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Preso en España, en huelga de hambre

Lo acusan de haber lesionado a un policía

Jueves 29 de junio de 2006
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LA NACION

BARCELONA.– Cuatro meses después de haber sido acusado por algo que dice no haber cometido y por lo que su familia y su abogada aseguran que “no hay prueba alguna”, el joven hispanoargentino Juan Daniel Pintos, de 22 años, lleva diez días sin comer, en huelga de hambre, en un intento por llegar a las autoridades españolas, que lo tienen preso en la cárcel de la Trinitat, en esta ciudad.

“Esto es trato discriminatorio, por un caso muy politizado en el que las autoridades de Barcelona buscan un culpable. Mi hermano no lo es, pero sirve como chivo expiatorio. El está mal, ha sido maltratado, pero no hay nadie que se haga cargo de eso”, sostuvo a LA NACION María José Pintos, la hermana del detenido.

Todo se desencadenó el pasado 4 de febrero. Esa noche, un guarda de tránsito catalán fue gravemente herido al intervenir en una fiesta ilegal que tenía lugar en un local barcelonés ocupado del mismo modo: ilegalmente. Juan y ocho compañeros fueron detenidos como presuntos responsables de la agresión.

“Desde entonces, todos los recursos de libertad condicional fueron rechazados, lo que resulta discriminatorio frente a otros inculpados que ya fueron liberados. La jueza argumenta que el joven «puede fugarse» porque tiene familia en la Argentina”, protestó la abogada, Encarnación López.

“Juan no pretende eludir el juicio penal. Todo lo que pide es un trato igualitario ante la ley y que, por lo tanto, se le conceda la libertad condicional”, añadió la letrada.

La abogada agregó: “Lo curioso es que nadie investiga al mafioso que organizó la fiesta ni se hicieron pesquisas en el edificio del que salió el objeto que causó la agresión”, añadió la abogada.

Según López, lo ocurrido es gravísimo. “Sin que se sepa por qué, el testimonio inicial de que fue una maceta que se arrojó desde lo alto la que causó la herida al policía se cambió de buenas a primeras por una supuesta piedra”, explicó la abogada, quien añadió que, a partir de entonces, se acusó a su defendido como agresor.

La hermana del detenido asegura, en tanto, que “hay varios forenses que declararon que es imposible que una piedra haya causado esas heridas. Pero insisten en acusar a mi hermano, que –además– ha sido torturado por la policía catalana. Mi hermano ha perdido cinco kilos, está mal. Se marea, le cuesta moverse”, añadió María José.

El consulado argentino, que está en contacto con el joven, no hizo comentarios ante la consulta de LA NACION.

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