Empleo
Espacios para la integración
Firmas comprometidas con la inserción laboral de personas con discapacidad
Siete de cada 100 argentinos tienen algún tipo de discapacidad. Junto con estas personas conviven otras 4.500.000. Esto significa que casi siete millones de argentinos sufren o tienen un familiar con algún impedimento. La Encuesta Nacional de Personas con Discapacidad (ENDI) difunde, además, que el 41% de esta población son personas en edad laboral (15 a 64 años).
Pero la afirmación de que el desempleo en discapacidad asciende al 90% es errónea ya que el desempleo debe medirse según diferentes dimensiones. "No toda persona que no trabaja es necesariamente desocupada -explica Liliana Pantano-. La diferencia está en si alguien busca o no trabajo. Si no busca, se clasifica como inactiva. Y hay muchas personas con discapacidad que no buscan, por diferentes razones: porque no están capacitadas, por desaliento, por protección familiar. Para poder buscar soluciones hay que definir bien el problema."
Según un informe de la Fundación Par en su libro La discapacidad en Argentina (2005), en un relevamiento a 580 organizaciones públicas y privadas del país, afirma que la integración laboral de las personas con discapacidad se ve desfavorecida por falta de educación y formación laboral adecuadas para poder competir en el mercado laboral. ENDI comprueba esta información al reflejar que el 79,1% de la población no tiene estudios secundarios completos y solamente el 11% posee calificación técnica o profesional. De estos datos surge la imperiosa necesidad de realizar una capacitación constante y un mejoramiento en los talleres de formación laboral para que las personas con discapacidad puedan acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones.
Las empresas privadas, a diferencia de las estatales, no están obligadas a tener un porcentaje de personas con discapacidad en su plantel. No hay información sobre cuántas compañías tienen una política al respecto, pero con sólo mirar a nuestro alrededor vemos que el problema existe.
Muchas son las causas: desconocimiento, prejuicio y las barreras de siempre, poca accesibilidad en transportes y vía pública, y edificios inhabilitados. Pocos empresarios miran en la inclusión los beneficios de la diversidad, y su responsabilidad en hacer un mundo accesible para todos. Los beneficios económicos también deberían ser tentadores.
La contratación de personas con discapacidad permite al empleador acceder a importantes exenciones impositivas que llegan al 70% del salario del empleado. Por otra parte, el empleador puede deducir hasta el 50% de las contribuciones patronales y el 33% de las contribuciones a la seguridad social.
La empresa ComunicaRSE (Comunicación de Responsabilidad Social de la Empresa), en uno de sus informes estratégicos sobre discapacidad e integración hizo un relevamiento de empresas comprometidas a través de inserción laboral, capacitación y concientización sobre la problemática. Entre las compañías mencionadas se encuentran HSBC, Unilever, Pepsico, Repsol YPF y Telefónica.
Actualmente en Pepsico, por ejemplo, trabajan siete personas con discapacidad. La empresa se plantea llegar a ser el lugar preferido por todos para trabajar. El proceso de incorporación está organizado en etapas: relevamiento arquitectónico de la compañía y análisis técnico y ergonómico de los puestos de trabajo; capacitación, talleres de concientización y entrevistas; difusión a través del Programa de Excelencia Humana y, finalmente, la contratación por medio de un trabajo realizado en forma conjunta con Manpower, consultora que cuenta con un servicio especializado en la temática.
En el momento de la incorporación, el postulante debe cumplir con dos requisitos: contar con la experiencia y el conocimiento que se solicita, y tener una discapacidad compatible con las condiciones físicas del lugar en el que se va a incorporar. Los actores del mundo empresario deben entender que al trabajar para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad se lo hace en favor de toda la sociedad argentina.
Los múltiples beneficios para incluir en las empresas a personas con discapacidad saltan a la vista.
Florencia Saguier