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Queríamos tanto a Lolita

Mario Gallina retrata a la diva del cine y del canto en un libro

Domingo 06 de agosto de 2006

Figura de indudable raigambre popular, Lolita Torres transitó durante varias décadas por el cine, por el teatro, por la radio y por la televisión de nuestro país y dejó como legado decenas de canciones que, en su voz, adquirieron enorme popularidad. Su trayectoria artística y personal llega ahora en el libro "Querida Lolita. Retrato de Lolita Torres", que Mario Gallina, su autor, lo presentará el 14 del actual, a las 19, en el Centro Cultural Borges, en Viamonte y Florida.

"Desde mi juventud, cuando en el cine de mi Miramar natal asistía a las exhibiciones de los films argentinos -recuerda Gallina durante un diálogo con LA NACION-, me atrajo esa muchacha de sonrisa pícara que imponía su sello personal a una gran variedad de personajes. Su facilidad para la comedia y esa voz de impecables tonalidades la fueron convirtiendo en una de las actrices más admiradas por el público y a través de los años desfilaron ante mí desde la pantalla su inocencia, su pureza y ese ángel que atrapaba con pasión y candor. Creo que por aquellos tiempos ya estaba naciendo este libro, y lentamente me impuse la tarea de reflejar su existencia de quien, sin duda, sobresalió netamente dentro de una temática familiar y hogareña.

-¿De qué forma estructuraste el libro?

El autor, con la obra que le demandó cuatro años de investigación
El autor, con la obra que le demandó cuatro años de investigación. Foto: Ricardo Pristupluk

-No fue tarea fácil recorrer su vida y su obra, ya que el trabajo me demandó cuatro años de investigaciones, de charlas con quienes la conocieron, de conversar con sus familiares y amigos, de elaborar minuciosamente su filmografía, de enumerar la totalidad de sus grabaciones y de recordar sus comienzos artísticos, cuando empezaba su carrera en locales como El Tronío y Goyescas entonando temas españoles. Me detuve particularmente en su actuación en la ex Unión Soviética, donde se convirtió en una de las artistas extranjeras más populares y recalé en su ámbito familiar, donde como mujer y como madre se rodeó de hijos, algunos de los cuales prosiguen hasta hoy su pasión por el espectáculo. Cada capítulo del libro es una evocación de todos esos elementos que son sostenidos por breves biografías de quienes fueron sus compañeros de ruta tanto en el cine como en el teatro y en la música. El deseo de estas páginas es rescatar a esa Lolita Torres que fue una figura emblemática del arte en sus más variadas expresiones y, a través de casi quinientas páginas y de ciento treinta fotografías, la recuerdo con aquella pasión nacida en mis años juveniles, cuando el cine ya comenzaba a poblar mi vida.

Gallina, que ya había demostrado su talento y su paciencia como historiador en varios libros -"Carlos Hugo Chistensen, historia de una pasión cinematográfica" (1998); "De Gardel a Norma Aleandro. Diccionario sobre figuras del cine argentino en el exterior" (2000) y "Osvaldo Miranda: el comediante" (2001), entre otros-, recrea en "Querida Lolita" a otra de las emblemáticas figuras del séptimo arte. "Ella -señala- brilló en todos los géneros y supo imponer humor, calidez y fibra dramática a cada uno de sus papeles. Su frescura y su autenticidad le valieron una enorme legión de admiradores que, aún hoy, la recuerdan a través de sus películas y de sus canciones."

-¿En qué momento aparece en tu vida esta pasión por la cinematografía nacional?

-Desde mi niñez, cuando devoraba revistas como Radiolandia y Antena en las que leía que el séptimo arte se ensanchaba cada vez más, y me detenía en investigar los films que se estrenaban, los directores que los realizaban y los temas que abarcaban... Ir al cine era, para mí, una necesidad imperiosa, un juego más valioso que los soldaditos de plomo o el balero. A pesar de vivir en Miramar, donde sigo residiendo, nada de lo que el cine local ofrecía en Buenos Aires me era ajeno... Entonces decidí volcar esa especie de necesidad íntima en escribir acerca de las figuras que ya son indelebles en nuestra pantalla. Así llegué ahora a recorrer la trayectoria de Lolita Torres, y lo hice con la emoción de quien vio en ella a una artista capaz de volcarse íntegra a su arte. Además, para este libro tuve la suerte de que Félix Luna escribiese el prólogo, lo que sin duda me honra, y de que muchos amigos me hayan ayudado en una investigación sobre esa Lolita Torres que está definitivamente incorporada a la galería de las grandes glorias del espectáculo argentino.

Adolfo C. Martínez

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