionaje en nuestro espacio aéreo, se ha creado firmemente el peligro de choques militares en los cielos", informó la agencia de noticias norcoreana KCNA, en un comunicado que fue recogido por la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

Estados Unidos, por su parte, advirtió a Corea del Norte que si realiza una prueba misilística intercontinental deberá enfrentar "consecuencias", porque provocará una "reacción" norteamericana. La advertencia fue lanzada en el Congreso por el secretario adjunto de Defensa, Peter Rodman, responsable de la seguridad internacional, aunque no precisó el alcance de la amenaza.

La nueva amenaza norteamericana se conoció después de que Steven Hadley, consejero para la Seguridad Nacional de Estados Unidos, dijera ayer que su país está dispuesto a utilizar el escudo antimisilístico creado para "proteger" el territorio estadounidense.

Horas más tarde, el sistema antimisiles era puesto a prueba: un buque de guerra de la marina estadounidense interceptó con éxito un misil sobre el océano Pacífico. Por primera vez desde que Estados Unidos realiza pruebas de este tipo, un destructor japonés tomó parte en el ejercicio.

No obstante, en un aparente intento de restar importancia a la situación, el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, dijo ayer que, si bien Pyongyang parece haber mejorado el alcance de sus misiles, su capacidad aún "es bastante rudimentaria".

Las intenciones de Corea del Norte preocupan también a varios países asiáticos, como Japón, que ayer reconoció haber puesto en alerta a parte de su flota y su fuerza aérea para vigilar los supuestos preparativos de lanzamiento del misil.

En un comité parlamentario de seguridad, el director general de la Agencia de Defensa de Japón, Fukushiro Nukaga, confirmó que Tokio desplegó varios buques de guerra y aviones de patrulla para observar los posibles movimientos de Corea del Norte.

Según la prensa nipona, Nukaga podría referirse a buques con sistema de captación Aegis, cuyo núcleo es un radar AN/SPY-1 capaz de monitorear hasta 100 blancos simultáneos y detectar misiles balísticos en cuanto son disparados.

Además de esa vigilancia marítima y aérea, la Agencia Nacional de Policía de Japón anunció ayer que se está preparando para "el peor de los escenarios", en caso de que Corea del Norte lance el misil.

El temor, citado en una conferencia de prensa por el comisario general de policía, Iwao Uruma, es que la cabeza del misil o fragmentos de éste puedan caer en territorio japonés por error. "Tenemos que asumir la posibilidad de que la gente tenga pánico", afirmó Uruma. Adelantó que hay operaciones previstas de salvamento ante eventuales daños y también de búsqueda de los restos del proyectil.

Incluso el gobierno chino, el principal aliado de los norcoreanos y su mayor benefactor, rompió ayer el silencio sobre este tema y dijo estar "muy preocupado por la situación".

El temor por el potencial lanzamiento norcoreano aumentó en los últimos días, luego de que se difundió la información de que Corea del Norte estaba cargando combustible a un misil Taepodong-2, que puede recorrer una distancia de hasta 6700 kilómetros.

Corea del Norte ha señalado que tiene derecho a realizar este tipo de pruebas, a pesar de que violarían la moratoria firmada en 1999, un año después de que Pyongyang lanzara un Taepodong-1 -de menor radio de acción- que sobrevoló Japón.

Este último desafío profundizó la desconfianza internacional respecto de Corea del Norte, que desde noviembre último está boicoteando las conversaciones con Corea del Sur, Japón, China, Estados Unidos y Rusia sobre su programa de armas nucleares.

Agencias Reuters, ANSA y EFE

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