La industria de la animación en la Argentina
Se exportan manos locales
Estudios del exterior contratan a productoras nacionales
Por Carlos Sanzol | LA NACION
El oso Winnie The Pooh está hecho en la Argentina. Sí, como lo leyó: hay en nuestro país un incipiente crecimiento de la industria de la animación, gracias a la devaluación de la moneda. Empresas como Walt Disney Company, MTV, VH1, Cartoon Network y Fox contratan los servicios de productoras locales para que clonen caricaturas clásicas y realicen pequeñas piezas de animación que incluirán en su programación.
"Los estudios extranjeros ahorran entre siete u ocho veces sus costos contratando a empresas argentinas", explica a LA NACION, Gonzalo Azpiri, director de Hook Up Animation, una de las productoras que goza de los beneficios del trabajo a pedido.
La demanda exterior de manos argentinas mostró que faltaba profesionales calificados para esta actividad. La limitación se subsanó cuando en marzo de este año comenzó a dictarse, en la escuela Image Campus, la carrera de realización integral de dibujos animados, en la que ya se inscribieron 100 personas.
Si bien el sector está creciendo gracias a los pedidos de las compañías extranjeras, en el mercado interno la situación es más complicada. Por los altos costos de producción y los largos tiempos que requiere la animación, a las empresas locales se les dificulta el hecho de generar contenidos propios. Por ejemplo, el costo de un episodio de media hora de duración de una serie de dibujos animados semanal se estima en alrededor de 50 mil pesos. A esto hay que agregarle que se requiere de un trabajo de producción y realización de seis meses antes de su salida al aire.
Por el momento, en televisión abierta se pueden ver minibloques de 2 a 3 minutos de personajes animados como "Los Peques", por Canal 9; "Tino y Gargamuza", dentro del programa "Televisión registrada", que emite los sábados, a las 21.30, Canal 13, y las cucarachas animadas de "CQC", los miércoles, a las 23.30, por Telefé. La productora que logró sacar a la animación de su condena a la brevedad fue El Mocap con su programa semanal de media hora, "El club de los famosos", que todos los sábados, a las 21, emite Canal 9.
En la industria cinematográfica nacional, el sector de la animación goza también de buena salud. Dos películas argentinas de dibujos animados figuran entre los diez films más vistos esta semana: "El ratón Pérez", desde su estreno, hace cinco semanas, superó los 900 mil espectadores y "Patoruzito 2", que se exhibe desde hace seis, los 300 mil.
Cómo dibujar a Winnie
La historia de Hook Up Animation comenzó en pleno 2001 cuando sus cuatro socios se quedaron sin trabajo porque la empresa en la que trabajaban cerró. Y la alternativa al desempleo la encontraron en la autogestión.
Al tiempo lograron contactarse con Walt Disney Company, que les encargó desde pequeñas piezas de animación hasta una miniserie de Winnie The Pooh que se editó en DVD. "Cuando te piden animar alguno de los personajes clásicos te dan una especie de manual explicándote cómo hay que dibujarlo, en qué pose debe estar y en cuál no", explica Azpiri.
Desde la oficina de la empresa, en el barrio de Núñez, las manos argentinas esbozan personajes y situaciones que se verán en Japón, Rusia, España y países de América latina.
Además de clonar caricaturas ajenas, estas productoras crean animaciones para cadenas televisivas de música como MTV y VH1. Este es el caso de Doma, una productora integrada por cuatro jóvenes socios. "Una de las actividades que hacemos son los packings de los programas", dice Julián Manzelli. Por esa voz inglesa, se entiende a las aperturas y clausuras de 10 a 15 segundos de los ciclos que emiten esas cadenas televisivas.
A dibujar con la PC
Cifras que avalen el crecimiento de este sector, no existen porque hay bastante dispersión de emprendimientos ante las posibilidades que ofrecen los avances tecnológicos. "Un chico con una computadora bastante buena puede ofrecer servicios superprofesionales si tiene la capacidad y el talento", explica Azpiri.
Más allá de los altos costos para producir una serie de dibujos animados para el mercado local, algunos de estos profesionales no se resignan. La gente de Doma, además de dedicarse a la animación, genera productos como muñecos de peluche para vender. "Ese dinero que ganamos con esos emprendimientos lo invertimos en la producción de nuestros propios contenidos de animación", dice Manzelli.
Hook Up está planificando producir un film de animación. Para eso se requiere de una inversión que puede partir del millón y medio de dólares. Este es un monto irrisorio para el cine de animación hollywoodense. "En los Estados Unidos, el minuto de animación en una película cuesta un millón de dólares", dice Azpiri.
Gabriel Marchesini, creador de "Tino y Gargamuza", parece tener la clave para que un producto de animación nacional sea redituable. "En primer lugar, hay que buscar un dibujo animado que ya esté probado que funcione y en segundo, que se pueda vender al exterior", señala categórico.
Entre la clonación de personajes ajenos y el deseo de crear contenidos propios, la industria de la animación crece en el país al grado de que ya Winnie The Pooh tiene nacionalidad argentina. .
