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Escuelas inclusivas, que garanticen equidad y calidad

Oportunidades educativas para todos

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LA NACION
Sábado 22 de julio de 2006

Hoy podrían sonar muy obvias estas dos verdades: que nunca dejamos de aprender y que todos tenemos capacidades diferentes. Sin embargo, no hace tantos años que estos conceptos se han integrado en la base de los contenidos educativos. Con dificultad, por lo menos en la Argentina, están transcurriendo los primeros años del siglo XXI con la idea de que, si se desea obtener una educación para todos , ésa es una responsabilidad de todos .

Ahora estamos ante las puertas de una gran oportunidad: que toda la sociedad argentina -cada uno desde su lugar y su conocimiento- pueda tener voz y voto en una meta clara para los próximos veinte o treinta años: equidad y calidad en la educación. El instrumento para hacerlo será la nueva ley de educación nacional, cuyo documento ha sido debatido en las dos últimas semanas en ámbitos escolares, académicos y comunitarios, y que, cuando se apruebe, reemplazará a la anterior ley federal de educación, que poco sirvió a las necesidades educativas del país.

Las personas o las cosas, cuando son nombradas, adquieren entidad y ya se hace más difícil ignorarlas. Esto es lo que ocurre con las necesidades educativas especiales (NEE), cuyo reconocimiento llevó a que un grupo de ONG hiciera una propuesta (ver recuadro) al Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Justamente, en ella se hace hincapié en la necesidad de "nombrar" esas NEE. "En el caso particular de las personas con discapacidad, las experiencias recogidas de la aplicación de leyes y convenciones internacionales nos indican que, si no son mencionadas en especial, quedan excluidas de las políticas y acciones para la población en general, siendo olvidadas tanto en el momento de diseñar y aplicar leyes, políticas y acciones como en la etapa de monitoreo e información."

Todos los especialistas están de acuerdo en citar, como base para esta realidad, los principios de la Declaración de Salamanca, de 1994: "Las escuelas deben acoger a todos los niños, independientemente de sus condiciones físicas, intelectuales, sociales, emocionales, lingüísticas, étnicas u otras. Deben acoger a niños con discapacidad y niños bien dotados, a niños que viven en la calle y que trabajan, niños de poblaciones remotas o nómadas, etcétera". Consultada por LA NACION, la licenciada Haydeé Muslera recordó también que fue en la Conferencia Mundial de Educación para Todos, en 1990, en Jontiem, cuando se pidió luchar contra la exclusión, tomar medidas para reducir las desigualdades y suprimir las discriminaciones referidas a las posibilidades de aprendizaje de los grupos en situación de desventaja. "Es decir, que la atención de las necesidades educativas de los alumnos con discapacidad se debe enmarcar en el contexto de atención a la diversidad de todos los alumnos y alumnas, ya que todos los niños y niñas -y no sólo quienes presentan alguna discapacidad- tienen capacidades y necesidades diferentes. La educación inclusiva es, entonces, responsabilidad del sistema educativo en su conjunto", concluyó Muslera.

La integración escolar

Cómo trasladar el concepto de inclusión a la realidad cotidiana de una escuela, sobre todo, cuando el 7 por ciento de la población argentina, según el Indec, experimenta alguna discapacidad. A esto hace referencia el documento presentado por las ONG. De él se destacan algunos puntos muy importantes: las escuelas deben ser inclusivas (reconocer que los niños y niñas aprenden con ritmos diferentes y que los docentes necesitan destrezas para apoyar su aprendizaje de una manera flexible); todas las escuelas especiales deben organizar centros de Recursos Humanos, tecnológicos y materiales, que apoyen y garanticen la inclusión de los niños con NEE en la escuela inclusiva; es imprescindible constituir equipos interdisciplinarios provenientes de la educación especial y de las escuelas inclusivas, que apoyen a los docentes en la atención de la diversidad; debe haber docentes preparados para desempeñarse en las escuelas inclusivas, y el sistema educativo debe contribuir a aumentar la conciencia de la población en general sobre los derechos de las personas con discapacidad, así como sobre los aportes que éstas son capaces de hacer a la sociedad.

Cuanto antes se logren estos propósitos, más pronto se podrá hablar de igualdad de oportunidades y posibilidades, sin discriminación de ninguna índole, para los niños y jóvenes argentinos, incluidos aquellos con discapacidad.

Una propuesta completa

Un grupo de ONG dedicadas a las personas con discapacidad formuló una propuesta para que la nueva ley de educación nacional garantice el respeto al derecho a la educación de las personas con "necesidades educativas especiales" (NEE). El grupo está integrado por la Asociación para el Desarrollo de la Educación Especial y de la Integración (Addei), Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra), Fundación Par, Fundación Discar, Fundación Data, profesora Stella Caniza de Páez (FEPI, Fundal), licenciada Graciela Ricci, ingeniera agrónoma Elena Dal Bó, Elena Festta por Candy y Luis Rodríguez por AMAR.

Informes: www.drwebsa.com.ar/adeei

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