El trabajo más reciente elaborado por la División Estadísticas de la Policía Federal confirma que el aumento de la inseguridad en la Capital es una realidad y no la percepción exagerada de una parte de la sociedad. Los datos oficiales sobre delitos contra la propiedad, a los que tuvo acceso LA NACION, presentan un cuadro preocupante.
En el primer cuatrimestre de 2006, las denuncias por robos registradas en las comisarías porteñas subieron un 3,77 por ciento respecto del mismo período de 2005. Pero si se compara el mes de abril de ambos años, el crecimiento fue del 11 por ciento, es decir, 6347 casos.
Del mismo modo, los robos sin utilización de armas aumentaron un 7,18% respecto del primer cuatrimestre del año pasado.
La sustracción de automóviles, tanto en la vía pública como en garajes públicos y privados, también se agravó: se incrementó en un 15% entre abril de 2005 y el mismo mes de este año.
Los números, como se ve, confirman la sensación de inseguridad que en reiteradas oportunidades denunciaron numerosos ciudadanos, no sólo ante la policía, sino ante el periodismo. Refutan, a la vez, los dichos del ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien el viernes 14 del corriente, después de la marcha realizada en el barrio de Belgrano para reclamar más seguridad tras el asesinato del joven Alfredo Marcenac, había afirmado que la “crisis de la seguridad era un punch mediático”.
La investigación de la Policía Federal revela que en la ciudad de Buenos Aires se denuncian 8 robos y 5 hurtos por hora.
Hasta hace un año, los índices oficiales sobre hechos delictivos cometidos tanto en la Capital como en el resto del país eran difundidos regularmente por los medios y por Internet. Sin explicación previa, toda la información sobre el tema dejó de estar al alcance de la opinión pública. Ante un pedido de un periodista de LA NACION, Fernández acaba de contestar que esos datos no se suministran por ser "información clasificada" (sobre lo que se informa por separado).
Respecto de la sensación de inseguridad denunciada por los vecinos, el Gobierno negó que tal cosa existiera y habló de una sensación magnificada por los medios. El ministro Fernández había asegurado que las estadísticas en su poder, que nunca quiso hacer públicas "por respeto a las víctimas de los delitos" y, según reiteró en numerosas ocasiones, para no alimentar su ego, le indicaban que el delito disminuía.
El 28 del mes pasado, el ministro Fernández había asegurado: "Hemos logrado morigerar delitos que complicaban la vida de la sociedad. Puede haber otros delitos de menor cuantía que pueden estar en una situación mayor porque el delito cambia de forma y, en ese cambio de forma, puede ser que se hayan mutado hacia otras situaciones, pero estoy convencido de que estamos en el camino correcto".
Ese mismo día, el titular del Ministerio del Interior, antes la consultada de diferentes medios de prensa, había afirmado: "La valoración del nivel de delito de la Argentina se parece más a Europa que a la propia América. No avalo eso de la inseguridad. Existen casos resonantes, y nosotros nos tenemos que preocupar, no es para sentarse a rascarse la panza".
Este nuevo trabajo al que tuvo acceso LA NACION revela que la tendencia que se insinuaba sigue en alza. En enero de 2006 hubo 5483 denuncias de robos, contra 5694 del mismo mes en 2005. Pero en febrero comenzó la tendencia alcista hasta llegar a abril, con 5717 denuncias el año pasado contra 6347 en ese mes de 2006. En total, en este último cuatrimestre, se denunciaron 23.628 casos).
La comparación del total del primer cuatrimestre revela que la cantidad de robos denunciados sufrió un aumento de 1,38%, de 2004 a 2005 y que sigue con esa tendencia en 2006 respecto de 2005 hasta llegar a un 3,77% más.
Los hurtos, en la ciudad, crecieron levemente en el primer cuatrimestre de 2006: un 2,14 por ciento.
No obstante, si bien las cifras globales son inferiores a las de 2003, cuando el índice del delito alcanzó su pico más alto luego de la crisis socioeconómica de 2001, la evolución este año es desfavorable. Comparado abril de 2006 con igual mes de 2005, subió 11 por ciento, con más denuncias aún que en 2003.
En cuanto a los robos con armas, disminuyeron. En cambio, son cada vez más los cometidos sin ellas. De 16.011 ocurridos en el primer cuatrimestre de 2005, pasaron a 17.161 en el mismo período de este año.
Los indicadores en general son auspiciosos en cuanto a la baja del delito en todo el país, pues el total contabilizado en 2004 había sido de 1.243.827, mientras que en 2005 esa cifra fue de 1.206.946, lo que implica una baja del 3 por ciento en todas las jurisdicciones, según las denuncias recibidas por las fuerzas de seguridad.
AutomóvilesRespecto del robo de automóviles, si bien comparado el primer cuatrimestre de 2006 con el de 2005, bajó un 2,07%, en promedio, hubo un alza importante en el mes de abril. De 2005 a 2006, creció 15,31 por ciento.
Los cálculos indican que en ese lapso se robaron tres autos cada ocho horas en la ciudad.
LA NACION había informado, según cifras del Centro de Estudios en Seguridad Vial, que reúne a las aseguradoras, que en el primer semestre de este año el robo de autos en la ciudad había crecido 11%, lo que fue oportunamente desmentido por el ministro Fernández.
Sí hay que aclarar que los datos completos del primer cuatrimestre de 2006 comparados con los del crítico 2003 reflejan una abrupta caída del 37,63% en el robo automotor.
En 2005, tal como publicó LA NACION, hubo un descenso en la cantidad de homicidios registrados en todo el país respecto de 2004. En cambio en la ciudad de Buenos Aires hubo un leve incremento, pues en 2004 se registraron 127 casos contra 130 de todo 2005. En el primer cuatrimetre de 2006 hubo 36 contra 46 del mismo período de 2005.
Por Hernán Cappiello
De la Redacción de LA NACION